—Verás, Arge. Los vampiros viven mucho más que las criaturas normales y por eso… Oye, ¿me estás escuchando?
—Ah, sí. Estoy escuchando. Muy atentamente —respondí.
La verdad es que estaba dejando que sus palabras me entraran por un oído y me salieran por el otro, pero decidí asentir como si no fuera el caso. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 80: Una compañera borracha y fastidiosa”
El mundo era, por naturaleza, un lugar injusto.
La desgracia siempre caía como una lluvia inesperada y, para cuando te dabas cuenta, ya estabas empapada, temblando de frío.
Por eso, decidí ser yo quien empapaba a los demás, en lugar de ser la empapada. Decidí convertirme en esa lluvia de injusticia. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 79: En la quietud de la noche”
—¿Qué tipo de criatura es un devorador de miel?
—Es un monstruo parecido a un oso. Su dieta principal es la miel y los insectos. Como también come abejas, es la bestia más detestada por este pueblo que se especializa en la miel.
—¡Wafu! ¡Kuro sabe! ¡A eso se le llama un competidor comercial! Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 78: Durante el día de control de plagas”
—¡Arge fue secuestrada! ¡Por supuesto que iba a perseguirla!
—¿Y crees que está bien que te capturen por eso?
—Uuu…
Aunque hubo un intercambio como ese, al final permitieron que Kuzuha nos acompañara en la inspección. Menos mal que Akisame era una persona… digamos, amable. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 77: Aldea de la Miel Rencia”
—Hahahaha, Kuro-san si que es interesante. —Kuro
—¿Wa fu? ¿Eso crees?
—Por supuesto, me pregunto que pasara si sigues a Habotan, esto es divertido. ¡¡No quiero saber nada…! —Habotan
Un hombre con largo pelo negro rie de asombro. Sus ojos color naranja lucen dispersos, pero la atmósfera que emana cuando habla es más amigable que tensa. Es pequeño, incluso para un hombre, mide casi lo mismo que fumitsuki-san. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 76: El consejo de Yotsuba”
—Eso es…
Era una vista que no reconocía cuando estaba despierta.
No era un paisaje amplio y agradable como el que vi antes de dormir. Era un paisaje estrecho y oscuro. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 75: Pared de roca, sonido del agua, cuerno espléndido”
—¡Esto está delicioso! —sonrió Kuzuha.
—Yo recomendaría el Taiyaki por aquí. Ah, ¡y las galletas de arroz con salsa de soja de enfrente también son buenas! —dijo Fumitsuki.
—Para alguien que sólo ha trabajado en una cafetería, seguro que conoces un montón de sitios para comer bien —dije.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 74: Suceso de un incidente”
Y así, Fumitsuki aceptó guiarnos al gremio comercial.
—Prefiero guiarlas a ustedes de todas formas. Es más divertido caminar juntas que hacerlo sola.
Parece que a la gente de esta cafetería les gusta mucho ayudar a los demás.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 73: Gremio comercial”
—Es realmente un café…
—Hmm… ¿dudabas de eso, Arge?
—Bueno, si miras el vestido de mi hermana, la mayoría de la gente pensaría en una casa de té en lugar de un café.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 72: Un solo destino”
Entrar en Sakuranomiya fue bastante fácil.
O mejor dicho, ya estaba dentro cuando me desperté.
Esta es la capital de la República, me preguntaba si había un control de acceso o algo así, pero Kuzuha dijo que estaba bien.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 71: Café Mayo”
—Hmm…
Cuando abrí mis ojos, había el aroma de las flores de cerezo. Algo hizo cosquillas en mi nariz, usé la punta de mi dedo y recogí un pequeño pétalo. Parece que estuvo en mi rostro por un largo rato mientras estaba dormido. Vi las flores del cerezo desde la pequeña ventana y suspiré. ¿Fue debido a lo que vi en mi sueño?
—Buenos días, Arge.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 70: La capital de las flores”
Estoy consciente, pero no puedo mover mi cuerpo, reconozco que esto es un sueño.
¿De nuevo?
Después de reencarnar en este mundo, seguido sueño sobre mi vida pasada.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 69: Las flores y la jaula”
La paz de la mañana fue destruida por un agudo chillido. El ruido proviene de varias aves, y la única razón por la que harían eso es por….
—¡Un intruso!
Sentí un gran disturbio en el bosque, como si cientos de voces comenzaran a llorar de terror. Temo que algo terrible haya pasado o que vaya a suceder.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 68: El guardián del bosque se molesta”
—Tto…
Mi cuerpo rebota debido a la gran sacudida del carruaje. Fue lo suficientemente fuerte como para despertarme. A pesar de que el camino está bien conservado, está hecho principalmente de tierra comprimida con magia. Si un carruaje tirado por caballos pasa demasiadas veces, se deforma y eventualmente se llena de agujeros.
—Lo siento, Felnote. ¿Estás bien?
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 67: El viaje del antiguo caballero y el mercante”
La luz de la mañana es extraña. A pesar de que el clima es frío, me siento aliviado de la calidez que proviene de encima.
Siento ese tipo de cosas incluso en el cuerpo de un vampiro, siendo capaz de caminar por los alrededores gracias al nivel de resistencia a la luz solar con el que renací. Debo agradecerle a la abuela loli por eso.
Mientras camino en el aire frío del jardín de cerezos, intentaré acostumbrarme a mi temperatura corporal. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 66: A la Capital”