Mi hermana, la heroína – Capítulo 76

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


Ayer, Padre realmente actuó con terquedad.

Aunque intenté quejarme durante la cena por el sistema de dormitorios, se fue diciendo que tenía que trabajar y no me dejó entrar a su estudio. Después de golpear su puerta, me arrastraron y encerraron en mi habitación.

Por más que nos traicionó al intentar separarnos a Mishuli y a mí, Padre no quiere escuchar nuestro lazo de hermanas.

—Aunque vaya a la Academia Real, no es como si las clases fueran obligatorias. Además, ¡ya estudié todo lo que está en el curriculum! ¡Así que no tengo razón para ir! ¡¿No es cierto, Charles?!

—¡Exactamente, Chris!

Quien respondió con sus ojos brillando por la emoción fue Charles.

A pesar de que es de la Realeza, es lindo que siempre venga a visitar a mi casa. Este año cumplió 11. Aunque Mishuli y él tienen la misma altura, últimamente Charles está por rebasarla.

Aun así, su honestidad sigue siendo su mejor aspecto y sus emociones son claras en su rostro. Por alguna razón, mi prometido se mostró muy complacido cuando le conté la situación esta mañana.

—¡Hoy Chris está muy animada!

—¡Por supuesto! ¡Es porque estoy enojada!

Al parecer Charles comprendió algo diferente de todo esto, pero no importa. Estoy animada. Levanté mi puño en el aire sobre mi cabeza de lo furiosa que estaba. Charles mostró una expresión asombrada.

—¡Pensé que Padre era mejor que esto! Intentar separarnos a Mishuli y a mí… ¡Oi, Charles! ¡¿Tienes algo que agregar?!

—¡Sip!

—¡Muy bien, dilo!

Al parecer Charles al final de todo tiene algo que decir sobre la separación forzada. Como se esperaba de mi prometido.

Ante mi respuesta, Charles abrió su boca de buen humor.

—¡Te lo mereces!

—Mira Charles, entiendo. Eres valiente como siempre al ofrecerte a pelear por mí…

Mi sonrisa fue suplantada por una expresión de sorpresa cuando me di cuenta de lo que dijo Charles, y tomé su rostro en mis manos. En mi vida anterior llamaban a este movimiento garras de acero. Puse toda mi fuerza en girar tan fuerte como pudiera.

—¡Duele! ¡Realmente duele, Chris!

—Tendrás que soportarlo. Aunque estoy encariñada contigo, sigo siendo una señorita estricta.

Charles intentó despegarse de mi garra de acero, pero al ser más grande mi fuerza era mayor.

¡Nunca voy a perder! ¿Cómo puede su reacción ante mi discurso justo ser “Te lo mereces”? Incluso alguien gentil como yo se enojará. Especialmente el momento en que lo dijo.

—¡Aunque me hace feliz que digas que estás encariñada conmigo, lo estás malentendiendo! ¡No estaba diciendo que tú te lo mereces, Chris!

Consideré su apelación por un momento, ya que la duda nació. Relajé mi agarre ligeramente.

—¿Entonces a qué te refieres?

—Mishuli se lo merece, ¿verdad? ¡Así que déjame ir!

—Lo entiendo, estaremos yendo a un tiempo extra. Muestra tu determinación, Charles.

—¡¿P-Por qué?!

¿Por qué diablos este chico pensó que lo dejaría ir después de decir eso? Acaba de cavar su tumba más profundamente.

Sin importarme sus quejas o gritos, no le solté. Ahora estoy poniendo más fuerza que antes.

Mientras castigaba a Charles, una voz llegó desde un costado.

—Oi, ¡Christina Noir, déjalo ir…! ¡¿Wah!?

Girándome en dirección a la voz, le arrojé un joyero cercano. Pensé que era un tiro bastante débil, pero el objetivo gritó cuando le golpeó.

—Bastarda… ¡¿Qué estás intentando hacer?! ¡¿Quién diablos te piensas que soy?! ¡¿Cómo te atreves a golpear al Príncipe Heredero?!

—¡¿Cuándo te metiste en mi cuarto, Príncipe Pervertido?!

—¡¿A quién llamas Príncipe Pervertido?!

Realmente no creo que necesite decirles el nombre del enemigo al que le estoy gritando en este momento.

Con cabello rubio lacio y ojos azules ligeramente diferentes a los de Charles, allí estaba Su Alteza Endo. Él es una especie de insecto molesto que cada tanto sigue a Charles aquí cuando él viene de visita. Mientras estaba ocupada con mi prometido, él se infiltró en mi cuarto. No lo había notado hasta ahora.

—Ah, eres tú, Hermano Mayor.

Para golpear a este idiota que forzó su camino a mi habitación, liberé la garra de acero. Charles se acercó a Endo como si no acabara de ser torturado.

—¿Qué estás haciendo aquí, Hermano? ¿No estabas haciéndole compañía a Mishuli?

—Ahh, fui a su cuarto pero no la vi. Oi, Christina Noir, ¿dónde esta Mishuli?

—Bueno, eso es algo que ni siquiera yo sé.

Fingí ignorancia a la pregunta de Su Alteza Real.

Por supuesto que sé donde está. Como Endo vino, Mishuli huyó de su cuarto. Probablemente está haciendo algo de bordado con alguna sirvienta. Saldrá una vez que Endo se vaya.

—Ya veo. Mishuli es inconsecuente así que está bien que Chris no sepa.

—Cállate.

—Ow.

Como siempre no puedo entender la agresión entre Charles y Mishuli, así que le golpeé ligeramente en la cabeza.

—Ha. Bueno, ya que parece que Mishuli está ocupada no hay nada que pueda hacer. Pero por esa conversación de ahora… Bastarda, al parecer no sabías del sistema de dormitorios hasta ahora. No tienes nada de respeto propio.

—¡Cállate, Príncipe bueno para nada! Qué buen pasatiempo que tienes, ese de espiar.

—Cuando las cosas no salen como quieres, ¿siempre recurres a las calumnias? Patético. Básicamente sólo vengo durante las vacaciones de verano, ¿cómo es que nunca te diste cuenta?

—¿Vacaciones…? Ah, ya veo.

Después de todo, las visitas de Endo de este años siempre fueron durante el verano o la primavera. Pensando en ello, él es un año mayor, así que definitivamente ya es un estudiante.

Ya veo. Vino dos veces durante las vacaciones. No me había dado cuenta porque no le presto atención a alguien como Endo.

—Mi error, debido a que Su Alteza sólo se muestra en el verano o el invierno pensé que era otra de tus extrañezas. Así que no pensé mucho en ello.

—¡¿Qué diablos soy para ti de cualquier forma?!

—¿Hmm? ¿No acabo de decirlo?

—Pero Chris, realmente no tienes otra opción respecto a los dormitorios. Mishuli finalmente será la que se quede atrás.

—La primera parte estuvo bien. Voy a pretender que no escuché la segunda. Este es un consejo de tu hermano mayor. No te juntes con esta. Su estupidez se te pegará.

—¿Qué te parece si dejas de hablar con Charles? Corromperás a mi prometido y lo convertirás en un idiota y un pervertido como tú, Príncipe Pervertido.

Nunca me llevaré bien con este idiota. Ya que se enamoró de Mishuli a primera vista hace dos años, aparece cada tanto como un stalker para visitar nuestra Casa.

No hay forma en que me lleve bien con eso. Se pega a ella como un insecto.

Ni siquiera tiene el valor para enfrentarla, así que estuve interfiriendo entre amos. Aunque atraviese mi defensa y se las arregle para ver a Mishuli, no es como si este inútil insecto pueda intentar algo.

—Oi, Christina Noir. ¡Deja de llamarme Príncipe Pervertido! ¡Es demasiado duro…!

—Hah. Puedo llamar a la basura como tú como quiere. Ya que es lo que prometiste hace dos años.

—Grrr…

Con una risa, aplasté orgullosamente la resistencia de Endo.

No hay nada malo con llamarle pervertido cuando intenta acercarse a mi hermana, y no tengo intenciones de cambiar su nombre. Los derechos especiales que reservé hace dos años son más útiles de lo que pensé.

Ya que lo único que tiene este Príncipe Idiota es un orgullo ridículamente alto, y como él puso las condiciones, no hay forma en que vaya a romper su palabra.

—Entonces, ¿deberíamos tener otro duelo? Mi entrenamiento está mostrando sus frutos.

Desde el incidente con Endo, Marywa estuvo enseñándome lo básico en autodefensa. Incluso ella concordó en que sería una buena idea poder protegerme, además, por alguna razón en nuestras clases de defensa personal… Marywa elogia mis músculos.

Aunque nunca peleé con nadie, como Marywa elogió mi habilidad, creo que estaré bien.

Ya me rendí en averiguar cómo sabe ella la forma de entrenar el cuerpo. Es sólo Marywa. Estaría más sorprendida si hubiera algo que no supiera enseñar.

Endo cruzó sus brazos y se giró ante mi propuesta.

—Divertido~. ¿Siquiera puedes pelear contra una chica con una espada?

Al parecer este idiota que intentó pelear contra mí en el pasado está murmurando algo.

Las enseñanzas del Vizconde Igusa han mejorado comparadas con las de hace dos años, pero…

—Charles. Aléjate de ese idiota. Ven aquí.

—Sí… ¿Seguro?

—Espera un segundo.

Cuando Charles obedientemente se acercó a mí, Endo le agarró para detenerlo.

—Oi, mujer. No engañes a mi hermano pequeño. Quédate aquí, Charles.

—¿Sí? Um, realmente no me importa, pero…

—No estoy engañando a nadie, él es mi prometido. Charles, está bien que vengas.

—Bien…

Atrapado entre nosotros, Charles intentó decidir qué hacer. Por supuesto, ninguno se dejará vencer por el otro, así que nos miramos fijamente sobre Charles.

Inesperadamente, él tomó nuestras manos.

—¿Oh?

—¿Hmm?

Con una expresión complicada, Charles tiró de nuestras manos hacia la otra. Nuestros dedos apenas se están tocando. Incluso si esto es algo que Charles haría, es demasiado repentino y no pude responder de inmediato.

—¿No podemos llevarnos bien?

—…

—…

Atrapada con la guardia baja por Charles, sólo pude observar mi mano tocando a Endo.

Bueno, quiero decir, entiendo lo que mi prometido intenta hacer. Puedo ver sus intenciones. Pero esto es, esto es… Básicamente, es eso.

—Ensuciará mi hermosa piel de dama.

—No toques a la Realeza, me da escalofríos.

Básicamente es la misma conclusión.

No importa lo que Charles diga, nunca intentaré ser amiga con este tipo.

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