Mi hermana, la heroína – Capítulo 75

Traducido por Sharon.

Editado por Tanuki


Normalmente, en la cena, la mesa Noir se llenaba con conversaciones.

Padre, Mishuli y yo nos reunimos para cenar juntos. Como siempre, Mishuli y yo intercambiamos historias sobre lo que sucedió durante el día mientras reunimos información. Es una actividad divertida.

Incluso la comida deliciosa terminará desperdiciada con un mal ambiente. Sé esto, por lo que guardo todos los buenos momentos que tengo para hablar con Mishuli felizmente.

Aun así, ahora mismo la mesa tiene la atmósfera de un funeral.

—…

—…

—…

Un silencio donde tres personas no dicen nada. El único sonido era el eco de los cubiertos. Incluso yo, que normalmente ánimo nuestras cenas, tenía mi boca cerrada con firmeza. Mis manos que sostenían el cuchillo y el tenedor se movían pesadamente mientras la cena se extendía. Mi apetito desapareció por completo.

Incluso Mishuli se sentía deprimida. Su cabello dorado que siempre brillaba parecía haberse oscurecido. Estaba allí sentada, abatida.

Avanzaba por su plato con movimientos lentos, dando pequeños mordiscos.

Tan linda. Aunque se sienta deprimida mi hermana sigue siendo linda.

Sólo una persona, mi padre, preguntó por qué nos sentíamos tan deprimidas en un intento de mejorar el ambiente, pero siguió comiendo la cena con su vigor de siempre.

La razón por la que estamos abatidas, es por el tema que apareció durante la cena.

—Padre…

Aunque mi corazón se siente vacío, sigue habiendo algo que debo decir.

El destino es cruel. Aplasta mi corazón. Mi plan que comenzará en primavera, la entrada a la Academia Real. Allí es donde el destino tiene preparada una gran trampa para mí.

La Academia Real es un internado.

Lo diré de nuevo.

Es un internado.

Tan pronto como Padre lo mencionó durante la cena, Mishuli y yo nos congelamos.

—No iré a la Escuela.

—…

Padre ignoró mi oración.

Continuó comiendo, mientras pretendía que no me escuchó. Si lo ignoras, no fantasees que desaparecerá, Padre. Incluso yo, su hija, debo decir que su actitud es una estupidez.

A mi lado, Mishuli estaba sosteniendo mi falda.

—Hermana… No te irás, ¿verdad?

—No me iré… ¡No hay forma en que pueda abandonarte para irme, ¿verdad?!

—Te irás.

Mi anteriormente silencioso Padre de repente se interpuso entre nosotras.

—Padre…

Mishuli le dirigió su mirada amenazadora.

Aunque ella, que siempre es obediente, mostraba signos de rebelarse, Padre sólo desvió la mirada como si no pudiera verla.

Aun así, si Mishuli opina lo mismo entonces no vacilaré. Con mi convicción preparada, me enfrenté a Padre.

—¿Tienes un problema, Padre? Como dije que no iré, entonces no lo haré. ¡¿Hay algo más importante que mi voluntad?!

—¿Por qué te estás quejando tanto, Christina?

Está actuando como si fueran las tonterías de un mocoso egoísta.

Finalmente hablando, Padre encontró mi mirada.

—Christina, ¿realmente entiendes lo que ganarás en la escuela? Antes estabas ansiosa por comenzar las clases. ¿Por qué cambiaste de idea repentinamente?

—Porque… No me di cuenta que tendría que vivir en el dormitorio.

Sabía que lo tenía, pero pensé que era para los estudiantes que vivían lejos.

No pensé que irían tan lejos como para forzar a los nobles que viven cerca de la escuela a mudarse a los dormitorios. Ciertamente, sabía que en el juego Mishuli se quedaba allí, pero pensé que era por la Christina del juego, nunca dijeron que era obligatorio.

Hasta el día de hoy donde padre dijo: “Pensar que desde la Primavera Christina se irá a un dormitorio… Esta casa estará muy silenciosa.”

Es una posibilidad que incluso yo no había considerado.

Maldición. Fui descuidada. Para ir tan lejos como para poner una trampa aquí, el destino realmente es astuto.

—Es tu propia culpa por no haberlo notado. De cualquier forma, ¿no irás a la Escuela con la hija de Calibrachoa, Surfania? Entonces todo estará bien. Si te fueras de repente, ¿no se sentirá mal?

—¡¿Qué?!

No entiendo qué tiene que ver ir a la Escuela con Surfania con nuestra discusión, pero Mishuli luce sorprendida por alguna razón.

—Hermana estará feliz con la Señorita Surfania, ¿verdad? Aunque yo no esté allí, si Surfania lo está ¿entonces todo estará bien?

—No caigas por sus palabras, Mishuli. Surfania puede llorar todo lo que quiera —suspiré.

Mientras Mishuli sostenía mi ropa con toda su fuerza, pensé en una buena idea.

Aunque los ojos de Padre me decían que me quedara callada, no tengo intenciones de detenerme.

—¡Lo sé! Padre debería usar su poder para forzar a la Escuela a darme un tratamiento especial. ¡Puede hacer que me dejen salir! De esa forma, todo estará bien.

—Definitivamente no. Te ordeno que detengas estas locuras.

—No le veo el problema. ¡Nuestra casa está cerca!

—Las reglas son las reglas. Atente a ellas.

—Bueno, ¡esas reglas son estúpidas! ¡Sólo las personas de la frontera deberían vivir en los dormitorios!

Si Padre va a destruir mis ideas sin escuchar, entonces yo tampoco lo haré.

Digo esto en nombre de mi orgullo y mi amor por Mishuli.

—¿Quién piensas que soy? Soy Christina Noir, la hija mayor de la Casa Noir, una de las tres grandes Casas de este país. ¡Soy la hermana mayor de Mishuli! Si es por mi hermana, romperé este sistema manipulador!

—¡Eres tan genial, Chris!

—¡Por supuesto! ¡Soy tu hermana mayor después de todo!

—¡Si eres una hermana tan admirable entonces deja de decir algo tan irrazonable!

Aunque los ojos de Mishuli están brillando con elogios por mi discurso, Padre me cortó diciendo que estaba siendo egoísta.

—No es como si no hubiera una opción que les permitiera a los estudiantes irse por razones legítimas, y también puedes regresar en el descanso de mitad de año. ¿No está bien ya que puedes jugar con Mishuli tanto como quieras entonces?

Ya veo, ya veo. Está diciendo que aunque esté en los dormitorios todavía puedo ver a Mishuli cada medio año.

… ¿Está intentando matarme? ¿Verla cada seis meses? ¡Como si pudiera soportar una distancia tan grande entre cada encuentro! No puedo creer esto. ¡¿Qué diablos estás diciendo, Padre?!

—¿No podré verla hasta mitad de año…? ¡E-Eso es ridículo!

Si el ángel a mi lado, que raramente dice su opinión, discute por mi bien entonces no hay forma en que yo pueda fallar. Siempre y cuando Mishuli esté de mi lado, nunca caeré.

—Ya pagué por la matrícula y realicé las donaciones. No hay forma en que pueda cancelar repentinamente tu inscripción. Mishuli, tu también debes ser razonable. No hay nada que puedan hacer.

—¡No lo sabía! ¡Somos ricos, no debería haber ningún problema!

—¡Basta de esta estupidez!

Esta vez él finalmente respondió a mis quejas. Al parecer Padre no tiene intenciones de escuchar mi opinión.

—Padre… ¿Por qué dices algo tan cruel? Padre, ¿nos odias ahora…?

—Mishuli, deja de copiar el mal comportamiento de Christina. Mejor dicho, me duele el corazón tener que regañarte cuando sueles comportarte bien.

—¡Pareciera que no te importa lo que me dices a mí, Padre!

Esperaba que me mirara mal, pero en su lugar me frunció el ceño.

—Christina, te mantendrás alejada de tu hermana por un tiempo. Es porque siempre actúas de este modo que Mishuli no puede pararse en sus propios pies. ¿No estás avergonzada como su hermana mayor?

—¡Y-Ya sabía eso!

Estuve distanciándome poco a poco. Mishuli ya creció y se volvió muy independiente estos últimos dos años. Aunque sea un poco, ya no depende tanto de mí.

Estoy cumpliendo mi deber como hermana mayor apropiadamente.

Padre entrecerró sus ojos.

—Ya veo. Déjame preguntar para tener una referencia, entonces. ¿Cuántos años te tomará?

—E-Eso…

La razón por la que miré al suelo definitivamente no es para escapar de la mirada de Padre.

Porque, Mishuli puede vivir de forma independiente, estoy siguiendo el plan. Exacto. Poco a poco, hasta el día en que Mishuli y yo estemos separadas por completo.

—… ¿Cerca de treinta años?

—Oi, limpien la mesa. La cena terminó. Ah, también llévense los platos de las niñas. Aunque no hayan terminado, llévenselos.

—¡¿Padre?!

—¡Qué cruel!

Frente a la condena de las dos hermanas, la cena terminó despiadadamente.


Sharon
En este capítulo no pude dejar de pensar que Chris está siendo muy estúpida. Es decir, ya nos dijo varias veces lo importante que es crear conexiones en la Academia, no sólo por su bien, sino por el bien de Mishuli cuando ella deba salir a la sociedad, ¿y ahora se arrepiente de todo? No puedo hacer nada más que sentir lástima por el padre, realmente. Aunque al mismo tiempo siento que se lo merece, pues debería haber intervenido antes en la relación de ambas hermanas, que quiero recalcar por más tierna que parezca no es para nada sana.

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