Matrimonio depredador – Capítulo 80: Tratando de evitarlo

Después de jugar con el cabello de Leah, Cerdina recogió algunos mechones que se habían caído y Leah la acompañó a la entrada principal del Palacio, luego regresó a su oficina. Sentándose en su escritorio, recogió algunos documentos. No había dama de compañía para atenderla. Una mueca curvó la boca de Leah mientras leía. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 80: Tratando de evitarlo”

Matrimonio depredador – Capítulo 79: Leah, sirviendo a Cerdina

Los nardos del jardín del palacio de la princesa florecían en todo su esplendor. El vaivén de aquellas pequeñas flores blancas bajo la brisa era un espectáculo apacible, pero Leah las contempló con mirada vacía antes de ordenar en tono monótono:

—Arrancadlos todos. Prefiero otras flores.

Ella misma había solicitado aquella plantación meses atrás. Sus damas de honor intercambiaron miradas perplejas ante el repentino capricho, pero ninguna osó cuestionarla: todos sabían que los ánimos de una novia en vísperas nupciales son volubles. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 79: Leah, sirviendo a Cerdina”

Matrimonio depredador – Capítulo 78: En manos de Cerdina

—Mmm. Está más roto de lo que pensaba. Ese hechicero bárbaro es bastante bueno. Pero no parece que haya podido profundizar.

Cerdina frunció el ceño, molesta.

—En realidad, también fue difícil cuando lancé el primer hechizo hace cuatro años. Intentaste salir del lavado de cerebro tan pronto como apareció la más mínima oportunidad. —Esperó, observando hasta que Leah sufrió lo suficiente como para quebrantar su voluntad, y luego preguntó generosamente—: ¿Te duele, Leah? Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 78: En manos de Cerdina”

Matrimonio depredador – Capítulo 77: La hechicería de Cerdina

Pensó que no la sorprendería ningún nombre. Pero ella había sido ingenua.

—Fue la condesa Melissa —dijo, tras una pausa cargada de silencio.

Por dentro, Leah no quería creerlo. Aunque había venido en busca de respuestas, la realidad resultaba cruel. Lo más angustiante era que la baronesa, quien había revelado la terrible verdad, también sufría. Se afligía porque sabía que sus palabras habían herido a su princesa.

El silencio colgó en la sala de estar durante un largo rato. Leah tomó un sorbo de su té frío y recuperó la compostura. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 77: La hechicería de Cerdina”

Matrimonio depredador – Capítulo 76: Condesa Melissa

El rey de Estia ordenó la expulsión de los kurkanos. Pero reconociendo que había habido negligencia mutua, no los expulsó de inmediato. Tenían un período de gracia de dos semanas.

Se decidió que después de que los kurkan se fueran, Leah dejaría el palacio para ir a la frontera, varias semanas antes de lo previsto. Pasó todos los días ocupada trabajando y delegando tareas antes de su partida. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 76: Condesa Melissa”

Matrimonio depredador – Capítulo 75: Pensamientos esperanzadores

Cerdina se quedó sin palabras. Sus ojos temblaron, demacrados por días sin descanso. Forzó una sonrisa, pero las comisuras de sus labios apenas lograron alzarse, luciendo más una mueca. En especial, cuando tenía los ojos inyectados en sangre, haciendo que aquella sonrisa luciera extraña. Sus dedos, manchados y pegajosos con recortes de césped, acariciaron lentamente el rostro de Blain. Y cuando por fin habló, su voz temblorosa reveló astucia.

—Eso es imposible, Blain. El amor no es una emoción tan oscura como la que sientes… —Tomó aire antes de continuar—. No estás enamorado. Solo quieres poseerla. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 75: Pensamientos esperanzadores”

Matrimonio depredador – Capítulo 74: Divulgación

Ishakan escuchó en silencio y luego sacudió su tabaco, tirando las cenizas en la bandeja en la mesita de noche.

—Le mencioné ese tema recientemente —dijo en voz baja—. Tuvo una reacción intensa. Su pequeño cuerpo se estremeció de dolor, ni siquiera podía gritar…

Ishakan guardó silencio, abrazando a la princesa. Reprimió sus emociones, habló de nuevo, con voz tranquila y serena: Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 74: Divulgación”

Matrimonio depredador – Capítulo 73: Devoción a Estia

—¿Vas a preguntarle a Ishakan cuál es su signo zodiacal?

—No digas tonterías, Haban.

Haban se cubrió la boca con una mano ante la reprimenda de Morga, ocultando su sonrisa. Morga lo ignoró y se secó el sudor frío con el dorso de la mano. Normalmente lo habría atormentado con varios hechizos, pero en ese momento estaba demasiado tenso y preocupado por otra cosa. Con cuidado, recogió su largo cabello antes de entrar en el dormitorio del rey. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 73: Devoción a Estia”

Matrimonio depredador – Capítulo 72: Había llegado el momento de averiguarlo

—Ah…

Sus entrañas ya estaban empapadas de semen. Leah no entendía por qué seguía moviéndose, como si quisiera expulsar algo más. Su visión estaba borrosa, mientras inhalaba y exhalaba con dificultad, aferrándose a su conciencia que amenazaba con desvanecerse. Contó el número de veces que él se había corrido dentro de ella y se desesperó.

Fueron dos veces. Ella no quería desmayarse esta vez, pero cada vez que tenían sexo, Ishakan nunca se detenía sino hasta que estuviera satisfecho. Incluso cuando ella le suplicaba entre lágrimas que ya no podía más, él la persuadía y seguía penetrándola hasta que perdía la conciencia. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 72: Había llegado el momento de averiguarlo”

Matrimonio depredador – Capítulo 71: Eres buena mintiendo

7Sus palabras la sorprendieron, incluso mientras sollozaba de placer. Era una propuesta salvaje y dulce. Ninguna otra mujer en el mundo había recibido jamás una propuesta así.

Pero ella no pudo responder, e Ishakan sonrió amargamente ante su silencio. Le dolió el corazón cuando vio que sus ojos se oscurecían. Quería consolarlo de alguna manera. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 71: Eres buena mintiendo”

Matrimonio depredador – Capítulo 70: Culpa

Leah estaba nerviosa al verlo, y lo lamió y chupó con más cuidado. Ishakan gimió, largo, profundo y bajo, moviendo las caderas mientras atacaba su boca.

—Ah… creo que me voy a correr… —dijo bruscamente, mirándola con las mejillas hinchadas mientras su virilidad se deslizaba dentro de su boca—. Eres demasiado sensual para aguantarte, Leah. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 70: Culpa”

Matrimonio depredador – Capítulo 69: Princesa inocente

Mientras ella se estremecía, con los músculos acalambrados, Ishakan retiró lentamente los dedos de su abertura. Cuando sus gemidos finalmente se calmaron, él le quitó la venda de los ojos. La vista que la recibió la hizo sentir ganas de llorar. La mano grande que frotaba sus muslos blancos estaba empapada con los fluidos que había derramado.

Tan pronto como se dio cuenta de lo que ella estaba mirando, movió deliberadamente su mano entre sus piernas, sonriendo mientras usaba el dorso de su mano para frotarla, produciendo ese sonido húmedo nuevamente. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 69: Princesa inocente”

Matrimonio depredador – Capítulo 68: Recuerda

Leah se emocionó con su elogio. Cuando ella inclinó la cabeza hacia atrás y levantó los labios, Ishakan la besó como si lo hubiera estado esperando. Se sentía tan bien que casi no pudo soportarlo cuando su lengua se deslizó dentro, lamiéndola profundamente.

—Ah… hmm… Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 68: Recuerda”

Matrimonio depredador – Capítulo 67: Sentidos agudos

Las palabras de Ishakan hicieron que su rostro se calentara. Leah ni siquiera pudo negarse, ya que ella lo había tentado primero.

Colocándola entre sus piernas, se recostó contra la cabecera de la cama y se inclinó para quitarle las pantuflas, dejándola descalza. Cuando él le levantó la falda para dejar al descubierto sus muslos, ella lo llamó por su nombre.

—Ishakan… —Fue una tímida protesta. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 67: Sentidos agudos”

Matrimonio depredador – Capítulo 66: Haz que te extrañe

Ishakan abrazó a Leah con más fuerza.

—¿Nunca te pareció extraño?

Sus ojos ardían de rabia y, al mirarlos, sintió una extraña oleada de confusión, disgusto y rechazo. Nada le parecía extraño. Tenía que dedicar todos sus esfuerzos a Estia. Por el bien del país, como su princesa, por supuesto que debería… Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 66: Haz que te extrañe”

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