¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 89: Llamando a la mentira

La voz de Marin bajó como una manta cálida. La mano que acariciaba la espalda de Violette era cómodamente suave y rítmica, y la tranquilizaba como a un niño al que arrullan para que se duerma. La temperatura de Marin era fría en comparación con la de la mayoría de la gente, pero resultaba cálida para el frío cuerpo de Violette. Violette apoyó la frente en el hombro de la doncella mientras meditaba sobre cómo podría dar forma de discurso a aquellos pensamientos desordenados. Cada vez que abría la boca, solo salía aliento. Tal vez fuera mejor así. Si era capaz de hablar, lo mejor que podía ofrecer era un esbozo de lo que realmente había sucedido. Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 89: Llamando a la mentira”

Elección Absoluta – Capítulo 124: ¿Quién es Chen Lingcun?

¡En este momento, la [Técnica Divina Tortuga Sucia] estaba mostrando sus poderes divinos a través de un combo!

Pero…

Los sonidos de los huesos rompiéndose en el brazo de Shi Xiaobai comenzaron a explotar como petardos. Ye Jiaquan, que estaba más cerca de él, se quedó atónito. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 124: ¿Quién es Chen Lingcun?”

Elección Absoluta – Capítulo 123: ¡Combo de Técnica Divina de la Tortuga Sucia!

—¿Qué juego de piernas es este? —preguntó Riko.

A primera vista, parecían [Pasos de Cangrejo] que a muy poca gente le importaban, pero pensándolo con detenimiento, ¿cuándo los [Pasos de Cangrejo], que eran bien conocidos por ser cómicos, fueron alguna vez tan geniales? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 123: ¡Combo de Técnica Divina de la Tortuga Sucia!”

Un día me convertí en una princesa – Capítulo 134

—¿Una fiesta de té? ¿Son realmente tan divertidas?

Hoy, Lucas entró en mi habitación y resopló ante la idea. Miré de reojo a Lucas, recordando lo que había pasado la última vez, pero él ni siquiera parpadeó, como si nada hubiera pasado.

Maldita sea. Olvídalo, olvídalo. Sería mi perdición si tuviera que luchar contra él durante tanto tiempo. Levanté mi taza de té mientras respondía sarcásticamente. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 134”

Un día me convertí en una princesa – Capítulo 133

—¿Qué? ¿Jugamos algo?

—Sí, juguemos algo.

Solo parpadeé por un segundo cuando la voz que me respondió se volvió más baja y espesa, y el niño que estaba frente a mí se convirtió en adulto. Pude ver sus ojos rojos y apagados mirándome en silencio.

En ese momento, respiré hondo. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 133”

El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 83

Se levantó rápido de su asiento y se acercó a la ventana, levantando apresurada las cortinas. El corazón le latía muy deprisa por la excitación.

Vant informó a Leslie con la habitual sonrisa afectuosa.

—Los paladines de Tesentraha no llegarán hasta dentro de un rato. ¿Quieres esperarlos? Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 83”

Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 06: Prefiero morir (5)

¿Quiere que lo golpeé? Cualquier mujer obedecería de inmediato porque han crecido sumisas; sin embargo, golpear al emperador es peor que desobedecer. Es una falta que se paga con la vida.

Aún si lo ordena, no puedo golpearlo.

No soy como el resto de las mujeres, que jamás han conocido más allá de este infierno. Morí y renací; además, he estudiado con ahínco este mundo para sobrevivir. Seguí leyendo “Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 06: Prefiero morir (5)”

Sin madurar – Capítulo 65: En la tormenta (3)

Cuando abrí los ojos, ya era de día y los pájaros cantaban fuera. Salí de la cama y me peiné el pelo enredado.

Me puse el chal tirado en el sofá junto a la cama y salí de la habitación. En seguida me encontré con Leandro. Le goteaba agua por un lado de la sien, como si acabara de lavarse la cara. También parecía que acababa de despertarse, pues salió de la habitación de enfrente. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 65: En la tormenta (3)”

¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 135: Él y la bruja

—Pues sí.

Admitiéndolo con facilidad, la bruja se encogió de hombros. Por supuesto, me había dado cuenta de que estaba observando mi reacción. Le seguí la corriente a tales palabras.

—Quería ver cómo es la cosa real. Pero, es mejor de lo que esperaba. Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 135: Él y la bruja”

Bebé tirana – Capítulo 29: La mascota del palacio

—Wienvenio (Bienvenido) —murmuré.

Cuando sonreí alegremente y estiré el dedo índice, la avispa se posó despacio en él. Mi antiguo yo habría tenido miedo, pero mi nuevo yo era diferente.

Sé que la avispa es amistosa.

Sin embargo, mis habilidades se limitaban únicamente a la comunicación. No podía evitar que la avispa se enfadara y me picara. Seguí leyendo “Bebé tirana – Capítulo 29: La mascota del palacio”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 121: Mis memorias restantes

Solo estaba un poco sorprendida. Después de todo, estamos en la capital real, ya había considerado que podríamos encontrarnos algún día.

Si logro sobrevivir lo suficiente para llegar ahí, ya sabía que me encontraría con los personajes del juego otome en la escuela de nobles. Esto es antes de lo que esperaba, pero no es gran cosa. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 121: Mis memorias restantes”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 120: Príncipe

Las órdenes de caballería ahora se consideran una rama del ejército, pero en el pasado, cuando se estableció nuestro reino, los caballeros se referían a aquellos que protegían a San Ahar, o a los sacerdotes de batalla que luchaban en el ejército.

Es por eso que incluso hoy, los caballeros deben tener sus capas de caballero santificadas con agua bendita en un ritual de la iglesia, es un remanente de esa época. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 120: Príncipe”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 119: Aún cortos de personal

Oscar ha venido desde el Fuerte Jugfena para convertirse en mi caballero, y ha pasado aproximadamente un mes desde su llegada, pero antes de que me diera cuenta, Bellway se ha ocupado corriendo por toda Arxia organizando una reunión entre los territorios de la región de Jugfena: Kaldia, Jugfena y Genas, y por parte del Conde Terejia, hay una cantidad asombrosamente aún mayor de trabajo por hacer. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 119: Aún cortos de personal”

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