Actor de Reparto Masculino – Capítulo 19 – Arco 3: Fantasía Occidental

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


Mientras Sui Yuan y 5237 miraban al frente de forma inexpresiva, sin poder creer lo que veían, la persona se acercó caminando. Siendo un híbrido, sus ojos se inclinan más hacia los de los elfos oscuros, permitiéndole ver  mejor en la oscuridad. Por esta razón y a pesar de la poca iluminación, una vez estuvo lo suficientemente cerca, pudo discernir los rasgos faciales del hombre.

Es un joven alrededor de los veinte años, únicamente en apariencia, por supuesto, con rasgos como los de una divina pieza maestra. El elegante rostro, de esta persona, no tiene una pizca de feminidad. Ojos azules, gentiles como el agua, labios que se elevan en una sonrisa. Su largo cabello, color platino, se mueve acompañando cada uno de sus movimientos. Su imagen, lo hacía ver como un Dios entre los mortales; es una apariencia hermosa y encantadora, que cautiva todas las miradas que se posan sobre él. Mirarlo una sola vez, era suficiente para desterrar cualquier pensamiento blasfemo en su presencia.

Se detuvo a un lado de Sui Yuan y se arrodilló, ignorando el hecho de que su ropa blanca se ensuciará con la capa de tierra del suelo de la cueva. Levanta una mano y apoya la palma sobre su frente, seguida de una deslumbrante sonrisa y dice:

—Parece que te bajó la fiebre. Eso es espléndido.

Sui Yuan deja escapar lágrimas silenciosas.

Escuchar las líneas de la protagonista saliendo de la boca de esta persona lo angustia de sobremanera.

— ¿Qué pasa? —Una mirada traviesa aflora en su rostro, mientras inclina la cabeza a un lado— ¿A qué se debe esa expresión tan afligida? ¿Aún te duelen tus heridas?

—Aún me duele… —murmura, luego cambia el tema— ¡Pero eso no importa!

—Entonces, ¿qué importa? —El hombre parpadea varias veces.

— ¿…Zhao Xihe? —Murmura.

Un dedo índice se posa sobre los labios de Sui Yuan, y la otra persona baja su voz como si lo que estuviera diciendo fuese un secreto —Ssh…ahora debes llamarme Osmund.

Sui Yuan guarda silencio.

¡Tiene miedo! ¡Mucho! ¡¿Qué debe hacer ahora?! ¡Habla con normalidad, por favor!

Aunque Osmund no parece tener deseos de descifrar la lluvia de emociones que recorren el rostro del otro. Saca una botella de medicina de su espacio y se la ofrece a Sui Yuan.

—Bebe esto. Te sentirás mejor.

Él observa el frasco con vacilación, preguntándose si debería salir de la cueva gateando, aún estando herido para encontrarse con la persona predestinada a salvarlo, la protagonista femenina.

—De no beberla por voluntad propia te la tendré que dar yo mismo —habiendo adivinado lo que Sui Yuan pensaba, Osmund arquea una de sus cejas y una sonrisa amenazadora aflora en su rostro.

Calculando su fuerza y comparándola con la de su adversario, se da cuenta, tristemente, que no tiene oportunidad alguna de escapar. Por lo tanto, la única alternativa, es aceptar la medicina que le está ofreciendo y beberla bajo su mirada.

Como se esperaba, los efectos de la misma, no eran malos. Justo después de destapar la botella, el aire se llenó de su dulce aroma y su cuerpo se calentó tras ingerirla. Los dolores agudos, de su cuerpo, se transformaron en suaves pulsaciones, no pudo evitar dejar escapar un suspiro de alivio en cuanto sus tensos músculos se relajaron.

Ahora que estaba lo suficientemente calmado, tras beber la medicina, sabía que tenía que hablar como es debido con Osmund, o mejor dicho, Zhao Xihe.

El acuerdo al que habían llegado era para ayudar a Sui Yuan a seguir la trama, ¡pero desde el inicio, las cosas ya van mal! ¿Robarle las líneas a la protagonista? ¡¿Qué rayos haces?!

Aceptando su mirada acusadora, el bien preparado Zhao Xihe le ofreció una pequeña sonrisa, antes de levantar su mano para evitar que comenzara a hablar. Girando su cabeza a un lado, parecía estar hablando con su sistema.

Después de un corto período de tiempo, posó su mirada nuevamente en Sui Yuan y le dice:

—Sé lo que quieres preguntar, pero, cuando estamos personificando el rol de un personaje no debemos hablar con nuestra identidad real. De lo contrario, romperíamos las reglas.

—Entonces, ¿qué hacemos? —Sui Yuan se tensó, no habiendo escuchado antes de esta regla.

—Acabo de pedirle a 0007 que convierta nuestro espacio inmediato en una zona aparte. Aquí y ahora, hasta que ordene lo contrario, estamos solos. No hay nadie más aquí, así que no hay problema —le contesta Zhao Xihe —sólo te advertía para que no cometieras el mismo error.

Sui Yuan asiente de forma solemne, en parte como agradecimiento y en parte para confirmar que había entendido, antes de mirar a 5237, que prácticamente salió de la cueva rodando por el piso.

Tras verlo, supone que su extraño comportamiento se debe al “síndrome de asfixia” que padece cuando está cerca de 0007. Después de todo, si Zhao Xihe está aquí, su sistema también debe estar en los alrededores, incluso si no es visible para Sui Yuan. Silenciosamente, le sugiere a 5237 que deberían estudiar la variedad de productos disponibles incluso…teniendo un total de puntos tan deplorablemente bajo.

—Antes de que preguntes, déjame explicarme —Las palabras de Zhao Xihe atrajeron su atención —Puede que se deba a que la funcionalidad de 0007 es superior a la de 5237, pero a pesar de que entré a este mundo después de ti, llegué varios días antes. Naturalmente, también estoy al tanto de lo que ocurrirá en la trama y estaba un poco preocupado —Mientras hablaba, su mirada se dirigió a las heridas visibles que contaminaban su piel.

Los ojos de Sui Yuan brillaron ligeramente, con agradable sorpresa. Está demás decir, que esta declaración lo conmovió ligeramente.

—Como me sentía ansioso, seguí las pistas del guión para así encontrarte. Mi intención original era esperar a que la protagonista femenina te encontrara para luego irme. Pero la trama, por alguna razón desconocida, parece ser ligeramente diferente de cómo debería ser —suspira —tus heridas eran demasiado serias y estabas muriendo. Pero la protagonista no llegaba. Después de esperar por medio día, no pude quedarme de pie y ver cómo te desangras hasta morir, por lo que no me quedó otra opción salvo rescatarte yo mismo.

Sui Yuan deja caer su cabeza, rascándose avergonzado su negro cabello. Le incomoda haber sacado conclusiones antes de tiempo que perjudican a la otra parte cuando ésta sólo estaba siendo noble. Al murmurar un gracias viendo su regazo, naturalmente, no notó el brillo que pasó por los ojos de Zhao Xihe.

—Estoy regresando de recoger hierbas y hacer algunas averiguaciones sobre el paradero de la protagonista. Parece que finalmente ha llegado a esta zona —comenta amablemente. Cuando ve que a Sui Yuan le brillan los ojos y está a punto de levantarse de la cama para salir en su búsqueda, le vierte un balde de agua fría metafórico —Pero tus heridas ya están casi completamente curadas.

Sui Yuan permanece en silencio.

Mirando el frasco de medicina en su mano con amargura oculta, se pregunta si puede reabrir sus heridas.

—Adicionalmente, hay otro principio del que debes ser consciente. Y ese es que, como actores, no sólo debemos seguir la trama, también debemos asegurarnos de que todo lo que hagamos tenga lógica —hace una pausa, y no le asombra la expresión de sorpresa en el rostro de Sui Yuan —en otras palabras, como ya has sido salvado por el protagonista masculino, Osmund, si te mutilas para que la heroína te cuide, no tendría lógica, ya que en este momento, no hay nada que justifique que tus heridas se abran nuevamente.

Al terminar de escuchar la explicación, asiente y pregunta:

—Entonces, ¿según qué lógica, apareciste aquí y me rescataste? ¿No es eso ilógico?

—El que aún me encuentre aquí demuestra que mis acciones están justificadas —El hombre destella una radiante sonrisa —vine a recoger hierbas, te encontré sangrando y gravemente herido. Y como soy un hombre bondadoso, no podía soportar ver a alguien morir frente a mí y no hacer nada. Eso va acorde con la personalidad de mi personaje.

Sui Yuan guarda silencio.

Maldición, no puede encontrar nada mal con esa explicación. Tiene sentido lo veas por donde lo veas. Pero sus instintos le dicen que algo no está bien…

—…Así que eso significa… —después de ponderar por un breve momento, abre su boca para preguntar: — ¿La escena en la que soy rescatado por la protagonista se perdió?

—Lamentablemente, sí —Asiente solemnemente.

Los hombros de Sui Yuan se caen, bajo la presión de otra misión fallida.

Cuando el elfo oscuro, delicado y de apariencia frágil deja caer su cabeza, su hermoso cabello oscuro cubre sus hombros como un cielo negro sin estrellas. Su cuerpo desnudo, salvo por una pieza harapienta parecida a una falda que cubre su parte inferior, cicatrices que varían en longitud, ancho y tamaño que cubren su piel. Contra esa tez pálida, da la sensación de ser una belleza oprimida. Ojos grandes y dorados, aparentemente enormes en su rostro delgado, labios rosados y carnosos presionados en una delgada línea, enciende la llama interna en él de querer abrazar gentilmente su delicada figura y, al mismo tiempo, desata el deseo de verlo caer en una desesperación aún más profunda.

Las comisuras de sus labios se elevan, transformándose en una sonrisa de suficiencia, y Zhao Xihe sucumbe ante la segunda opción.

—No te desanimes tan pronto —Sólo después de ver una pizca de esperanza en los ojos de Sui Yuan es que continúa —aún me quedan malas noticias por darte.

—…No quiero escucharlas —murmura, mientras se lamenta en silencio.

—Así no quieras tienes que hacerlo. A menos que quieras recibir una calificación negativa en esta misión —El hombre sonríe, acariciando su cabeza a modo consuelo.

—Dime —Se abraza preparándose para escuchar lo peor.

—En el guión original, Nardred se enamora de la protagonista después que ésta lo sana —Su voz tiene un timbre suave y musical, extremadamente agradable para los oídos. Sin embargo, actualmente, a Sui Yuan le suena como si fueran campanas fúnebres —Pero en esta oportunidad quien te salvó fui yo.

—…Creo que sé lo que estás tratando de insinuar, pero me gustaría mucho decir que no tengo ni idea de lo que estás hablando.

—Por lo tanto, de acuerdo a la trama… —Zhao Xihe, deliberadamente, finge no escuchar lo que Sui Yuan farfulló. Su tono está lleno de remordimiento, pero en sus ojos se logra ver un brillo lleno de deleite, continúa: —La persona de la que ahora debes enamorarte soy yo.

Por primera vez, Sui Yuan no quiere seguir el guión…


[Shiro: ¡Chán-chán-chán! ¡¿Seguirá Sui Yuan la trama y se enamorará de Zhao Xihe?!

Holis~ Aprovecho de presentarme ya que en el capítulo pasado se me escapó…soy Shiro, la nueva traductora principal de esta fantástica novela. <3 ¡Espero todos la disfruten!]

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