Nuestro Matrimonio Político – Capítulo 17

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Bañó a la dormida Matilda y le puso en camisón.

La tocó todo cuanto quiso, pero como estaba agotada y no tenía ganas de levantarse, era seguro que a ella no le importaría. Le había dicho que no la tocara cuando estaba inconsciente, pero si él se lo contaba y se disculpaba, tal vez no le molestaría. Se preguntó si estaba siendo demasiado confiado.

La acostó en la cama, recién hecha.

Cuando entró, tenía en su mano una espada que le había tenido que pasar a una de sus sirvientas. Dudaba de si ella lo habría notado. La espada no es su favorita pero, como miembro de la realeza no podía tener ningún adorno de alianza a su espada, ya que, por lo general, termina por dársela a un vasallo para que la guarde.

Había un alfiler decorativo en forma de un par de manzanas, torpemente hechas, colgando de un hilo rojo de la empuñadura. Por lo general, lo mantenía a salvo, pero había intentado mostrárselo desde que llegó.

Apuesto a que ella no se ha dado cuenta, pensó.

♦ ♦ ♦

Había sido en una campaña de mediados de invierno, habían acampado en un lugar cubierto de nieve, fue allí cuando conoció a la princesa.

—Incluso un guerrero, no puede ser un guerrero para siempre —le había dicho.

—En Ringoen Green y otras aldeas agrícolas de lugares remotos, siempre buscan mano de obra. Incluso puedes llegar a tener una esposa.

—No creo que sea tomado en cuenta para algo así. Ser un mercenario es fácil, no tienes que pensar demasiado.

—Pero debe ser difícil en invierno. Es más divertido estar con amigos y familiares, la calidez del hogar ayudar a pasar el frío.

—Pero hay paz mental y solo tengo que preocuparme por mí.

—Muestre este colgante de manzana al portero real de Icecoreta. ¡Y te recordaré, incluso si estoy casada!

Ella se había reído de manera inocente, mientras se lo decía.

♦ ♦ ♦

—Incluso ahora, todavía lo recuerdo.

Una niña de catorce años que temblaba, mientras reía con fuerza. En lugar de su padre, ella vino al campo de batalla como almirante ceremonial.

Pero no descansó en sus laureles, ayudó a distribuir las raciones, entró en contacto con los soldados de su país y los mercenarios de Barenshiaga, tratándolos a todos con amabilidad.

La Guerra de la Frontera de la Montaña de Icecoreta, fue una larga batalla. Barenshiaga no pudo enviar a sus soldados habituales, por lo que enviaron mercenarios. En ese momento, Leandroth estaba en la compañía de mercenarios, tenía quince años. En aquel entonces, no era tan alto y su cabello no se había vuelto marrón dorado, era rojo.

Hasta que fue coronado emperador, a la edad de veinte años, se vio obligado a participar como mercenario en la guerra en la frontera de Icecoreta, la cual estalló varias veces. Cada vez que iba, ella participaba como general, aunque no iba a las batallas, ella sirvió de inspiración para todos. Nunca se colocó más alta que los soldados, y los soldados la consideraban una amiga.

Cuando hablaba con los soldados, estaba preocupada por su retiro.

Ella les propuso un retiro en la vejez, sin lastimar los sentimientos de nadie.

Él sonrió, mientras la miraba dormir. Había sido feliz cuando recibió informes de la doncella principal que la cuidaba, ella no había cambiado.

Con sus manos envueltas en los mitones de lana, agarró las manos de un mercenario.

—Si amas Icecoreta, incluso en áreas remotas, no te dejaré sentir solo, porque cuando vuelvas a casa, tus vecinos serían animosos.

—A pesar de que no habrá mucha cosecha ni una gran recompensa, al menos no morirás sólo —continuó —aunque hace frío aquí, siempre habrá alguien con quien compartir su calidez.

Cómo iba a casarse, lo habían despedido de la compañía de mercenarios. Si él le dijera a todos que ella no había cambiado, se reirían.

La historia de la extraña princesa de Icecoreta, era famosa en las compañías mercenarias de Barenshiaga.

Él colocó la espada cerca de la cama.

Matilda estaba, profundamente, dormida, le acarició su cabeza. A ella le gustaba que la abrazaran y le acariciaran el pelo.

Él consideraba que esas, eran expresiones exageradas de afecto. pero con ella era diferente.

Al principio, pensó que tal vez lo estaba haciendo demasiado. Podría hacerlo de manera natural si lo intentara. Pero no era un esfuerzo con ella.

Él, gentilmente, sostuvo su pecho en su mano. Era un ajuste perfecto.

Ayanami
Leann en definitiva no puede mantener las manos quietas cuando tiene a una indefensa Mattie en frente…

Ese colgante había estado aquí, entre sus pechos.

En verdad, visitarla esa primera noche para reemplazar el contenido del veneno con uno falso, estuvo bien. Hubo una princesa de Icecoreta en el pasado, la Princesa trajo la medicina junto con ella. Y ella eligió morir debido a un insulto.

Entonces, cuando escuchó el informe de la doncella que le había asignado, entró en pánico. Rápidamente, hizo un líquido de color similar y fue a reemplazarlo.

Por desgracia, no pudo contenerse. La desnudó y no pudo evitar tocarla, ¿quién podría? Pero, estaba demasiado ansioso. Pensó que su corazón se detendría cuando la viera al día siguiente.

Aunque, a pesar de todo, tenía una buena cara de póquer, no mencionó su visita ni nada de lo que había hecho. Tal vez, hubiera sido mejor haber demostrado su afecto desde el principio, como un perro que ama a su dueño.

Pero él quería que lo amara, tanto como él y para eso pensaba actuar lentamente, demostrarle su amor poco a poco.

Pensó que quería ponerla un poco celosa. Pero el cronograma se descompuso, porque había estado demasiado ansioso pero, en general, cambiar el veneno fue la mejor elección.

Sin embargo, sí se arrepintió de sus acciones. Él no tenía la intención de causarle dolores de corazón, porque no entendía las sutilezas del género femenino o el entendimiento tácito entre hombres y mujeres.

No debía hablar de manera indirecta, sino directamente. Ella no tenía ideas preconcebidas sobre lo que era bueno o malo…

Incluso, al ver la luz de las velas, no parece darse cuenta, le hacía bastante feliz ver su cuerpo de forma clara y sin obstáculos.

Para la mayoría de las personas, la iluminación puede no ser, lo suficientemente, brillante, pero tenía una muy buena visión nocturna, algo que había sido entrenado desde la infancia.

Ella trataba de ser directa, incluso respondería preguntas obscenas de manera honesta. Ella, diligentemente, llevó a cabo lo que se le pedía. Incluso sin preguntar, ella imitaría lo que hizo.

Debido a que era la Princesa Imperial, no puede ser tocada por ningún otro hombre, excepto él. A menos que Barenshiaga perdiera la guerra y algo le sucediera.

¿Estaría bien perder?

Él enfrentaría a sus enemigos con una sonrisa. Quería tener y mantener un imperio pacífico.

—Realmente eres el salvador de la gente de Barenshiaga —susurró en la oreja de la dormida Matilda.

Su hermano menor había declarado, que si Leandroth escapaba de sus deberes como Emperador, también huiría. Molesto.

Había planeado abdicar si Matilda no hubiera aceptado casarse con él. No podía invadir un país vecino como emperador solo porque estaba destrozado, así que era mejor escapar, y luego ir a robarla.

Él tenía el poder de aferrarse a lo que quería. No necesitaba ser el gobernante de un país. Simplemente, la secuestraría y la ataría a él para siempre.

Pero el estar, atada a un secuestrador o a un Emperador, ¿cuál de las dos la haría feliz?

Él se rió maliciosamente. La respuesta era clara.

Como emperatriz, puede ver a su amado padre, intercambiar cartas, etc., por lo tanto, el emperador era la respuesta. Estaba decidido.

Para ella, probablemente, sea la única diferencia entre un emperador y un secuestrador.

Algún tiempo después, él le contará sobre su tiempo como mercenario y cómo se conocieron hace tantos años, de lo contrario, sería un poco extraño el que él estuviese tan enamorado de ella, cuando apenas se conocieron, oficialmente, hace unas pocas semanas.

Ella tenía el pelo esponjoso de color marrón nogal. Sus ojos eran azules como flores de lino. Su piel era blanca pura. Sus pechos estaban llenos, eran intrépidos y redondos como manzanas. Tenía una cintura pequeña y hermosas caderas anchas, no tendrá problemas para dar a luz.

En cuanto a su rostro, objetivamente, no muchas personas eran tan bellas como Matilda, pero ella tenía una concepción de su propia evaluación acerca de su belleza, bastante baja.

Probablemente, se debía a que muchas mujeres a su alrededor, fueron bendecidas con cabello rubio y ojos azules, con cabello plateado y ojos negros, y así sucesivamente…

Para él, ella era muy linda, especialmente, con su modesto semblante.

Le quitó la mano del pecho y le acarició la mejilla, para él, Matilda era perfecta, era linda y no había más que decir, aunque había muchas diferencias entre la subjetividad y la objetividad.

Usualmente, usaba maquillaje ligero. Cualquiera se vería hermoso si usara maquillaje aplicado de forma experta. Ella era encantadora tal como era, aunque no tenía mucha confianza en sí misma.

Matilda dijo que le gustaba el ajedrez, desde que era una niña.

Solo que con ella, él no tomaría al rey. Sólo, eventualmente, derrotaría la pieza del rey y agarraría su corazón por completo, él no iba a declarar la derrota.

Así, finalmente, saldría la palabra ‘Me gusta’.

La siguiente seria: “te amo”.

Él cerró los ojos. La lucha no lo hacía infeliz. Era mejor acercarse lentamente.

Ella estaba siendo observada por un hombre raro. Que lamentable.

Por desgracia, los sentimientos que han comenzado, se están acelerando, no había signos de que disminuyeran.

Por ahora, había un mañana.

Mirando hacia el futuro, Leandroth respiró hondo y se durmió.


Kiara
Capítulo desde el punto de vista de Leann, se me hizo corto. Aquí vemos un lado de Leandroth que no conocíamos, me agrada que ama a Matilda pero es bastante posesivo, al punto de querer secuestrarla. Ustedes que opinan, ¿les gustaría que Leandroth la secuestre?

Ayanami
a mí me vino a la mente la palabra Obsesión...o estoy pensando de más? No lo sé, lo dejaré a su consideración 😉 aunque en verdad la ama y eso es lo importante

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6 thoughts on “Nuestro Matrimonio Político – Capítulo 17

  1. Jessy says:

    Yo he visto muchas figuras de hombres posesivos en muchas mangas o historias. Mi punto de vista es que mientras exista un limite. Un paro y no se vuelva enfermizo o psicotico. Le agrega un condimento a la relación porque se siente rico tener a alguien que te cuide tanto.
    Y si lo apreciamos Lean estuvo a un punto de la locura por que el rey lo presionó durante 9 años. Un hombre que era capaz de tener todo lo que quisiera. El obstaculo un hombre de su mismo nivel le puso un paro. Y hasta q diera luz verde permitiría que obtuviera lo que quería. Me encanto que el papa de Mattie tuviera esa astucia. “Si la quieres, aguantate!”
    😏🤭 literal: yo soy el hombre mas importante para ella. Sino estas en buenos terminos conmigo, jamas será tuya 😅🤣 el papá de Mattie es un viejo zorro! Jajaja la quiere mucho. Ya se hizo largo mi comentario jajaj lo siento!

  2. Vane says:

    Ya decia yo que era muy raro ese amor nacido de la nada, porque ella no lo conocia. Tan bello y raro al mismo tiempo. Me encanta ese hombre! Muchas gracias por el cap.

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