Burikko – Capítulo 74: ¿Recuperándose? – K de Corazones (1)

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


—Mnmmm… ¿Entonces, ella viene?

Después de recibir el mensaje de Henri, me hundí en una lujosa silla, en mi habitación.

Escogí todo en esta habitación, al igual que la decoración interior de mi dormitorio en la academia. Si no organizo las cosas a mi alrededor, simplemente, no podría calmarme. Después de todo, encontré trampas en los muebles, innumerables veces.

La “ella” que mencioné, por supuesto, se refería a Beatrix.

Fue una molestia hacer todos los preparativos y arreglos para tomar a Beatrix como mi esposa, pero con esto, ahora era una certeza que podía tenerla cerca…

—Probablemente, está enfadada, ¿eh?

No hay forma de que una persona, sincera y honesta, como ella no estuviese insatisfecha con los métodos que usé.

Sinceramente, quería pasar más tiempo profundizando mi relación con ella. Al igual que Achille y Camille…no, eso realmente podría haber tomado demasiado tiempo.

Como no me quedaba mucho tiempo, no se podía evitar. Después de mucho pensar, esa fue la respuesta a la que llegue.

Y no me arrepentía de esto.

Fue una decisión que tomé para asegurar que las cosas que me son importantes, permanecieran a mi lado.

Lo sabía. Sabía con qué facilidad podían desaparecer las cosas importantes para uno, si no te esfuerzas en protegerlas.

—Me pregunto si Achille y Camille están bien.

Estoy bastante preocupado por la seguridad de mis dos queridos amigos.

Se están moviendo junto con los soldados enviados a la ciudad para reprimir y expulsar a los rebeldes extremistas.

Según el informe de esta mañana, los rebeldes extremistas planean dirigirse al territorio del vizconde Jade desde el territorio que habían controlado.

—En realidad, yo también quería ir con ellos…sin embargo, era imposible dada mi posición.

A veces, realmente, odio esta posición, pero no podía hacer nada al respecto. Siendo así, creía que era mejor utilizar de manera efectiva esta posición de mierda y hacer algo constructivo.

Topageria, probablemente, se había ocupado de lo que les pedí.

Con esto, los movimientos de los rebeldes extremistas deberían restringirse, hasta cierto punto.

El rey de la nación vecina no parecía objetar esto, después de todo, a cambio, estaba tomando a la caballero del segundo príncipe (que tuvo problemas para encontrar un esposo) como mi reina.

La nación vecina también parecía sentirse culpable por el incidente de Frau Monier.

¿Quién hubiera pensado que uno de los miembros clave de los rebeldes extremistas era un topageriano, incluso si era adoptado?

Llegó la respuesta del rey topageriano, diciendo que había recibido mi queja y se estaba moviendo para bloquear sus actividades.

Esto, no se limita solo al exterior del país. De ahora en adelante, había una montaña de cosas que necesitaba hacer internamente.

Lo entendía. Entendía que, a pesar de conocer los conflictos dentro del castillo, eventualmente, tendría que pagar por algo tan egoísta como querer disfrutar un poco de la vida escolar.

—Parece que, muy pronto, nuestra nación necesitará una gran limpieza, ¿eh? Después de todo, toda la inmundicia en el castillo se ha recogido.

—De hecho, Su Alteza —sonrió Henri.

Él es el gran chambelán que me había seguido desde que era un niño, incluso ahora sigue a mi lado.

Henri es como una figura paterna, alguien muy importante para mí.

—Bueno, entonces, avancemos con los preparativos para la limpieza, Su Alteza.

—Mmmmm…

La prueba que Achille pasó muchos años investigando para resolver el problema de estos hombres…por alguna razón, Achille era realmente bueno para encontrar estas cosas, él también me enseñó.

Todo lo que quedaba era limpiar el castillo desde la raíz.

—Lo siento por mi padre y mi tío, pero…si encubrieron tanto fraude cometido por sus subordinados, entonces, probablemente, ya no puedan ser salvados.

Un día, los haría salir del castillo también.

Sinceramente, quería expulsarlos en este momento, pero en esta etapa, eso era imposible.

En ese momento, alguien llamó a la puerta.

Ahora era mi precioso tiempo de descanso, así que les dije que no dejaran entrar a nadie.

— ¿Quién es…?

Henri se dirigió hacia la puerta…luego, regresó con una expresión desconcertada.

—S-Su Alteza…

Sin siquiera tener tiempo para preguntarle qué estaba mal, la puerta de mi habitación se abrió con violencia.

—En serio… ¿Acaso ninguno de tus subordinados sabe cómo guiar a las personas adecuadamente?

— ¿Eh?

—Royce, tenemos que hablar.

Sacudiendo a los guardias que intentaron detenerlo, mientras entraba con valentía, vi a una persona lo suficientemente sorprendente como para que no pudiera quejarme de inmediato por el shock.

—Raiga… ¿Qué haces aquí?

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