Helena recordó la premonición que había recibido cuando el grupo de Marianne partió de Roshan.
Pero la estrella dormida aún no había abierto los ojos, mientras que la estrella de Zephyrus cayó sin previo aviso. No estaba claro si la profecía era un signo bueno o malo, pero era tan distante como la luz del sol en la noche, y la codicia de aquellos que vivían en la tierra crecería. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 166”
