El Conde y el hada – Volumen 3 – Capítulo 7: Una promesa con un mentiroso

Traducido por Den

Editado por Nemoné


Había una luna blanca, que colgaba del cielo azul violeta, que rememoraba una noche de solsticio de verano. El viento soplaba lentamente a lo largo de la superficie del río y las hojas de los árboles del bosque.

El mundo de las hadas no era ni frío ni caliente, era tranquilo.

Cuando Lydia miró la luna, pensó en lo que estaría haciendo su padre ahora. Se preguntó si le dijeron a Edgar que Lydia no podría trabajar más para la familia del Conde.

Dado que el Reino de las Hadas y el Reino Humano transcurrían a diferentes velocidades de tiempo, para Lydia, podía parecer que sólo había pasado la noche pero lo más probable es que haya pasado más tiempo en el otro lado.

Sintiéndose hambrienta y con el estómago vacío, miró las frutas que estaban en su regazo.

Las frutas en el Mundo de las Hadas estaban muy maduras y liberaban un dulce aroma. Si uno le diera un mordisco, entonces seguramente sería lo más delicioso que nunca antes hayas probado.

Pero, si pusieras un alimento del Reino de las Hadas en tu boca, entonces nunca podrías regresar al Reino Humano.

En primer lugar, desde que decidió venir a vivir con Kelpie, necesitaba cortar sus lazos con el Mundo Humano, pero esto era tan repentino que no estaba mentalmente preparada.

Lydia cerró los ojos y arrojó lejos los frutos que Kelpie había recogido para ella. En ese momento, lo vio regresar de la dirección del río.

Dejó la pila de hierba que cargaba sobre su espalda en el suelo. Sentó a Lydia en la suave hierba con su agradable olor, que se extendió como una sábana, y sonrió con satisfacción.

—Descansa aquí por hoy. Una vez regresemos a Escocia, prepararé todo para que sea cómodo vivir incluso para un humano.

—Está bien, gracias.

Sorprendentemente, él era amable y cuidaba de ella.

— ¿Oye, Lydia, no podrías quitar la promesa de la luna?

La promesa que hizo con él en el pasado de que si le daba la luna, entonces se casaría con él.

Le hizo una promesa a Kelpie de que se quedaría a su lado cuando aceptó su sangre que curaba el envenenamiento. Eso no conectaba con la promesa de matrimonio, pero como iba a estar con él de ahora en adelante, entonces no tenía sentido rechazar el matrimonio, es por eso que estaba diciendo que quería que quitara la promesa de la luna.

—Hablemos sobre eso una vez regresemos a Escocia… Estoy cansada ahora mismo.

—Está bien. Bueno, para ti, puede que no sea tan fácil ajustar tus sentimientos para separarte del Mundo Humano.

No eran palabras que se pudieran pasar por alto. Kelpie no tenía un lado oscuro ni tenía la capacidad de jugar trucos baratos. Esto era simplemente la personalidad con la que nació, así que si Lydia podía adoptar una mentalidad clara para pasar su vida con él, entonces probablemente podría vivir en paz.

Cuando alzó la cabeza, vio que Kelpie tenía sus ojos fijos en ella.

Incluso si no tenía un mal carácter, todavía era de la Corte Unseelie. Era un hada que comía humanos. No era del tipo erótico como cuando Edgar la miraba, pero la hizo sentir rodeada con la sensación de que quería darle un mordisco.

En ese momento, la agarró del hombro y Lydia fue presionada contra la hierba.

— ¡E-Espera, qué estás haciendo…!

—Apareándome.

— ¿Huhh?

Den
Este Kelpie es un loquillo XD

Oh, cierto, tenía los instintos de un animal, es por eso que tenía una mentalidad tan práctica. Lydia lentamente se enfadó y de repente le propinó su puño en la nariz de Kelpie.

—Ow…, qué, escuché que los humanos no luchan tan salvajemente como las Kelpie hembras.

— ¡Todavía no estamos casados!

Chasqueó la lengua mientras murmuraba, “maldición, todavía no es bueno”, y se apartó de Lydia.

En ese momento, hubo un sonido poco natural en la superficie del agua del río. Kelpie parecía estar molesto mientras se levantaba. Al menos por ahora, la zona cerca de los alrededores de la orilla y el río eran territorio de Kelpie. Los caballos acuáticos odiaban a los intrusos, especialmente bajo el agua.

—Voy a echar un vistazo.

Después de que se marchara y desapareciera en el agua, Lydia soltó un profundo suspiro.

Se preocupó si iba a poder seguirle el ritmo.

—Lydia.

Creyó que había escuchado la voz de Edgar, pero sólo pensó que debía estar cansada. Después de descansar y pasar la noche, debería poder volver a un estado de ánimo más optimista.

—Lydia, rápido, escapemos mientras podamos.

¿Huh?

Cuando Lydia finalmente alzó la mirada ante el sonido de la hierba crujiendo cerca de ella, vio que Edgar le estaba sonriendo alegremente.

— ¿P-Por qué demonios estás aquí?

—Estoy aquí para llevarte de vuelta a casa.

—Pero…

—Qué horrible de tu parte marcharte como quisieras.

— ¡Oye, date prisa! ¡Va a volver!

Nico los estaba llamando con la mano desde las sombras de la hierba.

Edgar tiró del brazo de Lydia, mientras ella todavía no sabía qué hacer, y ambos comenzaron a correr.

—Espera, no puedo huir así. Le prometí a Kelpie…

—Pero, luchaste con valentía cuando tu castidad estaba en peligro.

— ¿E-Estabas viendo?

—Casi me apresuro a salir. Como Nico lanzó una rana en el río, pudimos desviar la atención de Kelpie.

Parecía que estaban tratando de escapar del territorio de Kelpie, mientras Edgar la apresuraba a través del bosque a paso rápido. La razón por la que no soltó su agarre del brazo de Lydia era porque debe haber estado asustado de que dijera que quería regresar al lado de Kelpie.

—Lydia, no es como si realmente quisieras casarte con esa hada que no conoce ni un poco del delicado funcionamiento de la mente de una mujer, ¿verdad?

Ese no era un problema en este punto.

Su promesa ya estaba hecha, así que lo que Edgar trataba de hacer era imprudente e inútil.

—Este es el Mundo de las Hadas. Este no es un mundo donde puedas usar tus mentiras y faroles. No puedes romper la promesa que hiciste.

— ¿Pensaste que solo diría que me lo imaginé después de descubrir que me salvaste? En ese caso, fue tu mayor error de juicio —dijo en un tono un tanto enfadado—. Y, además, dijiste que tratarías de enamorarte de mí, así que eso está rompiendo una promesa.

—No dije eso, solo dije que me lo pensaría.

—Entonces no quiero que desaparezca sin pensarlo.

Pero eso, incluso si lo pensaba, ya había hecho una promesa con Kelpie.

Además de eso, observó el perfil de su rostro preguntándose cómo demonios fue capaz de venir al Reino de las Hadas. Nico no debería tener la habilidad para hacer eso.

No solo vino a este lado, sino que no debió comprender la idea de que su conocimiento y experiencia no eran compatibles con este mundo, mientras seguía corriendo con su habitual expresión de confianza.

—Oye, son esas dos. ¡Escóndete!

Nico gritó de repente. Edgar tomó a Lydia en sus brazos, como si la estuviera acunando, y se escondieron detrás de un árbol.

Había dos luces débiles flotando en el aire, que salieron del bosque. Estaban gritando el nombre de Edgar.

—Oh, Dios mío, ¿estas dos hadas te trajeron aquí?

Silencio, susurró Edgar mientras ponía su dedo en sus labios.

—Lo que significa…, ¿aceptaste por casualidad la propuesta de matrimonio?

—Bueno, esas chicas podrían estar bajo un malentendido de algo así.

— ¡N-No es un malentendido! ¡No existe ninguna promesa que pueda estar bajo un malentendido! ¿No aceptaste la piedra lunar de Paul?

—Sí, esto.

Sacó el anillo del bolsillo principal de su abrigo, lo que hizo que Lydia se sintiera desconcertada.

A pesar de que aceptó el anillo y fue guiado hasta el Mundo de las Hadas, escapó de los ojos de las dos hadas y usó a Nico como su guía para buscar a Lydia.

Qué cosa más increíble estaba tratando de hacer.

En esta situación, no iba a solucionar todos los problemas con solo calmar a Kelpie y enviar a Edgar de vuelta al Reino Humano.

—Y después de que te salvaran la vida… No eres una persona que podría encontrar la felicidad en el Mundo de las Hadas, ¿o sí? ¿No sientes satisfacción con probar tus poderes en el Mundo Humano? Para la gente que tiene esa clase de alma, ¡este lado es solo como el infierno para ellos!

—Oye, Lydia, harás que nos descubran.

Nico se estaba volviendo frenético y tiró de su pelo pero Lydia no pudo contenerse.

—Qué estúpido, si aceptaste esto, entonces solo te queda la opción de casarte con la Reina. No hay nada que yo pueda hacer.

Las dos hadas deben haber notado la voz de Lydia porque permanecieron flotando y brillando en el aire.

— ¿Hay alguien ahí? —preguntó una de ellas.

Finalmente, Lydia se dio cuenta que estarían en problemas si los encontraban. Bajó la voz a un susurro.

—Oh, no… ¿Oye, Nico, no hay otro camino?

—Como ya le he dicho al Conde, no hay nada que yo pueda hacer.

—Oh, no, Lydia, hay algo que puedes hacer para salvarme —dijo Edgar de una manera especialmente confiada—. Por favor, cásate conmigo.

— ¿Qué?

—Mientras estaba rondando entre los dos cursos de la vida y la muerte, soñé que te buscaba. En el futuro, cuando vuelva a ser visitado por la muerte, estoy seguro de que te buscaré. Es por eso que quiero que estés siempre a mi lado.

Sostuvo las manos de Lydia en las suyas y lo dijo en un tono serio, pero no había la posibilidad de que esa actuación suya fuera seria.

Pero, podría haber una entre cien que podría ser seria, así que la confundió.

Si se trataba de un cortejo de Kelpie, entonces podría alejarlo con un puñetazo pero por alguna extraña razón, no podía evadirlo de forma inteligente cuando era Edgar.

—Nuestras clases son diferentes.

Lo que salió de su boca era algo que no tenía sentido en una situación como esta.

—Comparado con casarse con una hada, no creo que sea un gran problema.

—De todas formas, no digas algo estúpido.

—Así que es estúpido. ¿Tan estúpido que aceptarás casarte conmigo si puedo darte la luna?

—Sí, si es la verdadera luna.

—Nico, la has oído.

—Eh, ah, sí…

—Lydia, está es la luna. La original.

Sacó la piedra lunar que era la causa de sus problemas.

—Espera un momento, esta no es la luna —replicó Lydia.

—Es la luna. Mientras la aceptes como tal.

— ¿Qué quieres decir… .?

—El Conde Caballero Azul del pasado no dijo “Si me entregas la luna” sino que dijo que la promesa se cumpliría con el “intercambio de un juramento con la luna”. Por eso, no lo aceptas, sino que necesitas ponértelo y considerarlo con un símbolo de tu juramento. Pero, resulta que, Lydia, no he llevado este anillo en mi dedo ni una vez.

En otras palabras, el compromiso entre Edgar y la Reina no estaba completamente cumplido en este punto.

¿Si Lydia aceptara la propuesta de Edgar y llevara la piedra lunar en su dedo, entonces eso podría significar que en lugar de aceptar la “luna” del Conde, ella habría intercambiado un juramento de matrimonio?

Si la prometida oficial que intercambió la “luna” con el juramento era Lydia.

Al mismo tiempo, eso significaría que Lydia no podría casarse con Kelpie, con quién todavía tenía la promesa de la “luna” que hizo.

La Reina del campo lunar y Kelpie se propusieron a Edgar y Lydia con la presunción de que esta piedra lunar era la “luna”. Ese debe ser el poder que los selló.

— ¡Milord, oh, así que aquí estaba! —gritó una de las hadas.

Al parecer fueron encontrados.

Las hadas de campo sobrevolaron por encima de ellos.

—Lydia, por favor, acepta.

Edgar intentó apresurarla.

Entonces, de eso se trata.

Lydia finalmente pudo entender el significado por el cual Edgar planteó repentinamente este matrimonio.

Para él, este matrimonio era un método que le permitiría recuperar a su Doctora de Hadas y que le ayudaría a superar esta situación.

Entonces, no podía aceptarlo.

Si se trataba de mantener a la chica que le era útil a su lado, entonces él debe pensar que casarse con ella para hacer eso no sería tan importante.

Si era Edgar, entonces era posible. Pero, nunca podría aceptar tal matrimonio.

—No eres tú… No estás enamorado de mí.

— ¿Es lo que dije tan increíble para ti?

Se preguntó si estaba siendo muy dura al respecto. Pensó que estaba preparada para casarse con un caballo acuático, que se decía que era diabólicamente encantador, y sin embargo, Edgar, quien era un humano, si estaba o no enamorado, era la mejor opción como pareja matrimonial para Lydia, si lo pensaba.

Y sin embargo, como estaba horrorizada, Lydia no pudo asentir con la cabeza en respuesta.

Incluso Kelpie no tenía sentimientos de adoración ni se enamoraba como un humano. Pero si fuera él, entonces se podía imaginar que la trataría con sentimientos que nunca cambiarían.

Por otra parte, no tenía idea de qué estaba pasando en el corazón de Edgar.

Podría haber muchas más mujeres que estaban calificadas para él, y además de eso, él sólo estaba hecho de mentiras y palabrería.

—No puedo confiar en ti.

Guardó silencio, como si tratara de pensar en algo.

Dado que no mostró ningún signo de dolor por el rechazo de Lydia, entonces sin duda era una estrategia suya.

—Está bien. Si estás diciendo que no puedes inclinarte a casarte conmigo en este momento, entonces podrías simplemente pensar que es un viaje para salir de esta situación.

— ¿Una escapatoria de esta situación? Así que esas son tus verdaderas intenciones.

—No. Estoy diciendo que dado que no tengo tiempo ahora mismo para convencerte, eso es todo.

—Milord, por favor apresuremonos en nuestro camino hacia Nuestra Majestad.

Las dos hadas rodearon a Edgar pero él no soltó a Lydia.

— ¡Oye, qué significa esto!

Al oír esa voz, las dos hadas se alejaron rápidamente de Edgar como para escapar.

— ¡Ahhh, es el kelpie bárbaro!

Finalmente fueron encontrados por Kelpie también.

Cuando Lydia se giró lentamente, él estaba audazmente de pie en su forma de caballo y  fijó sus encantadores ojos mágicos en Edgar.

— ¡Milord, rápido, por aquí!

Como las dos pequeñas hadas continuaban haciendo una conmoción, no podían acercarse a Edgar debido a Kelpie.

Mientras Edgar le devolvía la mirada a Kelpie, tomó a Lydia en sus brazos.

—Conde Caballero Azul, eres un hombre muy persistente. Ella es mi novia.

—Te equivocas, Lydia se casará conmigo.

—Qué agallas tienes. ¿Tanto quieres ser comido?

Cuando Edgar retrocedió con Lydia en sus brazos, susurró :

—Lydia, por favor, te lo suplico, vámonos a casa. Las promesas entre humanos pueden ser fácilmente olvidadas, como si nunca hubieran existido.

Estaba dudando de su favor en eso.

Sin embargo, incluso si era una mentira, siempre y cuando fingiera aceptar el matrimonio con Edgar, entonces Lydia podría regresar al Mundo Humano. Y podría evitar que él fuera llevado al territorio de la Reina de las hadas de campo.

Pero también había otra preocupación que había dejado atrás en el Mundo Humano.

—No sabes cuán deprimido estaba el Profesor Carlton cuando desapareciste.

Edgar finalmente sacó su carta ganadora sobre la que Lydia estaba tratando de no pensar.

Estoy segura que esto es parte de su calculación.

Pero una vez recordó a su padre, eso influyó dramáticamente en el corazón de Lydia.

Para Lydia, que pensó que el matrimonio estaba muy lejos de ella en el futuro, fue su sincero sentimiento de que quería permanecer como la hija de su padre por un poco más de tiempo.

Qué malvado de su parte. Sin embargo, al saber que Lydia no podría dejar ir la mano de Edgar que estaba conectada a su padre, Edgar puso un sonrisa intrépida y ganadora.

—Está bien, Edgar. Por favor. Dame la “luna”…

—Gracias. Te atesoraré por el resto de mi vida.

Una promesa solo por esta situación. Incluso si lo sabía, Edgar lo dijo en un tono tan serio que hizo que su corazón inesperadamente latiera más rápido.

Rápidamente agarró la mano izquierda de Lydia. Observó cómo el anillo de piedra lunar se deslizaba por su dedo anular, lo que la hizo sentir sorprendentemente aturdida.

—Oye, Lydia.

Se giró para ver a Kelpie, quien le gritó después de que se diera cuenta del anillo de la “luna”.

—Lo siento, Kelpie. Todavía tengo un apego al Mundo Humano.

Más que rabia, frunció el ceño con una expresión triste.

Al menos, no parecía como si fuera a atacar a Edgar o a usar su fuerza para hacer algo en esta situación.

Las dos hadas también parecían confundidas, pero se quedaron en la distancia.

—Lo siento, pequeñas hadas. Por favor, acepten mi decisión y dense por vencidas conmigo.

—Milord, entonces tenga un heredero lo más pronto posible.

— ¿Lo has oído, Lydia?

—No te dejes llevar.

—Voy a abrir el camino a casa —gritó Nico y saltó al hombro de Lydia.

Sintió cómo el paisaje a su alrededor se distorsionaba pero sólo fue un instante cuando pasaron por la pequeña abertura del Mundo de las Hadas y el Mundo Humano.

En ese pequeño pasaje, Lydia escuchó la voz de Kelpie.

—Esperaré hasta que no tengas ningún apego. Eso definitivamente será en cualquier momento.

Es verdad. Desde el punto de vista de las hadas, veinte o treinta años pasan en un abrir y cerrar de ojos.

Den
¿No les da pena Kelpie T^T ?

Nemone
Sí. Me gusta Kelpie, es un agradable caballo acuático

♦ ♦ ♦

Entonces, la tranquila vida cotidiana en la casa Ashenbert regresó. O debería.

— ¿Disculpa, Edgar, pero qué significa esto?

Lydia entró corriendo a la habitación del señor de la casa y se dirigió a Edgar, que estaba inusualmente cumpliendo su deber de trabajar en el cuidado de sus propiedades.

—Oh, Lydia, te extrañé mucho.

—Escuché que estás planeando entrar en el grupo de ladrones caritativos que fueron tras tu vida. Nico me lo dijo. Sólo porque deseaban saborear el misterioso poder del Conde Caballero Azul, usaste la magia de Marygold y Sweetpea para que te aceptaran como su Conde, ¿no es así?

—Al parecer tengo un poco de tiempo esta noche. Estaba pensando en invitarte a cenar.

—No cambies el tema. ¿Por qué? ¿Estás uniendo fuerzas para vengarte de Príncipe? ¿Vas a poner tus manos en crímenes de nuevo?

Se encogió de hombros y dejó la pluma para mirar directamente a los ojos de Lydia mientras le cuestionaba.

—No tengo ninguna intención de unirme a su organización.

—Oh, bien entonces…

—Me convertí en su líder.

— ¡¿Qué?!

¿Líder? ¿De una banda al estilo Robin Hood?

—Porque ellos originalmente querían un líder como el Conde Caballero Azul. Y además, ambos estamos en la misma posición en la que tenemos que protegernos de Príncipe. Así que esa es la razón por la que decidimos ayudarnos mutuamente.

¿Protegerse? Si Edgar tenía la intención de dirigir la organización como su líder, entonces no se conformaría con solo protegerse.

Sin embargo, Edgar le devolvió la sonrisa a Lydia.

—Gracias ti, no perdí a Paul. Me miró con los mismos ojos que antes, aunque haya cambiado tanto… Si no me hubieras dicho que Paul recordaba y consideraba nuestra promesa especial, entonces no sé si hubiera podido apostar por la opción de hablar con él.

—Eso es porque pudiste descubrir su talento en el arte. Eso significa que hay un fuerte vínculo entre ustedes dos desde entonces. No es gracias a mí.

—No es gran cosa como descubrir un talento o algo así.

— ¿Pero, no le recomendaste a Paul que se convirtiera en pintor?

—Bueno, sí. En ese entonces, él aparentemente quería volverse un poeta, pero cuando me enseñó su trabajo, era terrible. Sus pinturas eran horribles pero si alguien las compraba y las colgaba en su casa, todavía tendrían la diversión de entretener a los invitados, ¿verdad? Pero con los poemas, no ganaría ningún dinero a menos que la sociedad los aceptara y los elogiara.

—…

—Sinceramente, estoy impresionado por este desarrollo.

Este hombre, ¿quizás su personalidad no ha cambiado en absoluto del pasado?

Sin embargo, a pesar de que no era nada bueno, al menos pensó en comprar los cuadros del hombre, así que eso debería significar que tiene algo de compasión por el hombre.

Realmente no puedo entender a Edgar.

Al final, no importa cuánto lo pensara Lydia, era definitivo para él convertirse en el líder de la organización secreta e imponer su venganza contra Príncipe.

Si eso pasa, Edgar no podrá descansar en paz a menos que las cosas salgan como quiere. Esa era la única parte de él de la que estaba definitivamente segura.

—Así que, por supuesto aceptarías mi invitación de cenar conmigo, ¿verdad?

—Lo siento, pero mi padre viene a casa temprano esta noche.

—Entonces podemos hacer que el profesor nos acompañe.

No había forma de que su padre viniera solo por el obvio hecho de que fue invitado porque Lydia estaba preocupada por él. Edgar también estaba al tanto, y sin embargo, dijo aquello porque sabía que, independientemente de lo que Lydia fuera a decir, podría hacer que ella se sentara con él en la cena.

Porque fue testigo de lo débil que estaba cuando estuvo en cama, había olvidado que él era esa clase de persona.

Me pregunto si estuvo bien así. Se preocupaba por ella misma, que estaba de vuelta a su lado.

—No vas a usar el anillo —dijo mientras dirigía su atención a los dedos de Lydia como si acabara de recordar.

—El tamaño no es el adecuado.

Y además, sería extraño que siempre lo llevara.

—Entonces se puede arreglar.

—Está bien, de todas formas, mientras lo tenga, evitará que las hadas se entrometan con nosotros.

Edgar apoyó la mejilla en la palma de su mano mientras miraba a Lydia con una expresión un tanto insatisfecha.

De repente sintió una incómoda sensación de inquietud. Lydia había entrado furiosa por haberse convertido en un miembro de una organización secreta, pero no tenía ningún sentido interrogarlo.

No estaba segura de por qué vino aquí.

—Entonces, me iré ahora.

Sin embargo, cuando intentó irse, la llamó de nuevo.

—Cerca del final de esta semana, estaba pensando en visitar tu residencia familiar, ¿crees que el profesor estará allí?

—Huh… ¿Por qué?

—Sería más educado pedirle permiso para casarme contigo.

¿Huhh?

— ¿De qué estás hablando? ¿N-No era eso para salir de esa situación?

Edgar ladeó la cabeza a propósito.

—Pero definitivamente aceptaste mi propuesta de matrimonio y el anillo de compromiso.

— ¡Pero eso fue porque dijiste que era solo una promesa entre tú y yo! Dijiste que las promesas entre las personas se podían olvidar en cualquier momento.

—No recuerdo haber dicho algo así.

— ¡E-Estás planeando olvidar esa parte!

Lydia se enfadó tanto que estuvo a punto de marearse.

—Entonces, sobre el fin de semana —Continuó la conversación con una actitud calmada.

— ¡N-No, no puedes! No te atrevas a venir a mi casa.

—No puedo dejar que eso suceda.

— ¡Por favor, no se lo digas a papá!

Lydia estaba en pánico. Si su padre se enteraba sobre el matrimonio con Edgar, seguramente se enfermaría.

Estaba tan contento que su hija que, supuestamente se había ido al Reino de las Hadas, regresara, que casi perdió el control de sí mismo.

En ese momento, su padre estaba bastante borracho, por lo que debe haber estado bebiendo para olvidar sus lamentos.

Ya era lo suficientemente mayor para saberlo, y además de eso, era un profesor universitario, y sin embargo estaba llorando fuentes de lágrimas y le gritó que nunca se fuera a casar. Lydia acababa de contestar que no iba a ir a ninguna parte.

—No está bien cortejar en secreto.

— ¡No estamos cortejando!

—Escucha, Lydia. Una relación cercana será evidente para las personas que nos conocen cuando lo vean. Una diferencia de clase atraerá especialmente especulaciones raras. Antes de que recurran a los rumores de las personas, debemos hacer público que estamos en un cortejo apropiado y aceptable o sino la gente pensará que estoy jugando contigo.

— ¡Entonces, simplemente no tenemos que estar en una relación cercana!

—No me hará ningún daño, no importa qué tipo de rumores puedan haber, pero para ti, será una cuestión de dignidad y reputación.

El contraargumento de Lydia no era escuchado en absoluto.

Bueno, en realidad era como él decía, que si realmente debían cortejarse, entonces no había nada de lo que Lydia pudiera beneficiarse al ocultarlo.

Para la hija de una familia adecuada, no existía un noviazgo que no condujera al matrimonio. Pero si se hacía público, entonces eso significaría que no tendría más remedio que casarse con este canalla.

—En primer lugar, creo que el comienzo de todo esto fue el problema. Eres consciente que no tengo intención de casarme con alguien como tú…

De repente se puso de pie y cubrió su boca con la mano.

— ¿No sería malo si dijeras eso?

Siguió la mirada sugerente de Edgar, la cual apuntaba fuera de la ventana, donde vio un caballo negro descansando junto a la fuente en el jardín.

¿Por qué demonios está Kelpie aquí?

—Aparentemente va a esperar aquí en Londres hasta que cambies de opinión.

Lo que significa que no se le permite hablar en alto y afirmar que el compromiso era una farsa, por lo que sería justo como Edgar lo había planeado.

—No hay forma de que estés seriamente considerando este matrimonio.

Edgar levantó la barbilla de Lydia con la punta de los dedos y le sonrió.

— ¿Sigues diciendo tales cosas? Entonces para que entiendas cuán serio soy, tendré que esforzarme y trabajar más duro.

¿Está declarando sus ataques de coqueteo?

Edgar, quien aparentemente había intentado poner sus manos en la “Luna escarlata”, debe querer hacer lucir sus lazos con las hadas para que se den cuenta de que él es el Conde Caballero Azul.

Y para que él continúe siendo el Conde Caballero Azul que fue bendecido con el vínculo con las hadas, Lydia era una persona indispensable para él. Justo como ella debería haber sabido, él era un completo villano.

Si era para mantener a Lydia a su lado, tenía la intención de utilizar todos los medios posibles.

—Todavía tengo trabajo que hacer…

Lydia solo pudo escapar de esa situación, pero, por supuesto, esa noche no había ninguna manera posible de que rechazara la invitación a cenar y acabaría teniendo que escuchar las dulces palabras que él tenía que decirle.


Den
¿Ustedes creen que Edgar realmente ama a Lydia?

Nemoné
Yo creo que atraer sería más apropiado en este momento; si es así, sí, creo que le atrae. Amar ya está a otro nivel, le falta caminito para que yo le reconozca que la ama

Pueden encontrar el primer capítulo del siguiente volumen (4) en la edición 26 de Kovel Times.

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