El enviado regresó al palacio imperial mientras Sovieshu leía informes en su despacho.
Al verlo de regreso, el funcionario, que el Vizconde Roteschu había sobornado, se apresuró a ir a su mansión.
En cuanto el enviado entró al despacho, Sovieshu lo interrogó antes de que pudiera acercarse al escritorio. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 104: El shock de Sovieshu”
