—¡Estás mintiendo!
Las cejas de Wang Xuzhi se alzaron un poco.
—Entonces, según lo que has dicho, ¿cómo te golpeó ese extraño Arte Místico? ¿Y quién fue el que lo hizo? Y en este momento estás en el cultivo de un Paragón de Fundación, se podría ver que eras un practicante en el pasado. Entonces, antes de ser golpeado con el Arte Místico, ¿dónde entrenaste? Seguí leyendo “Mi discípulo murió una vez más – Capítulo 43: Desatar el nudo del corazón”
Violette sabía de dos resultados que se derivaban de acaparar a alguien. El primero lo había experimentado ella misma, por supuesto: el final de un convicto. El otro era el de una mujer insensata que amaba y perseguía a un único pretendiente… reduciéndose a una mera sombra de sí misma.
Hasta su último aliento, la madre de Violette había anhelado a un hombre, y no pudo capturar su corazón ni siquiera en la muerte. Esperaba que él regresara cuando ella estuviera postrada en cama y su vida corriera peligro. Sin embargo, él no correspondió ni una pizca a sus sentimientos, y ella había muerto sola.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 72: La clave del razonamiento”