Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 2: Sé mi nuera

Ser capaz de luchar y ser instructor de artes marciales no es lo mismo. Por eso, cuando Tang Feng vio a Lu Tian Chen frente a él, se preocupó un poco. Pero después de que su jefe demostrara una hermosa y llamativa técnica de abanico, se dio cuenta de que lo había subestimado: Lu Tian Chen tenía mucho más talento del que había imaginado.

—Vaya, siempre pensé que los abanicos eran sólo objetos decorativos que gustaban a las mujeres. No sabía que pudieran ser tan elegantes y geniales —comentó el actor. En cierto modo, su forma de pensar seguía siendo como la de algunos occidentales, al menos en ámbitos desconocidos. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 2: Sé mi nuera”

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