—¡Noooo! ¡Ariaaa!
El grito de la princesa resonó en el patio.
¡D-Demasiado tarde…!
Rufaga, que acababa de llegar, vio la situación y gimió. La mano que sostenía el bastón se levantó, pero Greed lo sabía. El hechizo de Rufaga no llegaría a tiempo, ya que él mismo no podría llegar a tiempo… Había demasiada distancia. Seguí leyendo “La propuesta del Héroe – Volumen 3 – Capítulo 16: Mano inalcanzable y corazón tocado”
