—…Ah
— ¿Qué está mal, Arge?
Durante el desayuno. De repente, recordé qué día es y se me escapó. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Extra: Vampiro y Feliz Navidad”
—…Ah
— ¿Qué está mal, Arge?
Durante el desayuno. De repente, recordé qué día es y se me escapó. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Extra: Vampiro y Feliz Navidad”
—Lo siento, te he causado problemas esta vez …
—No, no, está bien siempre y cuando lo entiendas. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 36: El pago del zorro”
—…. Eso fue una sorpresa.
Resistencia a las llamas 10
Resistencia mágica 10. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 35: La llama determinada (Malentendido)”
—N, n~ n…n… afu ~uu~u…… Tengo sueño~
—Argento, ¿no estabas durmiendo? Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 34: Piernas convenientes”
Nombre: Oswald
Raza: Minotauro (Siervo de sangre) Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 33.5: Personajes Oswald, Chrome, Neguseo”
—¡Oh no!
Oscuridad. Las sombras se le pegaban. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 33: La persecución de la princesa vampiro”
—…Tan difícil viaje, “Refresh”.
Después de haber dicho la palabra, transformó mi poder mágico y causó el fenómeno que imaginaba. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 32: El resentimiento de la ex caballero”
—Arge nee-san, ¿realmente te tienes que ir?
—Sí, no puedo quedarme mucho tiempo. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 31: Atravesando el bosque”
—Disculpa.
Gentilmente miré su cuello, Chrome-san está temblando, pero ella no se retrae. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 30: La primera vez de vampear”
Después de disfrutar del juego de ignorarla por un tiempo, empiezo a hablar con ella.
—Uhm … ¿cómo te llamas … seguramente no es pecho plano (Tsuru Peta) … entonces … ‘Tsuru tsuru peta peta’? Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 29: Después del juego de ignorar”
—¿Todavía sientes dolor?
—Ah, sobre eso… lo siento, mis oídos no pueden… Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 28: ¿No se jactó demasiado de la velocidad?”
—¡Bumo ~ o ~ o ~ o! !
El hacha que lancé contra el suelo está cortando un espacio vacío. Pensé que la había golpeado perfectamente, pero no golpeé nada.
En lugar de herirla, es mi brazo el que se rasguñó en su lugar. Aunque la herida es poco profunda, la sangre fluye sin duda, ensuciando la tierra.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 27: Guardián del bosque”
—…Hmm
Parecía que me había quedado dormida.
Me desperté de mi sueño porque olía el olor de la sangre. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 26: Voy a ir a hablar, incluso aunque tengo sueño”
—¿Recuerdas las reglas, señorita?
—Si puedo tocar a Caballo-san yo gano. Si no puedo tocar a Caballo-san antes de la puesta del sol Caballo-san ganará. Oswald-kun contará hasta diez, después de eso, puedo empezar a perseguirte, ¿no? Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 25: Al vampiro no le gusta la persecución”
—¡Sé donde hay caballos reunidos! ¡Te los mostraré!
Dicho eso, oswald-kun hizo una cara de vaca sonriente. Era una sonrisa que haría una mascota de una carnicería. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 24: Hora de caballo caballito (Uma Uma Taimu)”