Mi hermana, la heroína – Capítulo 90

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


Es un buen lugar bajo el Sol.

Estoy inclinada en una cómoda silla, somnolienta.

Soy Christian Noir. La hija villana del Duque.

Ya han pasado dos años desde que me separé de Mishuli y comencé a vivir en los dormitorios de la Academia.

Mi altura estuvo creciendo a un ritmo saludable, pero eso se detuvo últimamente. También estuve inusualmente agresiva en dar un aspecto bueno para presentarme como la villana que obstaculizará el camino de Mishuli.

Estamos en el periodo antes del almuerzo. Me estoy tomando una ligera siesta en una clase vacía, mientras otros estudiantes siguen en clase.

La luz del sol brillando a través de la ventana me hace sentir cálida. Estoy matando mi hambre con sueño. En este sueño ligero que disfruto, siempre veo a mi amada hermana menor.

Mishuli Noir.

Ella es la heroína de este mundo. Mi adorable hermanita. Hace dos años que no la veo. Incluso durante las vacaciones largas me quedo en los dormitorios y pierdo el tiempo en lugar de ir a casa.

Pero podré verla pronto.

Estoy feliz por ello, pero un poco triste.

Es tiempo de enfrentarme al destino que debería aceptar elegantemente.

Estaba disfrutando de uno de los últimos momentos pacíficos que tendré, pero incluso eso terminó.

—… Su Alteza, no me muestres tu rostro cuando estoy por despertar.

—Tú eres la que tiene una expresión estúpida.

Quien me despertó con sus pisadas fue el Príncipe Endo. Él frunció el ceño y me dio una mirada desagradable por ocupar su clase.

Me desperté después de soñar con Mishuli para ver su rostro. Es natural que escupa abusos después de ver tal diferencia.

El Príncipe también tiene diecisiete años. De alguna forma se volvió más sensible, y masculino. No sólo su apariencia. También maduró un poco. Por lo menos es mucho más decente que cuando me inscribí.

—El hecho de que estés aquí significa que las lecciones terminaron, ¿verdad?

—Acaban de terminar. ¿No estabas en clase?

—Me las salté —respondí con un bostezo.

El Príncipe Endo suspiró, pero me importa una mierda. Soy la villana, entonces ¿por qué debería comportarme como una estudiante de honor y atender a las clases seriamente?

Soy la villana cuyo único rol es oponerme y obstruir a Mishuli. Tengo que comportarme como una. Desaparezco de los dormitorios y malgasto mi dinero en la ciudad todos los días. Para ponerlo en términos sencillos, soy una chica problemática y una delincuente.

—Bueno, iré al comedor.

Es hora del almuerzo, así que me puse de pie. Por cierto, estaba sentada en el lugar del presidente estudiantil, la posición mayor en el Consejo de Estudiantes.

Por supuesto, yo no soy la Presidente. Él no es más que el Príncipe Endo, que está frente a mí. Oh, no, se está convirtiendo en un hábito sentarme en su lugar por lo cómodo que es.

—Deberías venir más tarde, Su Alteza. Lo mencioné antes, pero sucederá algo grande.

—¿Te refieres a tu plan de jugar a la villana y juntarme con Mishuli?

—Sí, eso.

Le conté sobre mi destino sin entrar en muchos detalles.

Las largas vacaciones están terminando, y la Ceremonia de entrada para los nuevos estudiantes también terminó sin problemas.

Hoy es el día después de la inscripción de Mishuli. También es el primer día de “Laberinto del Destino”.

Mi reunión, al mismo tiempo que el evento donde me revelo como la villana, tendrá lugar en el comedor.

Endo se encogió de hombros ligeramente.

—Lo entiendo. Iré una vez que termine con esta tarea.

—¿Para el Consejo Estudiantil?

—Sí. El Club de Periodismo hizo un estúpido artículo sobre los nuevos estudiantes. Lo tengo que inspeccionar y aprobar los contenidos antes de publicarlo. Esos tipos son molestos, enviándolo justo antes de la fecha límite.

—¿El periódico? Oh, ¿los extras?

Él asintió.

Hay una sección extra del Club de Periodismo sobre la Ceremonia de entrada en “Laberinto del Destino” también. Es sobre el Príncipe Endo y Leon, si recuerdo bien.

Era necesario suscribirse, pero el Club de Periodismo en su mayoría era responsable de reunir y publicar la última información. En la versión real, hay varios estudiantes que están activos en el Club. Incluso algunos me siguen.

El Príncipe Endo está a cargo de entregar las noticias.

—Será publicado después de la escuela hoy. ¿Vas a leerlo?

—Imposible, ¿por qué leería eso?

No estoy interesada en nada que no sea Mishuli. Quizás podría interesarme si tratara de Charles, pero no me importan ni Endo ni Leon.

—De cualquier forma, apresúrate y termina esa estupidez. Luego ven al comedor. Tienes que hacerlo.

—No tienes que repetirlo de nuevo. Apresúrate y piérdete. Eres una molestia.

Esto debería ser suficiente para mí. Satisfecha con mi dosis diaria de abuso al Príncipe, me dirigí al comedor.

—Me pregunto cuán adorable es Mishuli ahora que creció…

A pesar de que estoy super feliz por verla, también me deprime el hecho de que deberé ser cruel hacia mi amada hermana menor.

Aun así, procedí hacia mi destino.

♦ ♦ ♦

—… Uff.

Endo Edward suspiró después de ver a Christina Noir irse.

Christina iba a maltratar a Mishuli a partir de ahora, y él la consolara para hacer que se enamore de él. Ese era el plan de Christina.

Entonces, ella se comportaría arrogantemente en la Academia.

Endo no entendía por qué Christina llegaría tan lejos por alguien con quien siempre discutía. Pero de alguna forma, entendió que no lo hacía por su bien, sino por el de Mishuli.

—… Hmph. Simplemente tendré que usar a esa idiota.

El plan era una sugerencia de Christina. No había necesidad de que Endo se restringiera.

Aun así, sentía algo extraño cuando la escuchaba decir que se convertiría en la villana con una sonrisa.

Después de maldecirla, Endo redobló sus esfuerzos para enfocarse en el periódico.

El Club de Periodismo de la Academia se enfoca mayormente en los rumores, así que suelen centrarse en los estudiantes notables.

Pero también era extraño para la sección extra enfocarse en un sólo estudiante como esta vez.

Algo que todos los nuevos estudiantes deben ver. ¡Un artículo sobre la estudiante más popular, Christina Noir!

Había un montón de pasión en este artículo con ese gran título. Endo pensó que sería un autorretrato de la ‘sofisticada’ Christina, pero sólo había una fotografía reciente. Por cierto, sólo con tomar una foto costaba tanto dinero que incluso los ricos vacilaban.

Él envió su aprobación a la apasionante noticia, y murmuró:

—¿Qué está intentando conseguir?

El destino mismo parecía equivocado.

Las cosas ocurrían como todos lo esperaban, todos menos Christina misma, después de todo.

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