La hija de la Casa Albert – Capítulo 1

Traducido por Nina

Editado por Chizuro

Corregido por Maru


De repente, Mary Albert lo recordó todo.

Fue en el medio de la ceremonia de apertura. El director finalizaba su incesante discurso con una reverencia, dejando ver su calva cabeza que reflejaba  la luz del sol a la perfección.

En ese momento recordó que ese mundo era un “Juego Otome” que había jugado en su vida anterior. Fue muy repentino, y las memorias abrumadoras.

El contenido del juego era más bien simple.

Una estudiante transferida llamada Alice se matriculó en St. Karelia, una escuela aristocrática; mientras disfrutaba de una vida escolar, se encontraría con espléndidos caballeros de los que enamorarse… más o menos.

Por supuesto, todos los objetivos de conquista eran de alto nivel. Como el tema del juego era “amor entre posiciones sociales distintas”, naturalmente serían un grupo de nobles de alto pedigrí. 

Más aún, la heroína Alice resultó ser la princesa perdida, y conforme la historia progresaba se revelaba que algunos elementos estilo Cenicienta habían sido añadidos.

Una plantilla ordinaria, manteniendo una línea segura para promocionar las ventas.

En adición a la reciclada historia de la realeza, la ilustración y los sistemas estaban muy bien hechos, y si recordaba bien incluso había un disco para fans y una secuela que doblaron las ventas el día de lanzamiento.

Dicho sea de paso, Mary Albert era un personaje villano. El poder de su familia solo perdía ante la Familia Real; malcriada y arrogante hasta la médula, maltrataba a la heroína a la menor oportunidad, indudablemente una “villana”.

En el clímax del juego, después de que la secuestrada heroína Alice fuera salvada por el héroe, por todas las cosas malas que ella había hecho, toda su familia cayó en la ruina… Indiscutiblemente, un miserable final para Mary en el juego.

La tan conocida “ruta de la caída de la villana”. Un desarrollo que llevaba al jugador a decir: “Te lo mereces”.

Como una gran cantidad de recuerdos entraron en su cabeza, la mente de Mary era un torbellino de confusión.

El largo discurso del calvo director entró por un oído y salió por el otro sin ser registrado.

Indudablemente, soy la “villana” del juego.

Bendecida con belleza, y un hermoso cabello plateado ondulado, era  una inteligente y egoísta señorita.

Su apariencia era natural. No importaba cuánto deseara un alisado permanente, tan pronto como su peluquero proclamase haber terminado… El producto final sería ese cabello ondulado

Por supuesto, el carismático esteticista quedaría tan afectado hasta el punto de ser tentado a utilizar las tijeras para arruinar esos rizos perfectos.

Pensar en ello ya es bastante doloroso, pero cuando volteo mi cabeza aunque sea un poco, estos rizos se balancean de lado a lado. Realmente frustrante.

Por encima de todo, había un tema más urgente que el de este “pelo taladro”. El final predeterminado de Mary.

Si dejaba las cosas seguir su curso, su miserable final sería grabado en piedra. Tal y como le pasaba al esteticista, cambiar los engranajes del destino no era tarea fácil.

Después de todo, su único camino era proceder como la villana, esperando por el final preestablecido… 

—Si es así como son las cosas, ¡es mejor si avanzo con positivismo hacia el final de destrucción!

—¡¿Cómo puede llegar usted a tal conclusión?!

Ante la falta de duda en sus ojos claros, su asistente Addie se vio reducido al rol del serio en el Tsukkomi. [1] 

Tenía cabello y ojos ámbar, era alto y ligeramente musculoso, y emitía un aura varonil.. Eso, sin embargo, se perdió en su suspiro sorprendido.

Su familia había servido a la Casa Albert por generaciones, y él, quien era cinco años mayor, por derecho no tenía permitido matricularse en St. Karelia.

No obstante ahí estaba, llevando el uniforme masculino. Todo gracias a la orden de Mary.

—¡Matricúlate como estudiante de Preparatoria y alábame! —Fue lo que ella declaró. Estrictamente hablando, abusó de su poder y Addie se convirtió en una excepción para ser su asistente en la escuela.

Bueno, esto evidenciaba el poder de la autoridad de la Casa Albert.

En el interior del desolado comedor, estos dos, Addie y Mary mantenían un rostro de negocios. El tema de la conversación pertenecía obviamente a los recuerdos repentinos de Mary de hacía unas horas.

—Sin embargo, señorita, para que este mundo sea un juego de su vida anterior…

—¿Estás tú, Addie, un simple asistente, dudando de mí?

—Sí, realmente no puedo llegar a creerlo.

—Lo confirmas sin reservas, huh… Bueno, está bien, no se puede evitar si no te lo crees. Sin embargo, este mundo es una réplica exacta de un juego Otome.

Bajo la presión de la seria mirada de Mary, asintió.

Pero, cuando Addie se vio capaz de creer en sus palabras, una importante cuestión surgió.

Dejando de lado el tema de si este mundo era un juego Otome o no…

—Hipotéticamente hablando, si lo que la señorita ha dicho es cierto, conociendo las consecuencias de sus actos, ¿por qué está dispuesta a asumir el rol de villana?

—Bueno, ese es el asunto principal. Desde el segundo en que Mary nació en la Casa Albert, la ruta de su caída ya se había puesto en marcha, ¿cierto? ¡Si así van a ser las cosas entonces tan solo saltaré a ese pozo sin fondo!

—Err; veo que no tengo ni voz ni voto en este asunto. Así que, si este mundo es realmente un juego, ¿de qué clase es?

Como Addie preguntó por el título, Mary rebuscó en sus memorias. 

¿Cómo era? Creo que el acrónimo era “Escuela de Amor”, el título oficial es….

—¡Oh ya lo recuerdo! ¡Es “Emocionante Escuela de Amor: la amada doncella y el príncipe encantador”!

—Uwaa, qué extremo… ¿Cómo pueden llegar a un título como ese?

—Es muchísimo mejor que tu popular “Big-busted 2, una sesión privada tras la escuela con tu pervertido profesor”. [2]

—¡¡Señorita!! ¡¿Por qué conoce el título de mi libro erótico?! ¡No puede entrar en la habitación de otro como le plazca!

—¡¿Por qué querría entrar en tu habitación?! ¡Eres tú quien confundió los libros!

—¡Por favor perdóneme!

—Saboreaba una taza de té negro y sostenía un libro en una de mis manos; cuando abrí el libro quedé atónita. ¡Puedes imaginar mi sufrimiento cuando escupí el té accidentalmente, mojándome por completo! ¡Devuélveme mi momento para el té de las 4 de la tarde!

—¡Estoy reflexionando!

El dúo bromeó hasta que perdieron el aliento.

Y tras tomar una gran bocanada de aire, la pareja rápidamente regresó al tema anterior. Antes que la secuela de “Big-Busted”, el problema de St. Karelia venía primero.

—Y de acuerdo al escenario del juego, la señorita interpretará el personaje del villano, ¿cierto?

—¡Eso es correcto! ¡Con respecto a la heroína, me dirigiré de cabeza hacia el final de destrucción!

—¿Por qué está tan decidida a hacerse daño de forma tan imprudente…? Hah, muy bien, le acompañaré.

Suspirando, Addie se levantó.

Viendo esto, Mary le imitó, mostrando una determinación igual a la de alguien desenfundando una espada.

—Ahora, ¡hacia la ruta de destrucción! ¡¡La última en reír seré yo!! ¡Lucha! 

O así proclamó ella. El agotado Addie que no podía reunir la fuerza para responder, alzó sus dos manos.


[1] Tsukkomi es el listo/sensato en el dúo de comedia Tsukkomi Boke.

[2] He preferido dejar el título en inglés antes que poner “Gran reventada 2” XD

5 respuestas a “La hija de la Casa Albert – Capítulo 1”

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