Wan Li Qing regresó a China al día siguiente.
Wang Zhong Ding fue personalmente a recogerla y ambos se sentaron un rato en una cafetería cercana al aeropuerto.
El estado psicológico de Wan Li Qing era bastante bueno en comparación con los días previos a su viaje al extranjero. Ahora tenía las mejillas más sonrosadas y la piel más suave y luminosa, lo que la hacía lucir aún más hermosa. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 156: Rebelión Total”
