♦ ♦ ♦
—Ha trabajado mucho, joven Allendis. Se irá en tres días. ¿Cómo van los preparativos?
—Bien, Su Majestad.
—¿Es así? Cada vez que le miro, me acuerdo de cuando era más joven. Seguí leyendo “Emperatriz Abandonada – Extra II: La sombra que persigue a la luna (5)”
