El hombre recibió la misión de monitorear las acciones de David, el conde de Ramis. Todo lo que tenía que hacer era saber a dónde iba David y con quién se reunía. Este tipo de misión era muy fácil para él porque tenía la experiencia de hacer una vigilancia cercana donde su propia vida estaba amenazada. Se sentía insatisfecho porque la misión era demasiado fácil. Quería obtener misiones más peligrosas e importantes.
Entonces, pensó que si encontraba algo importante sobre el conde de Ramis, sería un gran impulso para su carrera. Sin darse cuenta, se acercó más y más al objetivo en unos pocos días. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 98: Por siempre (5)”
