No quiero ser amada – Capítulo 151: Una cierta fragancia

Traducido por Maru

Editado por Sharon


—¿De qué estás hablando?

—La persona que me empujó a la espalda. Cuando la persona se me acercó por detrás, olí una cierta fragancia de su cuerpo.

La mirada sorprendida de Igor se volvió hacia ella.

—¿Oliste una fragancia? ¿Recuerdas cuál era?

—Sí. Era el olor de menta. Estoy segura.

—Si es un olor a menta, entonces no sería un perfume de uso común…

La menta no se usaba generalmente para hacer perfumes. A menudo se utilizaba como medicamento para aliviar el dolor. Esta podría ser una gran evidencia.

—Hubiera sido genial recordar esa información antes, pero por alguna extraña razón, solo la recordé después de calmarme.

Mientras hablaba como si se estuviera culpando a sí misma, Igor le acarició la espalda de manera tranquilizadora.

—Lo has hecho bien con solo recordarlo ahora. Es normal que no puedas recordar todos los detalles cuando todo sucedió tan repentinamente.

—¿Será de alguna ayuda?

—Definitivamente ayudará. Lo usaremos de cualquier forma para atrapar la cola del perpetrador —dijo, y le besó en la frente—. Ahora, ve y duerme más. Todavía hay tiempo hasta que amanezca de nuevo.

Rihanann asintió con la cabeza. Luego se acurrucó contra su pecho y se durmió de nuevo. Sin embargo, Igor no podía dormir en absoluto. Ese incidente que sucedió en el pasado no salía de su cabeza.

Antes, el conde Clovis estaba entre las personas que tenían el objetivo de asesinar a Rihannan debido a que el conde Alessin todavía estaba vivo en aquel entonces. Ese hombre era el dueño de la tierra que estaba llena de piedras de arco enterradas, y la increíble riqueza que poseía era una razón suficiente para pensar con avidez.

Sin embargo, en esta vida, el conde Alessin ya había fallecido hace mucho tiempo. Toda la propiedad de las piedras de arco que él poseía pertenecían a Rihannan.

Debido a esto, no pensó que el conde Clovis no fuera el autor intelectual de este intento de asesinato, pero en esta situación actual en la que no había una sola evidencia de que el enemigo se hubiera quedado, tenía que arrojarles al menos alguna sospecha. Porque entre las personas que conocía, el único que tendría el poder suficiente para influir en los terrenos de caza era él.

Igor abrazó a su esposa, que se había quedado profundamente dormida. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para no dejar que este calor se alejara de él otra vez.

♦ ♦ ♦

Tal como dijo el médico, su estilo de vida normal volvió.

Mientras Basil estaba ocupado investigando los terrenos de caza, Rihannan le defendió de Igor, y decidió tomar algo del trabajo que hacía para su esposo de a poco.

Gracias a eso, Igor se dio cuenta de cuánto había estado trabajando con Basil. Era su sirviente personal y su secretario, además de ser el Gran Chambelán que administraba el tesoro real. Sumado a eso, en situaciones de emergencia también actuaría como el guardaespaldas real del rey.

—Mi reina, busca a su majestad. Parece que se está escondiendo y no puedo ver ni un mechón de su cabello en ningún lado.

Un día, Basil de repente corrió hacia ella sonando como si estuviera muriendo de preocupación, y Rihannan comenzó a sentirse inmediatamente preocupada.

—¿Realmente lo intentaste en todas partes? Para un hombre tan grande, no creo que haya ningún lugar donde pueda esconderse con facilidad.

—Simplemente no lo sabes, mi reina. ¡Desde que era joven, era un profesional del escondite! ¡Pasé la mitad de mi vida tratando de encontrarlo!

Su voz estaba llena de verdadero arrepentimiento. Rihanann asintió rápidamente antes de que Basil comenzara a hablar demasiado.

—Está bien. Lo encontraré y se lo daré personalmente, así que deja ese documento aquí.

Al escuchar sus palabras, Basil se regocijó y sacó el paquete de documentos de su abrigo para entregárselos.

Cuando revisó el documento después de que Basil se fue, vio que todos eran urgentes y requerían aprobación inmediata. Ahora entendía por qué Basil estaba tan ansioso.

En cualquier caso, ¿a dónde fue?

| Índice |

One thought on “No quiero ser amada – Capítulo 151: Una cierta fragancia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *