Decidí crear muñecas – Capítulo 29

Traducido por Gatonegro

Editado por Ayanami


Cuando me volví y decidí regresar a la posada, la hoja de una espada vino hacia mí.

Desde la esquina, justo a mi lado, repentinamente, apareció un hombre con el pelo suelto y despeinado como el de un fugitivo.

Él, como si fuera un conocido de toda la vida, pronunció un ‘Yo’ casual como saludo, y apuntó su espada de una manera que incluso me hizo sentir como algo inofensivo. Él balanceó la hoja hacia abajo.

Fue muy repentino.

Aunque mi mente percibió el peligro, mi cuerpo no hizo caso.

Si continuara así, perdería la vida sin siquiera tener la oportunidad de hablar.

Pero, eso no sucedió.

<<¡Princesa, corre!>>

Fue gracias a Walf, que se había escondido cerca de mí como guardia, y se enfrentó al asesino fantasma con su espada de fuego.

♦ ♦ ♦

Mis recuerdos, antes de esto, son tan vívidos que incluso me desconciertan. Al ver que una crisis se acercaba a mi vida, mi poder de concentración debe haber aumentado a sus límites.

♦ ♦ ♦

El asesino fantasma no estaba muy sorprendido por la apariencia de Walf.

Se veía tranquilo y, por el contrario, incluso sonrió para mostrar sus asquerosos dientes amarillentos.

Las espadas chocaron…y sucedió algo extraño.

La hoja en llamas de Walf crujió y se congeló.

La espada del asesino fantasma era transparente, como si fuera un carámbano. No era algo ordinario. Quizás, podría ser una especie de espada mágica.

Pero, aun así, para ganar contra una espada de fuego, ¿cuánta magia había puesto en ella?

El juicio de Walf fue rápido e inmediatamente soltó su espada. Pero, todavía era demasiado tarde.

La escarcha se extendió por sus dedos, con los que solo había tocado un poco la empuñadura. El hielo se extendió a través de todo su cuerpo, dejándolo inútil.

El asesino fantasma sostenía su espada solo con su mano derecha.

Rápidamente, noté un patrón, su mano izquierda libre se mantuvo a la altura de su rostro, pero, por segunda vez, repitió la acción de abrir y cerrar la mano.

Hubo muchos casos en que la acción que parecía no tener conexión era la clave para invocar magia, y puedo decir que era exactamente lo que hacía.

Tres lanzas bordeadas de luz aparecieron en el cielo vacío. Y todas sus puntas apuntaban a…mí.

Walf no podía mover un músculo, Kajero y Cactus no estaban allí. No traje a nadie más aparte de ellos a Malgaroid.

Ahora debía protegerme por mi cuenta, pero no es como si no hubiera hecho nada hasta ahora.

Mientras intentaba crear la mayor distancia posible de mi agresor, planeaba mi movimiento, el cual, involucra a mis guantes de encaje negro. Los hice yo misma y los he estado mejorando constantemente, durante los últimos dos años. Tejido con las bendiciones de múltiples espíritus, con solo uno de estos podría dejar en ridículo a la magia ordinaria.

Creando simultáneamente una barrera con el poder mágico de cada atributo, pude interceptar las lanzas.

Debido a los límites de su poder, no puedo crearlo en ningún otro lugar que no sea ante mis ojos, pero con treinta capas superpuestas, no había forma de que fuera destruido. Incluso si surgiera tal situación, estaría bien. El traje de una pieza que llevaba puesto estaba hecho de un material especial, no se quedaba atrás en comparación con cualquier armadura o traje.

Me preparé para invocar magia. Pero, al parecer, desde su punto de vista, me veía asustada y totalmente petrificada por mi inminente muerte.

—¡Cuidado!

De entre las personas que corrían, emergió el joven pelirrojo con quien había hablado hace un rato. ¿Por qué está aquí? ¿Nos siguió todo el camino hasta aquí?

De ninguna manera. Debe haber llegado por casualidad.

Ahora, eso no era lo importante, lo más apremiante era que estaba corriendo hacia mí con la intención de protegerme y, además, el lugar al que se dirigía era el otro lado de la barrera mágica.

No había nada que pudiera hacer

—Ugh.

Las ligeras lanzas atravesaron la delgada armadura de cuero.

La pica apareció a la mitad de su espalda y luego desapareció.

El joven pelirrojo cayó de espaldas. Había un gran agujero en su pecho. Una mancha de un rojo profundo se extendía por el suelo.

Ni siquiera tuve tiempo para asustarme y alzar la voz. La segunda espada del asesino fantasma se acercaba.

Tenía la intención de esquivarla, incluso si se encontraba a un pelo de distancia, pero fue demasiado tarde.

Sentí una explosión aguda y ardiente en mi brazo izquierdo.

Me dio. La sangre carmesí goteó sin compasión y se acumuló en el suelo.

No sentí ningún dolor. Me pregunto si fue por la adrenalina.

En la seca y descascarada cara del asesino fantasma, se dibujó una vulgar sonrisa.

—Estás usando ropa muy bonita. Quería matarte, pero no esperaba que esquivaras mi espada. Parece que un método directo no funcionará.

En realidad, se suponía que el tiro anterior debía de darme directo en la espalda.

La razón por la que eso no sucedió fue gracias a los espíritus del viento que llevaba en mi traje de una pieza.

—Esto es un trabajo. No tengo nada contra ti…no, más bien claro que sí. Estoy deseando saber qué tipo de cara pondrá Feria jujuju.

Mientras el asesino fantasma monologaba, sentí como acumulaba mágia en su mano izquierda. Parecía querer producir las Lanzas Ligeras de hace un momento, nuevamente.

Hay varios tipos de magia, mientras que algunos requieren que cantes un hechizo, otros solo necesitan que lo imagines, o que vocalizes internamente para acumular el poder mágico. No importa si el contenido hablado era una charla ociosa o cualquier otra cosa. El asesino fantasma, probablemente, estaba usando esa.

—Con respecto a tu asesinato, tengo una aprobación tácita, incluso de la familia real de Malgaroid. Así que los caballeros de seguridad, incluso ellos, no vendrán…prepárate, Princesa de las Muñecas…

Si el oponente solo estuviera usando su espada, podría haber escapado de una forma u otra. Como la otra parte también lo sabía, decidió usar magia.

Que pudiera atravesar la barrera mientras esta se expandía era difícil.

Ya había llamado a Kajero, pero no había garantía de que sobreviviría hasta que él llegara. Me encontraba en una situación crítica.

Aun así.

Aunque la gente a mi alrededor estaba siendo asesinada frente a mis ojos, e incluso yo mismo estaba herida.

¿Por qué me sentía tan tranquila? Era como si mi corazón estuviera hecho de acero.

El asesino fantasma maniobraba tanto la espada como la lanza. Parece que guarda rencor contra Feria.

Me pregunto si fue el cuarto prometido del que me hablo. ¿Le molestaba haber sido repudiado después de hacer todo lo que quería?

Tuve algo de tiempo para hacer tal deducción.

Me pregunto si mi prenda de una pieza está otorgándome fuerza espiritual.

No lo sé. Bueno, es algo para pensar más tarde. Necesito ganar tiempo.

Y ya había pensado en los medios para hacerlo.

Mientras el asesino fantasma hablaba sin cesar y tejía su magia, yo también puse en marcha mis propios preparativos.

Era algo así como un truco, pero, sin duda, detendría los movimientos de mí oponente.

Si todo salía bien, debería ser capaz de activar el poder de la espada mágica y, tal vez, incluso arrebatarsela.

Solo la idea de hacerlo es suficiente.

Como era de esperar, lo último en lo que podía confiar era en mi técnica perfecta.

—Eres diferente de otros niños, tal como dicen los rumores. ¿Qué tal si me muestras una expresión ligeramente asustada?

—Mis disculpas, pero no tengo ninguna cortesía con idiotas.

Sin querer, lo dije de una manera dura.

Cuando usaba magia especial, no importa lo que hiciera, los límites de mi autocontrol tendían a aflojarse.

Incluso mi expresión debe haber sido cruel y sádica.

Bueno, ya es tiempo de hablar acerca de lo que haré.

Para empezar, el colgante en mi cuello.

Hay un espíritu de agua que habita en él, pero no tiene mucho uso práctico como método en la magia de muñecas. Es una técnica que se mezcla con la alquimia.

Estrictamente hablando, ya sea hilo mágico, formaciones mágicas u hornos de alquimia, todos necesitan preparativos. Pero, tengo la mejor oportunidad servida ante mis pies, lo que omitiría la mayor parte.

La sangre derramada, involuntariamente, de un practicante de magia.

Además, vengo de una línea familiar que ha usado magia desde hace mucho tiempo, esa concentración mágica no se puede comparar con los humanos comunes.

En este momento, la espada del asesino fantasma está empapada en mi sangre.

Ya había recitado el canto en mi corazón. Los requisitos previos están completos.

Ahora, solo debo pensar en ello y pronunciar algunas palabras.

—Alabaste mi ropa hace un momento, pero esa espada también es exquisita. Transparente y hermosa…‘por eso, dámela’.

En un momento, aunque no había sombra en absoluto en pleno verano, sopló una brisa terriblemente fría.

El frenesí de la gente se había asentado perfectamente y se produjo un silencio que apestaba a falsedad.

Eran los espíritus.

Giré mi cuerpo lo más lejos posible y señalé “eso”.

La espada del asesino fantasma.

Podía decir que era muy poderosa, pero, afortunadamente, en el momento cuando chocó con la espada de Walf se agotó mucho.

Los espíritus, inmediatamente, hicieron suya a la espada.

—¡Q-Qué ……!

Era natural que el asesino fantasma estuviera confundido.

Su cuerpo, ahora, se movía regido por una voluntad que no era la suya.

La mano izquierda que había sido utilizada para invocar magia, ahora, estaba agarrando la espada junto con su mano derecha. Esa espada se volvió hacia su propio cuello.

Parece que estos espíritus eran, principalmente, existencias de alto rango y, por lo tanto, pusieron el cuerpo del asesino bajo su control muy fácilmente. Era algo fortuito, fuera de mis cálculos.

—No, no lo maten. Entréguenlo a Kajero, porque tengo mucha información que sacar de él. Por el momento, déjalo en la esquina.

El asesino fantasma asintió. A la persona misma no le importaban mis intenciones.

En la entrada de la posada, estirando tensamente sus músculos, tomó una postura de atención.

Bien, entonces. El primer problema había sido resuelto, pero esto estaba lejos de terminar.

El joven que se había derrumbado protegiéndome. Odiaría que muriera así.

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