—Jesse… —Christine, al verlo alejarse, lo llamó apresurada.
Pero Vincent, que estaba a poca distancia, le dirigió una mirada de advertencia. No había sido fácil obtener una oportunidad para estar junto a Jesse, ¿cómo permitir que esa mujer la arruinara?
Al recibir la gélida mirada de aquel hombre peligroso, Christine se estremeció. Un sudor frío recorrió su espalda. ¿Cómo había podido olvidar que ese tal Centvin no era débil? De hecho, probablemente su fuerza superaba a la de todo su grupo de mercenarios. Si él decidía proteger a Jesse, no habría quien pudiera impedirlo. Seguí leyendo “Ningún mundo parece el adecuado – Capítulo 33: Guarnición de la Niebla Ilusoria, madre”
