Escapó otra vez – Capítulo 51: A lo largo de mi vida, para esta generación, seremos un par

Traducido  por Army

Editado por Ayanami


—Dije, Qing Jiejie, te has estado escondiendo de Gu Mu por varios días. ¿Cuándo podrás volver a tu palacio? Si esto continúa por más tiempo, Biao Ge vendrá y arrestará a cierta persona.

En el Palacio de Cining, el sonido crujiente del mahjong resonó durante mucho tiempo.

Xia Yuqing bostezo y respondió con indiferencia:

Muhou no ha dicho nada, ¿por qué te apresuras? Diariamente, se apresura a mi casa sin asuntos urgentes, ¿lo expulso? O mejor aún… ¿no quieres este beneficio?

Liu Yixiang se atragantó. Inmediatamente, cerró la boca y se quedó en silencio.

Después de resolver a una persona, Xia Yuqing volvió la cabeza y miró de manera lamentable a Zhang Sunshi:

Muhou, ¿podría ser que crees que soy molesta y quieres irte?

Desde el día de la confesión de Feng Tingye, Xia Yuqing había cambiado su objetivo y comenzó a tocar un avestruz[1].

Cuando un mundo BL, de repente, se vuelve hacia una dirección BG, cuando un personaje secundario, de repente, se convirtió en el protagonista… ¡Maldita sea!  ¡El estrés es demasiado!

Chi, a Aijia le gusta tenerte, así que, ¿cómo podría pensar que eres molesta?

Zhang Sunshi interceptó con éxito al Liu Wan dentro de la mano de Liu Yixiang, radiante de alegría.

—Esta persona es vieja y teme a la soledad. Antes de que el palacio estuviera desierto y frío, aunque había Xiang Er que venía al palacio a charlar a veces, después de un tiempo, todavía se volvía un poco aburrido. Pero ahora es perfecto. Con Qing Er aquí, el palacio siempre está lleno de mucho ruido y emoción.

Hablando de la última vez, Aijia le había pedido a Mei Xi que recogiera la cítara, pero, de alguna manera, había desaparecido sin dejar rastro. De lo contrario, definitivamente, habría hecho que Qing Er tocara una canción para Aijia y curarla del aburrimiento.

Aijia piensa en que Qing Er toque algo, constantemente, y necesita dejar a un lado ese pasatiempo.

Al escuchar que Zhang Sunshi mencionaba que Xia Yuqing tocara la cítara nuevamente, Liu Yixiang no pudo contener su estremecimiento. Dentro de su corazón, se regocijaba secretamente.

Fue una suerte que ella vino temprano y vio esa cítara. Y, sin demora, ella la hizo desaparecer, de lo contrario, ¡quién sabía qué problemas causaría ese sonido del infierno!

Xia Yuqing no pudo distinguir la lucha dentro de Liu Yixiang, con los ojos brillantes:

Taihou, ya que te gustaría escuchar tanto a Chenqie tocar la cítara, ¿qué tal si…?

Gumu, Yi Tiao[2]

Liu Yixiang tosió ligeramente y se apresuró a cortar las palabras de Xia Yuqing.

Efectivamente, la atención de Zhang Sunshi cambió cuando exclamó:

—Oh, Aijia tiene Hu[3].

De pies a cabeza, Xia Yuqing y Liu Yixiang se pusieron rígidos. Ambos miraron espontáneamente la mano frente a Zhang Sunshi, en realidad era… ¡Shi San Yao![4]

Los hechos han demostrado que no debemos subestimar el coeficiente intelectual de las personas de la antigüedad. Cuando, de repente, parece una era de recursos escasos, aparece un juego moderno, los antiguos que se han aburrido durante tanto tiempo, inevitablemente, estallarían con un potencial sin precedentes y pondrían un trabajo extra.

— ¿Esto es, cuántas veces has ganado hasta ahora? Gumu, no estás colaborando con Meixi Gugu, ¿verdad? Liu Yixiang empujó, reticente, sus azulejos, mientras se quejaba.

Recordando la historia pasada de Lu Rui, esta vez, cuando todavía les faltaba una mano extra, los tres excluyeron decisivamente a Lu Rui del juego y, en su lugar, permitieron que la criada de Zhang Sunshi, Meixi Gugu, los acompañara. Esta vez, la rueda de la fortuna giraba hacia el otro lado, pero ¿por qué no podía girar hacia el cuerpo del maestro, Xia Yuqing? ¡Mierda…esto apesta!

—Si acepta apostar, debes aceptar tu pérdida. Si presiona sus responsabilidades sobre los demás, entonces, esa no es la conducta virtuosa que toda mujer debe tener.

Sin palabras, Liu Yixiang volvió su dedo hacia Xia Yuqing:

—Qing Jiejie, ¿has tenido una pelea con mi primo imperial últimamente?

—No, ah…

Cuando Xia Yuqing terminó de hablar, vio a algunas personas lanzar una mirada incrédula al mismo tiempo. Tosiendo para quitar algo de culpa, dijo:

—De hecho, no hay nada. Es solo que, accidentalmente, descubrí que…él no puede identificar a las personas. Sabiendo que investigue…después de eso, todo está un poco…

— ¿Enojado?

—Te lo dije hace mucho tiempo, la ceguera de rostros de mi primo imperial ha llegado a un punto en el que la gente y los dioses se enojan. ¿Lo sabes? A los cuatro años cuando entré en el palacio, era muy traviesa.

—Me encantaba vestir ropa de las sirvientas imperiales en el palacio y jugar a las escondidas. El resultado de esto, fue encontrarse con mi primo emperador. Después de cambiarme de ropa, ¡ni siquiera me reconoció! Pensó que yo era un matón que atacaba a otras sirvientas de palacio…y me empujó directamente al río frío y helado. Si no fuera por la gente que me reconoció y ayudó, mi vida se hubiera ido a visitar al Buda.

— ¡Aprecia tu vida, aléjate de su ceguera facial!

—La enfermedad de Ting Er, de no poder reconocer a las personas, comenzó cuando él estaba en el útero. Como lo mencionaste, Aijia recuerda la broma de Ting Er cuando era un niño. Esa vez, solo tenía cuatro años y acompañaba a su padre para mezclarse con otros e investigar a los ciudadanos. Sin darse cuenta, se perdió en el camino.

—Más tarde, finalmente, los guardias y su padre lo encontraron, el emperador, lo había recogido personalmente, pero, debido a que estaban vestidos de manera diferente, no pudo reconocerlos. Ting Er no reconoció a nadie, así que, por un momento, pensó que había sido secuestrado por un traficante de niños.

—No importa que, no permitió que su padre se acercara a él. Su padre no pudo hacer nada, así que fue y se puso su bata anterior para finalmente llevar al niño de vuelta.

¡Solo reconocer la ropa y no reconocer a la gente! ¡Así que hablan de que el Señor Ultra Seme tiene ceguera facial ante cualquier criatura viviente no lo es todo! Este hombre, ni siquiera puede reconocer a su propio padre, entonces, en este mundo, ¿a qué pocos, puede reconocer?

—Yo, Yan Ran y los demás, crecimos con mi primo imperial. Apuesto, a que, en este momento, todavía no puede entender cómo se ve mi cara.

Liu Yi resopló, aparentemente, teniendo rencor debido a esto.

Xia Yuqing escuchó en silencio las quejas de las dos personas y, de repente, soltó:

—Su Majestad ni siquiera puede distinguir nuestros rostros. Entonces, ¿cómo puede reconocer a los funcionarios civiles y militares en la corte?

Zhang Sunshi se detuvo por un momento y se volvió para mirar a Xia Yuqing, profundamente, sonrió y dijo:

—Lo que Qing Er realmente quiere preguntar es…si Ting Er no puede reconocer los rostros de todos los funcionarios civiles y militares, entonces, ¿cómo podría sentarse en este trono, ¿verdad?

—Sí…

Xia Yuqing inclinó su cabeza para pensarlo por un momento, pensando que sonaba similar a lo que quería descubrir, asintió.

Zhang Sunshi miró la cara con una simple curiosidad de Xia Yuqing y, luego, empujó el destello de frialdad dentro de sus ojos. Ella sonrió levemente, pero Liu Yixiang, que estaba a su lado, abrió primero la boca.

—Qing Jiejie, ¿no lo sabes?

—El emperador anterior, solo se había casado con Gumu toda su vida y había dado a luz a mi primo imperial. Si el puesto de emperador no le fuera dado, ¿no estaríamos dando, a esos parientes reales, un camino para aprovecharse esto?

Los ojos de Xia Yuqing se abrieron, sin atreverse a mirar al Zhang Sunshi. En este tipo de sociedad feudal, todavía hay, inesperadamente, un emperador tan monógamo. Un respetable señor perfecto, ¡por favor reciba la adoración de este sujeto!


[1] Hace referencia a que como no se atreve a mirarlo a la cara, ella ha decidido esconder su cabeza como un avestruz, en este caso, se oculta en la casa de su Muhou (suegra o madre imperial)

[2] Yi Tiao = una mano de Mahjong

[3]Hu = completó una mano ganadora en Mahjong

[4]Shi San Yao = Una gran mano en Mahjong

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