—Y parece ser que Kyouya no se está sintiendo bien. ¿Tienes alguna idea de que pueda estar causándolo?
Intente preguntarle solo para recibir la respuesta de que no era mi problema y no debería preocuparme.
—Me pregunto qué puede ser. De verdad solo conozco a Kyouya desde hace poco más de un año así que aún no lo conozco bien. Dudo que sea una enfermedad seria o algo similar. Quizá solo no está descansando lo suficiente. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 46: la causa de su mala salud”
—Entre la infinidad de estrellas, solo unas pocas personas especiales pueden nacer en aquellas de los nueve dioses. Helena dice que recibir la bendición de Dios es diferente de nacer en la estrella de Dios. Aunque fui bendecida por la diosa Anthea, no nací en su estrella —continuó Hilde con voz alegre, pero cuanto más hablaba, más celestial se volvía su voz.
—Siempre me pregunté, ¿quién nació en la estrella de la diosa Anthea? ¿Qué tan amigable es la persona? Ya que nací para apoyar a la diosa en su bendición, ¿puedo hacerme amiga de esa persona si la conozco? Entonces… Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 85”