Emperatriz del Bisturí – Capítulo 11

Traducido por Maru

Editado por Nemoné


—Te daré tiempo para demostrar que el valor de un médico es mayor que la valía de una Princesa Heredera y Emperatriz. Si puedes probarlo, te dejaré ir sin palabras.

Elise estaba tan sorprendida que se limitó a mirar al Emperador. Éste hizo una mueca maliciosa.

—Si no puedes probarlo, entonces tienes que hacer lo que digo. ¿Qué piensas?

— ¿Cuál es el límite de tiempo?

—Hasta el día que te conviertas oficialmente en un adulto. No puedo esperar más que eso.

Ella vio a través de sus intenciones ocultas. Solo quedan seis meses más hasta su ceremonia de mayoría de edad, el día en que oficialmente es adulta.

Entonces básicamente me está diciendo que pruebe mi valía como médico en seis meses.

Era una petición imposible. Era una apuesta irrazonable.

Realmente quiere que renuncie o pierda la apuesta. Eso es lo mucho que quiere que sea la Princesa Heredera.

En este punto, ya no era apropiado llamar a esto apuesta. Básicamente, él estaba sugiriendo que ella simplemente se hundiera en el camino y se conformara con eso. Quería que despejara su corazón de arrepentimientos y volviera satisfecha con su ambición.

Y me dijo que probara el valor de un médico, no la solicitud más razonable, ser médico.

El Emperador era un excelente político. Su simple petición implicaba muchos significados ocultos. Si ella quisiera probar el valor de un médico, ¿no tendría que convertirse primero en uno?

Tenía que convertirse en un médico oficial en solo seis meses, y hacer logros importantes, demostrando que era más valiosa como doctora, que como emperatriz.

Si lo pensaba lógicamente, en el momento en que acepte la apuesta, automáticamente fracasará.

No, era tan irrazonable que no podía llamarse una apuesta.

Pero…

Elise aceptó esta apuesta que se creó para hacerla fracasar sin dudar.

—Puede que me falte un poco, pero lo haré lo mejor que pueda. Le agradezco al Emperador por su consideración.

Los ojos del Emperador se abrieron ante su respuesta sin vacilar, pero luego llegaron a la conclusión de que ella solo estaba de acuerdo porque no sabía el proceso por el que debía pasar para convertirse en médico.

En este Imperio solo había una forma de ser aceptado como médico.

Había que pasar por un arduo proceso de entrevista, con muchos pasos, solo para ser aceptado en el hospital. Tendría que hacer un trabajo extenuante y ser reconocida por los profesores de medicina y luego tomar el examen médico nacional. No había un solo paso fácil. El campo de la medicina no era tan glamuroso como los libros descritos. De hecho, incluso había cosas tan repugnantes que eran difíciles de ver.

¿Puede una niña como la señorita Elise soportar un camino tan pesado?

Incluso es desgarrador para los hombres, por lo que debería rendirse pronto.

Se quedó mirando la cara de muñeca de Elise.

Parece como si una gota de agua nunca hubiera tocado sus manos, y mucho menos, de todas las cosas, sangre. No hay forma de que pueda soportarlo.

Le dio seis meses, pero sinceramente, no creía que durase tanto.

Sin embargo, ella dijo que quería salvar vidas. ¿No es eso admirable?

El Emperador no miró con desprecio a Elise por quería salvar vidas. De hecho, lo encontraba admirable. La dueña de un Imperio debería tener ese tipo de mentalidad.

Si no se tratara con un matrimonio con Linden, la habría alentado.

Ya había decidido convertirla en princesa. Sin embargo, decidió tomarse su tiempo y esperar pacientemente a que ella limpie su corazón en el hospital. Estaba seguro de que no tardaría mucho.

No hay forma de que una dama noble y mimada pueda soportar un trabajo tan exigente.

De esta manera, se selló una apuesta entre el Emperador y Elise. Parecía que estaba preparada para perder automáticamente. Al menos, desde el exterior.

♦ ♦ ♦

Una vez terminó la larga conversación sobre el compromiso, la charla volvió a temas cotidianos.

Elise, que usó toda su energía mental para hablar sobre compromiso, se quedó sentada letárgicamente y dedicó su tiempo a responder las preguntas que le hacían.

Luego, cuando llegó el momento de regresar a casa, el Emperador sugirió algo.

—Oh, ha pasado un tiempo desde que se vieron. Estos ancianos los han retenido sin tacto.

— ¿Sí?

Por un momento, Elise no entendió lo que estaba diciendo y luego sus ojos se volvieron sorprendidos. Luego se dio cuenta de que estaban hablando de ella y del Príncipe y negó con la cabeza.

—No, está bien. Su Majestad, no hay necesidad…

Sin embargo, el Emperador dirigió sus palabras al príncipe.

—Linden, lleva a la dama a dar una vuelta por el jardín. Tengo asuntos que atender con el Marqués.

Elise se preocupó, pero éste asintió con la cabeza con una expresión monótona.

—Entiendo.

Así, ella terminó pasando un tiempo no deseado a solas con el Príncipe.

—Ven por aquí.

—Sí, Príncipe.

Cuando recibió la reticente escolta del príncipe, suspiró para sus adentros.

Me siento incómoda…

En su vida anterior ella lo amó. Apasionadamente. Más que a nadie en el mundo.

Desde su belleza de estatua y su personalidad distante hasta el final de su cabello, no había una sola parte de él que no amara. Ella deseaba todo de él. Solo podía verlo con sus ojos. Solo existió él en todo el mundo para ella durante ese tiempo.

Todo está en el pasado ahora.

Elise lo miró de reojo.

En su vida pasada, sintió que su corazón latía tan rápido que casi se salía del pecho simplemente por estar a su lado… Ahora, no sentía nada, hasta el punto de encontrarlo extraño. Se sentía como si mirase a su ex marido divorciado.

Supongo que es normal. Después de todo, no lo he visto durante muchos años y no nos separamos amigablemente.

Pensó en sus últimos momentos. Durante ese tiempo, él la miró con desprecio cuando la espada del verdugo cayó. Se tocó el cuello al recordar el escalofrío que no podía olvidar después de dos vidas.

Luego lo miró en ese momento, el príncipe abrió la boca.

— ¿Qué estás pensando?

—No es… nada.

Es incómodo. Como ya pasó mucho tiempo, solo quiero irme a casa.

Ella no sintió nada, especialmente contra quien la mató. Todo sucedió por sus errores.

De hecho, él es una de las víctimas de alguna manera, ya que pasó su tiempo infelizmente atrapado conmigo en un matrimonio no deseado. ¿Podría ser esa la razón?

Mientras ella continuaba mirando su rostro, se sintió compleja. Recordó su apuesta con el Emperador y su pedido de que ella demostrara en medio año su valía como médico.

El Emperador probablemente pensó que me rendiría ante esa petición…

Sacudió su cabeza internamente. Nunca habrá un momento en el que se rinda. Nunca.

No, en lugar de sentir que quiero rendirme… ganaré la apuesta. Seguro.

Así lo decidió.

Por supuesto, sabía que no sería fácil demostrar el valor de un médico. Además, este lugar ni siquiera estaba en la Tierra moderna. Definitivamente iba a haber problemas que le impedirían tratar de ser médico, especialmente con el frágil cuerpo de una mujer noble.

Pero no me importa.

Creía en la capacidad de su cerebro. No importa lo que bloquee su camino, ella lo atravesará.

Fue en ese momento cuando el Príncipe Heredero movió su cabeza.

—Elise.

— ¿Sí?

— ¿Tienes algo que decirme?

—Ah, no.

Elise sacudió rápidamente su cabeza. Debió mirarlo descaradamente durante demasiado tiempo, perdida en sus pensamientos.

—Si tienes algo que decir, puedes hacerlo. —dijo con voz dura.

—No, no es nada. Estaba pensando en el pasado.

—Pensamientos del pasado.

—Sí. —respondió simplemente.

Con las cejas ligeramente fruncidas, movió la cabeza al frente.

Sintió un repentino impulso al ver sus acciones familiares. Desde hace mucho tiempo, ella quería decirle algo cuando lo recordaba en la Tierra. Ahora, también quería hacerlo.

¿Estará bien decirlo?

Dudó, pero no le tomó mucho tiempo decidirse. Si hoy perdía esta oportunidad, no sabía cuándo volvería a verlo en privado.

—Su Alteza.

— ¿Qué es?

— ¿Puedo decirle algo?

—Está bien hablar.

Ella dejó de caminar ante su respuesta. Luego lo miró por un rato y bajó la cabeza.

—Lo siento.

—Eh…

—Lo siento mucho. De verdad.

Cuando vivía en la Tierra, a veces, pensaba en él. Cuando pensaba en la persona que la había llevado a la muerte, surgieron muchas emociones, pero la emoción más grande fue la del remordimiento.

Estaba tan triste por mi culpa.

Ella fue infeliz porque lo amaba, pero, él también lo fue viviendo con una mujer que no amaba. Pasó su tiempo siendo infeliz.

¿No sería diferente si se casara con alguien que amara en lugar de mí?

Así que, solo esta vez, ella quería disculparse.

— ¿De qué te arrepientes tanto?

Hizo una expresión que parecía decir que no entendía. Elise rápidamente trató de ocultar sus huellas.

—Lo molesté desde que éramos jóvenes y está atrapado en un compromiso no deseado por mi inmadurez y obstinación.

En la palabra “compromiso” él hizo una mueca.

—Lo siento mucho.

Fue en ese momento que la miró directamente a los ojos.

— ¿Quién lo dijo?

— ¿Perdón?

— ¿Quién dijo que no era deseado?

Elise quedó confundida. ¿Qué estaba diciendo?

—Su Alteza me odia…

—…

—De todas formas, asumiré la responsabilidad de este compromiso y me aseguraré de que no se preocupe. Así que, una vez más, me disculpo por no tener en cuenta sus sentimientos y ser alguien terca e inmadura.

El príncipe no respondió y le dio la espalda. No dijo nada y siguió caminando. Parecía ofendido, pero Elise no se dio cuenta en absoluto.

Si no fuera por mí, podría haberse casado con una mejor dama y pasar su tiempo feliz. Pensó mientras lo perseguía.

Ella miró su espalda y le dio su bendición.

Esta vida será diferente. En esta vida, vivamos y encontremos nuestra felicidad separados.

Puede estar bajo su mismo cielo, pero ahora vivirán sus vidas nunca más enredadas, siempre separadas la una de la otra.

En su camino, ella no estará allí, y él no estará a su lado.

Bendito seas, a quien amé tanto en el pasado.


Maru
Tenemos a un tsundere en potencia… Y bueno, en mi opinión, es de admirar que Elise no tenga ningún tipo de resentimiento. Aunque todo fuera su culpa, creo que no podría evitar tener cierto resentimiento hacia la persona que me mató.

Nemoné
Depende (?) Quiero decir, con lo que hayas hecho como para que te maten. En este caso, creo que estaría como Elise, no tendría resentimiento alguno contra esa persona. Aunque debo aceptar que sería extraño relacionarse con quien te mató.

Capítulo 12 ya disponible en Kovel Times edición 21.

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