Cuando Calle caótica decidió retomar el rodaje tras tres años, hubo muchísimos aspectos que ajustar.
Desde el estilismo hasta el lenguaje coloquial, no podían reutilizar sin más lo filmado tres años atrás; muchos elementos ya no encajaban con la actualidad. Bastaba pensar en los teléfonos móviles: los modelos de aquel entonces ya eran obsoletos y, además, había una gran cantidad de publicidad integrada que debía eliminarse. Seguí leyendo “El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 52: Sandalias”
Desde el extremo opuesto a Ober, se alzó una voz nítida. Evelyn, que había estado protestando con la mandíbula apretada, dirigió la mirada hacia allí.
La joven que acudía en su defensa tenía el cabello rosado y llevaba unas gafas de montura plateada un tanto grandes. Sus ojos, que centelleaban con un rojo profundo como rubíes tallados, le dedicaron una sonrisa gentil al encontrarse con los de Evelyn. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 193”
Ciertamente, Han Dong había sido molido a golpes durante los dos últimos días. Solían pegarle sobre todo bien entrada la noche.
Cuando los dos guardias que vigilaban al otro lado de la puerta estaban demasiado cansados como para mantener los ojos abiertos, Han Dong se ponía a roncar tan fuerte que parecía estar pidiendo a gritos que le dieran una paliza. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 162: Anti-siniestro”
Aquel día marcó mi primera visita a la familia imperial, un momento crucial donde, ya en la edad adecuada, podría vincularme con un espíritu.
Me encontraba en el Altar de los Espíritus del Palacio Imperial, rodeada de banderas azul marino que adornaban el corredor de mármol blanco, capturando toda mi atención. Cada estandarte portaba el emblema de un espíritu diferente, y me pregunté si, tras el pacto, una de esas insignias decorará el dorso de mi mano. Seguí leyendo “Dama celebridad – Capítulo 19”
La princesa, con lágrimas en los ojos, se inclinó repetidamente antes de retirarse en silencio. Se dirigió hacia un rincón aislado y se subió las mangas.
Su doncella, que la esperaba a cierta distancia, se acercó y notó varias huellas dactilares negras, similares a quemaduras, en su brazo.
—Dios mío, ¿fue el sacerdote Joshua quien hizo esto? Pero parece tan amable, no luce como alguien cruel e insidioso. ¿Qué razón tendría para lastimarla? Nunca lo ha ofendido, ¿verdad? —susurró consternada. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 8 (2)”
Cuando el eunuco mensajero escuchó estas palabras, se asustó y se apresuró a inclinarse y disculparse:
—¡Su Majestad, perdone a este esclavo! ¡Por favor, perdone a este esclavo! E-este esclavo…
—Lárgate. No vuelvas a aparecer delante de Zhen —habló con frialdad Shao Qian. Seguí leyendo “Ningún mundo parece el adecuado – Capítulo 37: Un retrato sin rostro”
Perspectiva de Zeno
—¿Te encuentras bien? —pregunté mientras miraba hacia atrás.
Me dirigía a una joven con orejas de zorro que vestía un atuendo que recordaba a las túnicas de las sacerdotisas. Aunque era bastante más revelador que el diseño tradicional, era una vestimenta común en la república. Ella me devolvió la mirada y me hizo una señal para indicar que no tenía heridas. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 89: El comerciante y la chica zorro”
Durante este período, más novatos fueron transportados desde la Isla del Terror de las Pesadillas. Había casi cuatrocientas personas reunidas en la Ciudad #1. La duodécima oleada de bestias demoníacas no pudo resistir el bombardeo de los cuatrocientos novatos por lo que la oleada fue eliminada con rapidez.
Sin embargo, el número de puntos que cada persona recibió fue demasiado patético. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 242: ¡Bestias demoníacas que llenaron las tierras!”
Maldita sea, definitivamente no quería encontrarme con ese tipo aquí.
Rápidamente me escondí detrás de la montaña de cadáveres mientras presenciaba las oleadas de energía mágica que soplaban como violentos vientos de tormenta. Poco después, escuché las voces de aquellos que huían apresuradamente.
【—¡Ese monstruo loco…!】 Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 68: Palabras que no se escuchan (4)”
Al día siguiente, se celebró una fiesta de despedida para la embajadora del reino de Palacio.
Desde aquel incidente, no me había comunicado con Su Alteza por miedo a que me reprendiera, así que, aunque se me había concedido el permiso para regresar, no estaba de humor para celebrarlo. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 116: El pez por su boca muere”
Para decirlo sin rodeos… me equivoqué.
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Ingresé a la academia a los trece años.
La mayoría de los estudiantes que asistían provenían de familias aristocráticas o de un estatus social similar. Sin embargo, siempre que se contara con los recursos económicos necesarios y un garante, no era imprescindible poseer un título nobiliario. Aun así, los aspirantes debían contar con una formación sólida previa, lo que en la práctica significaba poder costear un tutor privado. Seguí leyendo “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 9 – Capítulo 3”
Todo ocurrió en un instante. El arma negra descendió desde lo alto, mientras la sombrilla rosa atacaba desde abajo. Tang Mo apoyó una mano en el suelo y lanzó su sombrilla directo a la garganta del enemigo. El anciano no esperaba que ambos atacaran de improviso. En un rápido movimiento, sacó un trozo de madera podrida para bloquear la sombrilla y enfrentarse a Fu Wenduo.
Tang Mo retrocedió dos cuando la madera podrida chocó con el arma triangular de Fu Wenduo. Aunque el anciano era delgado y de apariencia frágil, ocultaba una fuerza sorprendente. Fu Wenduo se vio obligado a dar medio paso atrás, mientras que el viejo permaneció inmóvil. Al notar un corte superficial en su propia mano, el anciano dejó escapar una exclamación de sorpresa. Miró la mano derecha de Fu Wenduo con avidez y dijo: Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 153: … ¿Miau?”
Al anularse la restricción, las cadenas de color rojo oscuro que apresaban el cuerpo de Odín se desvanecieron en el aire. Odín no perdió ni un segundo y desplegó las alas para huir.
—Recupera tu forma humana.
Pero, en cuanto Lakis dio la orden, el intento de fuga de Odín se fue al traste. El cuervo negro, que acababa de emprender el vuelo, se transformó en humano y se estampó contra el suelo. Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 59: Diferencia entre un melodrama y un romance angustiado (4)”
La ceremonia de premiación dio inicio inmediatamente después de los duelos.
Los ocho finalistas se hallaban apostados sobre el escenario improvisado frente a los asientos de las autoridades, dispuestos según su posición en el podio. Marianne clavó la vista en la persona situada al extremo izquierdo. El joven noble, ataviado con una armadura de plata de una pulcritud deslumbrante, le devolvía la mirada con una postura rebosante de confianza.
Callisto von Artua. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 192”
Sacudí la cabeza de inmediato.
—No, no necesitas tener tanto miedo.
—¿Disculpe?
—Mi padre no tiene el repugnante pasatiempo de convertir a una actriz talentosa en su amante para después asesinarla. Seguí leyendo “Dama celebridad – Capítulo 18”