Sostener la mano de Lakis de ese modo hacía que el mundo pareciera ligeramente distinto. Era como si aquello que Yuri había pasado por alto comenzara a revelarse poco a poco, apartando una cortina invisible y llamándola desde el otro lado. Por ejemplo, el sentimiento que Lakis le estaba transmitiendo en ese mismo instante.
Era algo a lo que, normalmente, no habría prestado atención… Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 57: Diferencia entre un melodrama y un romance angustiado (2)”
