Harem Imperial – Capítulo 31: La decisión de Lou Xi Yan

Traducido por Sharon

Editado por Nemoné


—Larga vida al Emperador…

Cuando Yan Hong Tian caminó rápidamente dentro del Estudio Imperial, las dos personas que esperaban en el pasillo se arrodillaron de inmediato.

—Pueden levantarse —dijo ondeando su mano, e interrumpiendo sus palabras. Luego se sentó en el asiento del dragón dorado, y preguntó: — ¿Cómo están yendo los preparativos para la celebración?

—La lista de países e invitados de honor está siendo realizada por el Ministro de Ritos. El Ministro de Ingresos está calculando la cantidad requerida para la celebración y el costo. Con la colaboración del Ministro de Defensa y de Personal, el despliegue de tropas ya está arreglado, y los departamentos listos. Darán su reporte en unos días —respondió en orden Lou Xi Yan con una mirada pacífica, sin muestras de haber estado esperando por casi medio sichen. [1]

—Bien —Yan Hong Tian dio un asentimiento satisfecho. Que Lou Xi Yan se encargara de los asuntos de la celebración le aliviaba. Sin embargo, cuando vio a Dan Yu Lan en silencio, frunció ligeramente el ceño—. Oficial Dan, ¿qué respondió Qi del Norte respecto a la muerte de la Séptima Princesa?

Durante la reunión matutina de la Corte, Dan Yu Lan también tenía una expresión preocupada. ¿Podría estar usando al Qi del Norte como pretexto para causar disturbios?

—Este Oficial envió un mensajero para escoltar a la Tercera Princesa de regreso, e informó al Rey de Qi del Norte de toda la historia —respondió Dan Yu Lan mientras se recomponía—. Él no estaba enojado con nuestro país, y nos envió específicamente mil jasper como disculpa, deseando reparar nuestra relación y formar una alianza.

Hu Xi Ang envenenó a la Princesa para provocar la relación entre Qi del Norte y Qing Yue, además de vengarse contra la Realeza del primero. De esa forma, y teniendo en cuenta los problemas internos de Qi del Norte, su gobernante presentó a la Séptima Princesa al Emperador para complacer a Qiong Yue y no complicar la situación por su muerte.

¿Un país pequeño como ese quería una alianza con Qiong Yue? Qi del Norte planeó todo con mucho cuidado.

Después de escuchar el reporte, Yan Hong Tian entrecerró el ceño ligeramente, y respondió con frialdad:

—Acepta el jasper, pero no menciones la alianza.

—Entendido —dijo Dan Yu Lan a la vez que daba un paso atrás. Se quedó en silencio por un tiempo, como si quisiera comentar algo, con una expresión pensante.

Viendo su vacilación, Yan Hong Tian rió.

—Oficial Dan, ¿hay algo más que reportar?

Él miró a Lou Xi Yan, que estaba de pie frente a él, y habló después de pensar por un rato.

—Hace poco alguien asesinó a un cazador de tesoros en la Capital. Durante la investigación y juicio, este Oficial descubrió que estaba involucrado con el oro robado del Tesoro, y continúa investigando. Ese año la justicia realizó un error. El millón de liang de oro no salió volando…

Había varios puntos dudosos en el caso, y varias de las pistas señalaban a las hermanas Qing. El Primer Ministro Lou era protector de la Señorita Qing Ling, por lo que si sugería que estaba involcurada, él no estaría de acuerdo.

— ¿Oh? —Un destello de luz cruzó la mirada de Yan Hong Tian.

¿Por qué razón Dan Yu Lan miró a Lou Xi Yan cuando reportó sobre el caso del oro, y por qué sus dos oficiales favoritos están colaborando voluntariamente? Yan Hong Tian miró a Lou Xi Yan, pero seguía de pie con calma.

Los ojos negros miraron entre los dos hombres antes de que Yan Hong Tian hablara de nuevo.

—Usa todas tus habilidades para llegar al fondo del caso. Es necesario encontrar ese millón de liang de oro.

—Obedeciendo el comando del Emperador, este Oficial se retira.

Yan Hong Tian no llegó al fondo del asunto, y Dan Yu Lan suspiró de alivio en secreto mientras dejaba rápidamente el Estudio Imperial después de realizar el saludo correspondiente.

El caso del oro de este año era un tema rumoreado, el cual envuelve a un montón de Oficiales de alto rango. Lou Xi Yan estaba conciente de lo que Dan Yu Lan quiso implicar. Yan Hong Tian no presionó, y en su lugar miró a Lou Xi Yan para que explicara.

Bajo la intensa mirada de este, Lou Xi Yan tosió ligeramente.

—Emperador, este Oficial tiene algo que reportar —dijo.

—Habla entonces. —Yan Hong Tian tomó el té de primavera recién servido y esperó la explicación.

—Este Oficial y Qing Ling tienen una afinidad, y se están preparando para casarse después de la celebración, si el Emperador lo permite.

Su voz era brillante y cautivadora, pero Yan Hong Tian no quería escuchar eso. Su mano sosteniendo la taza se tensó, y le miró con gravedad.

— ¿Te casarás con ella como tu esposa oficial?

—Sí —replicó con calma Lou Xi Yan, pero la expresión de Yan Hong Tian se ensombreció.

— ¿Cómo vas a manejar a Xuan Er?

Lou Xi Yan frunció el ceño ligeramente, pero se apresuró a regresar a su expresión tranquila y calma.

—No hay amor entre este Oficial y la Princesa, además la salud de este Oficial siempre fue mala, por lo que esa relación sólo será mala para la Princesa.

— ¡Lou Xi Yan!

Un estruendo resonó cuando Yan Hong Tian arrojó la taza de té sobre la mesa del estudio. Como usó gran fuerza, ésta se rompió, y gotas comenzaron a caer por el borde de la madera.

El Estudio Imperial estaba tan silencioso que sólo se escuchaba el té cayendo en el suelo de jade. La frente del eunuco estaba llena de sudor cuando limpió con rapidez el líquido sin dejar de temblar, y con miedo incluso de respirar.

Lou Xi Yan se puso de pie en silencio en el medio del salón. Aunque la atmósfera era helada, aparentemente no le molestaba.

—Zhen nunca te forzó a casarte con Xuan Er, no necesitas apresurarte —dijo Yan Hong Tian en tono bajo.

—Este Oficial no se está haciendo más joven, y Ling Er es una mujer que admiró. Por ello, es tiempo de casarnos —respondió en un tono firme. Eligió esposarse en este momento no sólo para evitar a Yan Ru Xuan, sino porque Qing Ling le urgía a hacerlo.

Era la única mujer en el mundo que podía confundirlo, darle ansias de tocar, y que le obsesionaba.

— ¿Sabes quién eres? —Le recordó fríamente Yan Hong Tian—. Eres Lou. Xi. Yan.

No necesitaba decir nada más. Yan Hong Tian creía que Lou Xi Yan sabía qué representaban estas tres palabras. Dejando de lado que Xuan Er y su madre no accederían, los ancianos de la Familia Lou no se quedarían en silencio. Además, pondría a una mujer sin poder de un país diferente como su esposa oficial. Su tía, la Emperatriz Dowager, nunca estaría de acuerdo.

Lou Xi Yan elevó su labios ligeramente, y con una sonrisa que aclaraba los cielos y una mirada de indiferencia, respondió con un tono burlón.

— ¿Y qué?

¿Y qué? ¡Tan inocente!

— ¿Qing Ling es tan encantadora? —le molestó Yan Hon Tian, riendo de repente.

La primera vez que vio a Qing Ling, quedó atónito con sus hermosos rasgos, su gentil temperamento, y su disposición femenina. Era una belleza absoluta que todo hombre querría entre sus brazos, pero ahora su rostro estaba desfigurado y su personalidad ya no era la misma, ¿por qué estaba tan obsesionado Lou Xi Yan?

Él se rió pero no respondió. Es algo bueno que sea el único que sepa los puntos buenos de Ling Er.

Ambos crecieron juntos, así que la expresión de Lou Xi Yan le era familiar. Estaba empecinado en casarse con Qing Ling.

—Este problema necesita considerarse con mayor tiempo. Retírate —replicó Yan Hong Tian, moviendo su mano sin ganas.

—Este Oficial se retira.

Lou Xi Yan no dijo nada más, y saludó con la mano antes de dejar el Estudio Imperial.

Era raro ver a Lou Xi Yan siendo persistente, y se sentía feliz por ello. Pero cuando pensó en la Emperatriz Dowager molestándolo y las lágrimas de Xuan Er, a Yan Hong Tian comenzó a dolerle la cabeza.


[1] 1 sichen = 2 horas.

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