Nuestro Matrimonio Político – Capítulo 3

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


—Matilda…

Una voz la llamó en un susurro. Se despertó al sentir la caricia en su mejilla. El brillante resplandor de la luna llena y la luz de las velas, iluminaban a la perfección a la persona en su cama, Leandroth.

¿Por qué estaba aquí? ¿Era este otro sueño pervertido?

Lo más probable es que así fuera. Ella le dió una sonrisa fugaz. Él, vio su pequeña sonrisa, pero no le correspondió.

Frunció el ceño hacia ella—Escuché que bebiste veneno.

Matilda asintió casi imperceptiblemente. Lo que importaba, no era el interrogatorio. ¿Cómo es que él sabía sobre el veneno secreto de su país? Ah sí, es un sueño. Su cabeza  aún estaba en brazos de Morfeo, no podía pensar.

— ¿Ser mi esposa es algo tan malo?

Ella asintió.

Este era un matrimonio político. Ella no tenía más remedio que obedecer las decisiones. Pero esa no era la razón por la que tomó el veneno…

Ella sólo quería descansar.

—Matilda

Aun así, su deseo era insolente. Ella quería reírse de la hipocresía, de la ironía de la vida que le tocó vivir.

En lo más profundo de su corazón, lo que más anhelaba, era que alguien se preocupara por ella. Quería que alguien la buscara. En algún rincón de su ser, que alguien la amara. No. Eso no era verdad. No en un pequeño rincón, sino con todo su ser, quería ser necesitada, amada, deseada.

¿Ser necesitada, por quién?

Su padre, el Rey, su futuro esposo, el Emperador. Ella no era necesaria. Sin darse cuenta Matilda empezó a llorar.

Afortunadamente, esto es solo un sueño, no tenía que preocuparse de que Leandroth la viese así.

Matilda lloró sin contenerse, derramo todas las lágrimas que había reprimido y soportado durante años.

Comenzó a sollozar en voz alta, Leandroth, su emperador de sueños, la abrazó con fuerza. A pesar de que era un sueño, era bastante agradable. Su sueño era  confortable.

Ahora, si tuviera un sueño acerca de su padre, seguro sería bueno también.

Mientras lloraba, en su sueño, Leandroth, dijo incomprensiblemente: —Matilda, no importa cuánto creas que te desagrado, ¡Te convertiré en mi esposa!

— ¿Huh? —su llanto, se detuvo.

—No dejaré que vuelvas a llorar, eres mi esposa. No volveré a gobernar hasta que estés bien. ¡No dejaré que te escapes de mí! ¡Serás  mía por el resto de mi vida!

Ella lo miró a través de las pestañas llenas de lágrimas— ¿No eres un sueño? —Ella preguntó inquieta en un susurro.

Leandroth la miró confundido. Sus ojos se abrieron cuando comenzó a comprender los murmullos de Matilda.

— ¿Sueño?

—Estoy soñando, ¿verdad? Esto es un sueño y realmente no estás aquí.

Porque pensó que estaba soñando, dejó llorar. Ella cerró los ojos y los abrió de nuevo. Leandroth seguía allí mirándola.

— ¡¿Eh?! De ninguna manera ¡¿esto es real?! —Ella lo miró con incredulidad.

— ¿Pensaste que estabas soñando conmigo? —Preguntó sorprendido.

Matilda asintió lentamente.

— ¿Susurrando tan persistentemente, me acariciaste?

Matilda asintió sin pensar en la pregunta, pero luego notó que era extraño e inclinó su cabeza para mirarlo.

 ¿Susurro? ¿Tocar?

—Pensé que había tenido un buen sueño, pero… —dijo vagamente mientras levantaba las mantas a su alrededor. Matilda pensó que esta escena era un tanto extraña, cuando se apartó de él. Sintió un grueso y caliente bulto apretado contra su cuerpo.

—Um

¡Pesado! —Trató de exclamar, pero se detuvo cuando Leandroth emitió un suspiro tremendamente largo. —Es… —le susurró al oído. —Un sueño, ¿verdad? —dijo balanceándose un poco. Fue un poco aterrador. Pero el peso fue lentamente retirado, pero tenía una sonrisa en su rostro que lo hacía parecer un poco solitario. Él la abrazó y la alzo, obligándola a sentarse entre sus piernas. Continúo abrazándola con ternura y preguntó:

—Entonces dime ¿por qué estás llorando? —le acarició las mejillas, secando sus lágrimas. Era demasiado embarazoso confesar que estaba llorando porque quería el amor y la atención de su padre. Ella giró la cabeza.

— ¿Por mi culpa?

Ella sacudió su cabeza.

Él le sonrió dulcemente y le preguntó— ¿Es por tu padre?

¿Por qué estás sonriendo así?

— ¿Es porque amas mucho a tu padre?

Sus ojos se ensancharon ante eso.

— ¿Pensabas que tu padre te abandonó?

Ella no asintió. Desde el principio, ninguno de sus esfuerzos fue necesario para su padre. Leandroth sostuvo su cara en sus manos. Son más grandes que las manos firmes y callosas de un espadachín de su padre. Ella no pudo responder ni asentir. Su cuerpo se tensó cuando él la atrajo hacia sus labios con un beso.

—Antes que nada, lo siento. No quería hacer tal cosa, quería que me conocieras mejor, y así podría conocerte también. No quería que sufrieras, pero no pude evitarlo.

¿Tal cosa? ¿Qué cosa? ¿Era sobre la primera noche cuando ella llegó? Su cara se sonrojó

—Lo siento mucho, pero no fue un sueño…

Matilda lo miró en estado de shock, se veía bastante tímido.

— ¡Yo pensé que era una pervertida, pensé que algo estaba mal conmigo! —Dijo, y las palabras salieron con enojo—Estaba convencida de que yo, estaba teniendo esos sueños lascivos, fue tan vergonzoso.

Él sonrió tristemente, su expresión, se sintió solitaria cuando le preguntó —Dime la verdad ¿no quieres casarte conmigo?

Su expresión era grave. Le preocupaba su respuesta, pero Matilda se apartó de él y dijo:

—No sé—Esa era realmente la verdad.

—Ya veo.

Ella se giró hacia él para verlo sonriendo suavemente—Esto…su Majestad—Comenzó a decir

—Quiero que me llames Leann.

¿Por qué eres tan gentil? —Se preguntó mientras lo miraba. Su mirada era cálida.

—Su Majestad—Comenzó de nuevo, haciendo reír a Leandroth—Después de pensarlo un poco, no creo que llevar a cabo mi deber como emperatriz sea odioso—Leandroth tenía una expresión de insatisfacción en su rostro.

—Después de tanto tiempo, es cierto, tratar de matarse a uno mismo no es odioso cuando se ve un futuro sombrío—Ella dio una sonrisa burlona—Por ahora, no pensemos en nuestros respectivos papeles.

— ¿Qué? ¿Por qué? —Ella le pidió que inclinara la cabeza hacia un lado

— ¿Por qué? —Él respondió, haciendo un gesto con la cabeza inclinada— ¿Por qué te molesta casarte conmigo?

Este problema era algo que ella había querido sacar de su pecho.

—Casarse con una mujer fea y lasciva como yo no beneficia al Imperio Barenshiaga, ni a tí.

— ¿Beneficios? ¿Ganar? ¿Eh?

—Y si planeabas tener una amante, ¿no sería mejor si no estuviéramos demasiado cerca, ni llamarnos por nuestro nombre cómodamente? —ella lo dijo, mientras un sudor nervioso llenaba sus palmas. No debía importarle si tomaba una amante, o un harén entero, o si tenía a su heredero con otra, eso no le importaba. Si no se le permitía morir, quería, al menos, vivir en silencio y con gracia.

Pero no quería ser abandonada de repente, preguntándose por qué ya no la necesitaban. Su amabilidad hacia ella era solo un veneno. Ella no necesitaba afecto hecho de mentiras. Ella no lo quería de ese modo.

—Por lo tanto, sería mejor si me llamas Emperatriz y sigo llamándote Su Majestad.

—Sorprendentemente no escuchas lo que la gente te dice—dijo riendo—No quieres tener nada que ver con el imperio o el Emperador—su risa hizo que Matilda frunciera el ceño—pero, la persona que he deseado durante mucho tiempo por fin está a mi alcance.

Los ojos de Matilda se ensancharon cuando comenzó a asimilar las palabras de Leandroth.

—Si bien es lo que deseo, tengo que convertirla en Emperatriz ¿No crees?

Matilda inclinó la cabeza confundida, Leandroth la imitó.

—Bueno, le di la bienvenida. Te he dado la bienvenida.

— ¿Qué hay de todas esas damas en el patio?

—Bueno, no las necesito—protestó. Es doloroso.

Leandroth señaló a Matilda—tú eres lo único que necesito

— ¿Eh?

—Te necesito, Mattie—Le dijo sonriéndole alegremente.

— ¿A mí?

— A ti.

— ¿De verdad te refieres a mí?

—Sí, a ti.

Su sonrisa era deslumbrante, Matilda no podía apartar los ojos de su atractivo rostro. Se sentía como si estuviera siendo encantada por un ser con extraños poderes. Tal sentimiento era conveniente.

—Por favor comprende esto, no tengo planes de tener un matrimonio blanco contigo. No volverás a casa, porque no te dejaré ir. Entonces lo aceptarás y me aceptarás—Dijo con su, profunda y seductora voz.

Matilda estaba hipnotizada por Leandroth. No se dio cuenta cuando él la giró y la recostó en la cama hasta que la cubrió con su cálido cuerpo. Él comenzó a besarla, trabajando en su camino hacia abajo a lo largo de su hombro derecho.

—Tenemos aproximadamente un mes y medio antes de nuestra boda, así que no debería ser tan malo si quedas embarazada antes del día. Está dentro de un margen tolerable ¿no crees? —Dijo seductoramente mientras le quitaba lentamente el vestido de noche de los hombros.

No es un margen de error tolerable en absoluto, Matilda lloró por dentro.

—Matilda…—susurro su nombre sobre su labios, y su cálido aliento le erizo la piel —Déjame hacer el amor contigo—La besó, le quitó el aliento y la mareó. Su mano derecha ahuecó su pecho izquierdo sobre su vestido de noche.

—Suave—Él canturreaba, sonriendo a través de su beso. Era una sonrisa alegre…increíble. Él bajó su ropa para revelar sus pechos, Matilda vio al hombre que se convertiría en su marido, acariciar, sonriente, los montones de grasa que ella había odiado por tanto tiempo.


[Palabras de Zuben: ¡Hurra! Los malentendidos con Leandroth son, al menos, algo claros, y ella puede detener esta tontería idiota que estaba haciendo. Funky time es funky. Mientras estoy editando esto, estoy en el autobús con la esperanza de que el autobús me teletransporte a casa porque mi vejiga está llena y ¡también estoy lleno de suficiente aire para llevarme a Birmania! No está bien. ¡No es bueno en absoluto!]

Kiara
¿alguien no amo este capítulo?, porque por Dios estoy en las nubes, esto es demasiado genial, me alegro que Leandroth se diera cuenta a tiempo, que será lo que pasara con esa dulce pareja

Ayanami
Por fin!! se aclararon algunos malentendidos y demás...espero se lleguen a amar mucho u ella gane más confianza en sí misma

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11 thoughts on “Nuestro Matrimonio Político – Capítulo 3

  1. Lirio Alicia says:

    Ugh Matilda se queja x sus “montones de grasa” y yo x la escasez de ellos 😭😭😭😭
    Gracias por la droga 😆😆😆

  2. Isabel Cruz (Minimis) says:

    No se por qué es que todos estáis tan a gusto, aun sigo creyendo que es un malo que él es bastante cruel, sus palabras suenan falsas, justo como lo que alguien con baja autoestima quiere oír… Yo lo se bien

    • kiarasama says:

      ¿Realmente crees que sea tan malo? Yo pienso que Leann es sincero con Mattie y realmente la quiere. Pero cuéntanos que te hace pensar que es una persona cruel y malvada, el esta demostrando sus sentimientos. Yo creo que más bien es un poco tonto y en ocasiones no sabe expresarse de la forma correcta.

      Gracias por leer.

      • Isabel Cruz (Minimis) says:

        Bueno con los siguientes caps me agrada mas, de hecho bastante 😅
        es solo que en este cap por si solo si suenan falsas, lo se porque me las han dicho, es casi como un mantra que repiten todos, cosas como “te necesito” no aclaran dudas, sin embargo al saber un poco mas de su pasado si me agrada. Gracias por su trabajo. 🙌❤

        • kiarasama says:

          Te entiendo. Los hombres usan muchos métodos y parecidos; no pueden negar que fueron cortados con la misma tijera. Uff cuanto veneno tengo en este comentario😆. Esperemos que Lean no nos decepcione.

          Gracias a ti😘

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