Un día me convertí en una princesa – Epílogo – Capítulo 43

—¿Te gustan las cosas brillantes? ¿Es por eso que tenías ese bolsito?

 Al igual que un cuervo que recoge cosas brillantes en su nido, la niña también se rió al recordar que había enterrado diligentemente cosas en bolsas en el jardín del Palacio Granate.

—Ahora que lo pienso, también tenías una bolsa de joyas ese día. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Epílogo – Capítulo 43”

Un día me convertí en una princesa – Epílogo – Capítulo 42

¿Por qué sonríes si estás tan indefensa? ¿No sabes que incluso ahora mismo, con solo un gesto, morirás sin siquiera gritar? Entonces recordó la facilidad con que la niña lo siguió a pesar de que era un extraño.

¿Nadie le ha enseñado nunca a esa niña, ‘No sigas a extraños’? Pensar que la chica que se atrevió a bloquear su camino en el Palacio Rubí hace unos años todavía estaría a su lado. Pensando en ello, recordó cómo había estado mirando a Félix, que estaba a su lado, desde antes. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Epílogo – Capítulo 42”

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