Charlaron hasta bien entrada la noche. Era más de la una de la madrugada cuando Tang Feng regresó al hotel. Había bebido demasiado y sentía frío, por lo que necesitaba desesperadamente un baño caliente.
—¿Por qué sigues levantado? —preguntó Tang Feng al abrir la puerta e inmediatamente ver a Lu Tian Chen sentado en el salón, hojeando despreocupadamente los canales de televisión. Recordó haberlo llamado antes para hacerle saber que volvería tarde. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 32: Festival de Cine de Venecia (3)”
—¿1,200 años? Fueron tantos años que yo, un ser humano corriente, no puedo imaginar fácilmente. Entonces, ¿cuánto poder mágico tienes?
Lucas también estuvo de acuerdo conmigo.
—Estoy en una edad en la que estoy cansado de vivir. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 155”
Se rio entre dientes como si fuera divertido pensar en ello de nuevo.
—Lo que pasó mientras estabas fuera por la fruta del Árbol del Mundo es en realidad mi trabajo.
—De alguna manera parecía como una maldición. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 154”
El hombre de la atmósfera imponente fue el que se enfrentó a mí la última vez. Él fue el que huyó de mí durante el último «confinamiento».
El líder de la Alianza Gyeonggi, uno de los diez males, Cho Jinchul. En esta regresión, pensé que los miembros de nuestro grupo se habían vuelto demasiado fuertes, sin embargo, este tipo regresó.
—¿Tú? —Jung Heewon sonrió y sacó su espada. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 65: El bien y el mal (3)”
Tang Mo se tensó en cuanto vio a la muñeca matrioska rusa de dos metros de altura. Tenía una cubierta de madera lisa de color blanco con un gracioso conejo negro pintado. Pequeños ojos de un siniestro rojo brillante y de su enorme boca, sobresalían afilados dientes triangulares de tiburón que contenían un rastro de carne y sangre.
—Globos oculares humanos con azúcar son lo mejor para comer… —murmuró el conejo negro de la cubierta, mientras babeaba como si muriera de hambre. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 115: El juego del reloj de la verdad del señor conejo”
Al día siguiente, cuando volví a la escuela de nobles, justo cuando Zephyr me saludaba, fue empujado bruscamente a un lado, por alguien que no esperaba ver tan pronto.
Es Eric. Me estaba mirando fijamente como si tuviera algo en mi contra, una expresión que parecía mostrar que estaba insatisfecho con algo. Es un poco lamentable que tenga que lidiar con oponentes como él, que son incluso más bajos que yo… Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 160: Como un juego de mesa”
—¿Cuánto sabes sobre la esposa del archiduque?
Justo cuando terminaba el último sorbo de mi té negro, el conde Terejia finalmente habló.
—He oído que la madre de Grays es la esposa oficial, y la madre de Eric es una concubina, y que el archiduque se casó cuando todavía era uno de los posibles herederos al trono. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 159: La situación familiar del archiduque (2)”
Realmente ha pasado mucho tiempo desde que vi por última vez al conde Terejia.
—No he venido a saludarte durante tanto tiempo, mis disculpas.
—No, está bien. Yo debería haber estado ahí para la ceremonia de apertura de tu escuela. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 158: La situación familiar del archiduque (1)”
¿Por qué Mabel está aquí?
Preocupado por que pudiera resultar herida, Esteban disipó al instante su magia. Se exponía a un ataque, pero eso no le importaba ahora mismo; la seguridad de Mabel estaba por encima de la suya.
—Mabel, ¿por qué has venido aquí? Es peligroso. Seguí leyendo “Bebé tirana – Capítulo 31: Tómame bajo tu protección”
♦ ♦ ♦
Como era el último día del festival, pensé que no habría mucha gente, pero las calles estaban llenas de gente. Parejas bellamente vestidas en una cita, niños risueños que se entrelazan entre la multitud, comerciantes que gritan para que la gente compre sus productos, músicos y bailarines callejeros, y los espectadores.
Entre la multitud de gente, allí estábamos nosotros. Miré atentamente a mi alrededor tratando de asimilarlo todo. No sabía qué mirar primero.
Seguí leyendo “Emperatriz Abandonada – Capítulo 14: Luz y sombra (3)”
Tras más de diez minutos de carrera, el dúo llegó a la periferia del alto muro.
Mos estaba molesto. Por suerte, este trayecto era solo un camino en línea recta. Si el humano se hubiera desbocado, las cosas se habrían puesto problemáticas. Al mismo tiempo, estaba en secreto sorprendido por el estado de Shi Xiaobai. Después de correr a toda velocidad durante más de diez minutos, lo único que sufría era estar un poco sin aliento. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 143: ¡Late! ¡Oh, inflexible corazón!”
En la oficina de Hisith.
—¿Así que has venido a buscarme para preguntarme por la localización de Chen Lingcun? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 142: ¿Te duele mucho la cara?”
Enamorarse fue el momento adecuado. Si la persona que estaba detrás de Lucius I ese día en el acantilado fuera un hombre… Si Pollyanna Winter fuera un hombre… ¿El emperador todavía se habría enamorado?
La respuesta fue…
—No, Pol. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 298”
—Tener un bebé es una prueba extrema. Hacer todo eso por ti misma sin una familia a tu alrededor… Si lo hubiera sabido, nunca me hubiera apartado de tu lado, Pol.
—Es cierto que estaba un poco asustada, alteza.
Lucius I cuidó a Pollyanna, quien asintió con la cabeza enérgicamente. En momentos como este, Pollyanna y el emperador formaban una pareja perfecta. Frente al emperador, Pollyanna podría ser ella misma; ella podría decirle cosas que nunca podría admitir ante los demás. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 297”
—Parece que el festival de la academia de magia fue cancelado este año —me dice mi hermano Alan durante nuestra práctica de espada.
Estoy tan sorprendida que mi brazo se congela en medio del movimiento.
¡¿Qué?!
¿Se canceló el festival? ¿Es porque Liz y yo no pudimos volvernos amigas? Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capitulo 59”