El joven oró frente a la estatua durante varias horas, y el Dios de la Luz lo observó a través del espejo de agua durante todo ese tiempo. En su mano sostenía una copa de cristal, la cual contenía un néctar dorado que desprendía un aroma rico y dulce al girar. Normalmente, ese aroma incitaba al Dios de la Luz a saborear con calma, deleitándose en cada sorbo.
Pero ese día no tenía ningún interés en ello. Las palabras amorosas que fluían de los labios rosados del muchacho eran mucho más dulces que cualquier vino. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (1)”
La trampa de Qiu Qian para Bai Li necesitaba tiempo para desplegarse por completo, como una red invisible que se tensaba con cada día que pasaba. Bai Lang sabía bien quién había provocado el incendio, pero este no le dio detalle alguno sobre lo que seguiría. Comprendía que si, él lo supiera, solo conseguiría preocuparlo.
Aun así, en el corazón de Qiu Qian ardía una convicción firme: los tres miembros de la familia Bai debían ser desalojados de esos dos apartamentos. ¿Quién los obligó a meterse con Bai Lang, impulsados por la codicia de unos simples ladrillos? Seguí leyendo “El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 45: Abrazar la naturaleza con amor”