Matrimonio Fantasma – Capítulo 2

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


El autobús llegó, deteniéndose en la entrada del pueblo.

El conductor les explicó que los vehículos no tenían permitida la entrada, por lo que, debían bajar y caminar hasta la sala ancestral.

— ¿Por qué debemos quedarnos en la sala ancestral? ¿No hay un hotel? —Preguntó la única chica del grupo al conductor.

— ¿De dónde saldría el hotel? En este lugar de porquería alejado de todo, es suficiente, tener un lugar para quedarse —contestó el aludido.

—Eso no es posible. Un lugar como la sala ancestral, ¿cómo puede alguien quedarse allí? —Se quejó la mujer.

—La sala ancestral es la portadora a los antepasados, ¿tienes miedo de que los fantasmas de los antepasados salgan para meterte en el pozo de la posteridad? —Inquirió el conductor.

—Esos no son mis ancestros, ni los fantasmas de mis ancestros —replicó ella.

—Entonces, puedes pasar la noche en el vehículo.

La mujer no habló más, sólo masculló algunas frases adicionales para, finalmente, callarse cuando el hombre junto a ella tiró de su mano un par de veces.

En el lugar hay tabúes, los vehículos deben quedarse estacionados afuera, lo que significa que el pueblo está organizando un funeral. Si un medio de transporte entrara al lugar, los lugareños temen que las almas de los fallecidos fueran llevadas por éste. La sala ancestral, veneraba a los fantasmas de los ancestros, así éstos protegerían a sus descendientes.

Sin embargo, todos eran forasteros, no nativos. En lugares remotos como ese, había rumores de que si personas desconocidas pasaban la noche en una sala ancestral, serían llevadas por los ancestros para llenar el pozo y así bendecir al pueblo con una población próspera.

Pero, éstas, eran historias que circulaban sólo en aldeas de montañas con pocos habitantes o donde había muchos funerales blancos, siendo celebrados, sólo en caso de asesinato, así que nadie tomaba esto en serio.

Fang Guo descendió, tirando de su equipaje,  inconscientemente, miró al hombre que se encontraba a su lado, el cual seguía allí como una sombra, sin articular palabra, pero le daba una sensación de seguridad.

El grupo de personas avanzó en silencio, el pueblo estaba muy tranquilo, sin ningún sonido ni luces.

En su mente, estaba asombrado, el sol apenas se había ocultado y aún no debía ser hora de resguardarse.

Delante de él, el trío también sospechaba, por lo que uno de los hombres le preguntó al conductor:

— ¿Podríamos pasar la noche en el vehículo? Me parece muy tranquilo aquí.

— ¿Por qué hacer algo tan problemático? ¿No has venido a este pueblo antes? —Dijo con impaciencia el conductor.

—Hemos venido antes…pero nunca hemos pasado la noche aquí —le contestó la misma persona.

Las montañas rodeaban la aldea, sin permitir conexión alguna con el mundo exterior. ¿Quién sabe cuántas cosas oscuras podía haber escondidas dentro? Los forasteros no tendrían ni la más mínima idea. Tal vez, incluso adoraban a alguna deidad oscura.

El hombre también venía de una aldea remota, por lo que tenía una profunda comprensión de algunas nociones retrógradas de los pueblerinos.

Sin mencionar ésta en particular, que con sólo mirarla se veía sospechosa.

Después de tanto tiempo, no había una sola persona a la vista, y el sol acababa de ponerse. El pueblo estaba tan silencioso que no se escuchaba una sola voz, era demasiado extraño.

—He hecho decenas de viajes a este pueblo, y nada ha pasado nunca por la noche —dijo agitando una mano —mientras no salgan corriendo de la sala ancestral por una nimiedad, estarán bien…y no hagan ninguna broma.

— ¿Pasó algo en el pueblo? Es justo después del anochecer, pero no se escucha nada —inquirió Fang Guo al conductor.

—Probablemente, se trate de un funeral —contestó.

—Funeral…

— ¡Muy bien! —Interrumpió molesto —Si no están seguros, pueden volver ustedes mismos, y pasar la noche en el autobús, si a mitad de camino algo se los lleva lejos no vengan a culparme. Con tantas quejas, no escucho nada.

Al ver que el conductor estaba realmente enojado, todos se callaron y no dijeron nada más.

Él y el hombre a su lado, caminaron hombro con hombro, permaneciendo al final del grupo.

—Soy Fang Guo, ¿cómo te llamas? —Le dijo, suavemente, a la persona a su lado.

El otro no contestó, sólo siguió caminando en silencio.

Lo que le hizo pensar que no quería conversar, ya que parecía una persona callada. Tocándose la nariz en resentimiento, no intentó entablar una conversación de nuevo.

Siguieron andando en silencio, durante unos diez minutos, de este modo, el cielo se oscureció más y más, hasta tornarse completamente negro. Sin embargo, el conductor no les permitió encender ninguna luz, diciendo que atraería cosas.

El otro hombre del trío tenía un temperamento irascible, y ya estaba predispuesto de forma negativa hacia el chófer. Maldiciendo, mientras encendía su teléfono para iluminar el camino. El conductor, al ver que no podía detenerlo, suspiró con molestia.

—Esta noche no deberían dejar la sala ancestral, mañana cuando salga el sol, si estamos bien podemos irnos —dijo resignado.

Fang Guo se sobresaltó, sintiendo que el conductor hablaba de forma misteriosa. Como si supiera un secreto.

Sin embargo, él no podía irse a la mañana siguiente, ya que había venido al funeral de Wei Wei. De acuerdo con la fecha que la monitora de la clase le había dado, tendría que quedarse por dos o tres días. Sin embargo, siendo un pueblo tan extraño, no sabía si podría hacerlo.

Por alguna razón desconocida, en ese momento, las luces parpadearon y, por el rabillo del ojo, vio una sombra revolotear. Hubo un crujido, como una horda de ratones pasando.

Se cuerpo se sacudió del susto, giró su cabeza para mirar. No podía ver nada, y la luz ya no se veía, dejando el callejón en la oscuridad. Sin embargo, sentía como si varias personas estuvieran allí de pie, observándolos pasar en silencio.

—Llegamos.

Fang Guo se recuperó, girando la cabeza para ver un edificio antiguo. El letrero de arriba muestra cuatro palabras:

Sala Ancestral del Clan X

No podía ver el carácter después de “clan”, pero debía tratarse del apellido del pueblo. Relacionándolo al apellido de Wei Wei, debía de ser Wei.

Sala Ancestral del Clan Wei

El acceso estaba completamente vacío, pero en salas como estas, usualmente, habría dos leones de piedra estacionados en la entrada. También debería haber un pequeño altar afuera, para adorar al Dios de la Tierra. Sin embargo, no había nada de esto, sólo dos linternas rojas, colgadas en la puerta, resplandeciendo, como si estuvieran teñidas con sangre.

Esto los dejó con la impresión de que esta no era una sala ancestral, sino un salón lleno de cadáveres.

El conductor caminó derecho, empujando la puerta para entrar, dijo:

—Pasen.

Fang Guo avanzó y, justo después de poner un pie en el umbral recordó que, usualmente, la sala ancestral era un lugar importante para un clan. En la antigüedad, incluso un incendio accidental sacudiría a todo el clan, temiendo que la falta de piedad filial de los descendientes hubiera disgustado a los antepasados.

Por lo que, el entrar estaba estrictamente prohibido para los forasteros, ya que les asustaba que éstos pudieran dañar el lugar.

¿Cómo pudo, el conductor, decir, irresponsablemente, que la sala ancestral era un lugar en el que los forasteros podían alojarse? ¿Estarían de acuerdo los habitantes del pueblo? Para todos los pueblos de las montañas, sean antiguos o modernos, los únicos lugares que ofrecían, voluntariamente, alojamiento eran… las casas ataúd[1].

—Muchacho, ¿qué estás haciendo en el umbral? Entra rápido —la mujer del trío lo llamó.

Fang Guo se recuperó, ignorando la inquietud en su corazón.

Volviendo la cabeza al hombre que estaba a su lado, dijo:

—Vamos adentro —Mientras hablaba, entró.

— ¿Hablabas con alguien justo ahora? —Le preguntó la mujer cuando pasó junto a ella.

— ¿Ah? —dijo él sin entender.

La expresión de la mujer era algo extraña.

—No quise decir…es que, durante todo el camino parecías haber estado conversando con alguien…y…me preguntaba, ¿a quién le hablabas? A ustedes los jóvenes les gusta hablar con uno mismo. Ja, hablar con un mismo.

La mujer no consideró otras opciones, sólo pensó que había algo mal con su cabeza.

Fang Guo la escuchó, mirando detrás de él.

Afuera de la puerta vio una sombra de pie, el rostro es imposible de discernir, como una masa de niebla en forma humana.

Ésta no entró, sólo lo miraba. Los había seguido todo el camino, permaneció sentado a su lado.

Un fantasma, lo había acompañado durante todo el viaje.

Al caer en cuenta su rostro palideció.


[1] Las casas ataúd son espacios residenciales que han surgido a raíz de la sobrepoblación y altos costos de vivienda en China. Para quienes estén interesados dejo este enlace por acá~
https://www.nationalgeographic.es/historia/2017/07/asi-son-las-casas-ataud-donde-viven-200000-personas-en-hong-kong

Shiro
¡Tchan-Tchan-Tchan! Ahora lean de nuevo imaginándose a Belt de The Croods. XD Podrá ser un fantasma pero al menos es uno muy amable y fragante a tinta helada. (≧◡≦) ♡

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One thought on “Matrimonio Fantasma – Capítulo 2

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