Contrato con un vampiro – Capítulo 4: Los seres conocidos como vampiros (2)

Traducido por Herijo

Editado por Ayanami


—Nuestra especie se encuentra en peligro de extinción —Explicó Tsubaru, mientras se acomodaba en su silla.

— ¿Lo están? —Preguntó Azuza

—Sí, aunque no es como si fuera a ocurrir en los próximos años. Pero nuestros números están disminuyendo gradualmente. Se podría decir que el motivo principal es el aumento de la cruza con los humanos. La sangre vampírica se ha hecho delgada.

— ¿Qué ocurre cuando la sangre se vuelve demasiado delgada?

Tsubaru sacudió su cabeza en silencio. —Incluso si la parte vampiro de nuestra sangre se hace débil, nuestros cuerpos aún permanecen igual. No nos convertiremos en humanos, ya que nunca lo fuimos. Aquellos de una línea sanguínea débil se convierten en nada más que unos monstruos chupasangre sin uso de razón y que actúan por puro instinto. Los llamamos Fs y nos encargamos de deshacernos de ellos. Por lo tanto, nuestros números decrecen año con año.

Tsubaru miró hacia el piso de manera triste, dando la impresión de que había sido testigo de cómo se deshacían de los Fs en más de una ocasión.

—Ante esto, empezamos a pensar en alguna forma de convertirnos en humanos.

— ¿En humanos? ¿Eso es posible?

—Aún no hemos descubierto el método para convertir vampiros en humanos. A pesar de que no somos muy diferentes de ustedes a nivel genético, no logramos pasar la barrera para obtener la humanidad. Y, mientras esperábamos ver a dónde nos llevaría esa investigación, los Aoi[1] empezaron a investigar, exactamente, lo opuesto…

—¿Los Aoi? —Azuza ladeó su cabeza en confusión. Le parecía haber oído ese término antes.

—Cierto, olvide mencionarlo —Rápidamente, cambió el tema.

—De hecho, no somos un frente unido. Existen tres razas dentro de los vampiros, los cuales, tienen ojos rojos, azules o amarillos. La asamblea Akai[2] es una facción moderada que busca tener una relación amistosa con los humanos. La asamblea Aoi es una facción agresiva que es antagónica hacia los humanos y la asamblea Kiiro[3] es neutral. Realmente, esto no afecta a los vampiros comunes, pero los nobles y los líderes de las facciones se encuentren en una lucha a tres frentes. Como nota aparte, deberías haberlo notado, pero pertenecemos a la facción Akai que es amistosa con los humanos.

— ¿Eso quiere decir que los de la facción Aoi llevan a cabo una investigación en secreto diferente a la de la facción Akai?

—Así es. Investigan la manera de revivir al Antiguo sin permiso. El Antiguo es el vampiro más poderoso, del cual, descienden todos los demás…y tú eres el resultado exitoso de ese experimento.

— ¿Qué? —La mente de Azuza se quedó en blanco.

¿Qué demonios acaba de decir Tsubaru? ¿El resultado exitoso de sus experimentos? ¿Eso soy? ¿Eso fue lo que dijo? ¿Eso dijo verdad? ¡Pero, solo soy una estudiante común de secundaria! ¡Estoy completamente segura de que soy humana, nacida de padres humanos! ¡En primer lugar, no tengo deseos de beber sangre! ¡Nunca los he tenido!

—Creo que te equivocas de persona —pronunció con una voz ronca después de la pausa.

Tsubaru respondió con una sonrisa comprensiva. —Nos gustaría que eso fuera verdad, pero… ¿Podrías explicar el resto “Papá”? ¿O debería referirme a ti como Shingi Saito?

Tsubaru dirigió la conversación hacia el padre de Azuza. A quien se le pudo escuchar soltar un jadeo cuando se encontraron sus ojos.

—Azuza…yo te cree. En el laboratorio de investigación de los Aoi, los vampiros tomaron prestado el poder de Yayoi para recrear la sangre del Antiguo, ya que rehacer su cuerpo no era posible.

— ¿Por Yayoi te refieres a mamá? ¿Lo haces verdad?

—Sí. Yayoi fue una de las mujeres que la asamblea azul secuestró.

Azuza estaba sin palabras. Oía el latido de su corazón en sus oídos. Su padre continuó hablando, antes de que su mente pudiera ponerse al corriente.

—Yo desconocía acerca de la investigación, hasta que ya eran las etapas finales. No estaba en una posición particularmente elevada dentro del laboratorio. Solo era un hombre que amaba la genética. Había oído a uno de los equipos involucrado en el experimento acerca de revivir al Antiguo, pero simplemente lo descarte como algo que no tenía relación conmigo. Incluso predije que sus métodos no tendrían éxito —Sus puños temblaban mientras continuaba hablando. Ella solo podía observar en silencio.

» Después, tal como predije, el experimento falló. Fue en ese momento, que uno de los hombres que ayudaba en mi investigación, me preguntó si quería participar en el siguiente experimento. Use todo mi conocimiento para decirle lo que hubiera hecho diferente. Le expliqué con detalle cómo habría prevenido su fallo y cuál era el mejor método para llevarlo a cabo. Fue una simple conversación en ese momento. Pero, seis meses después, ese hombre trajo a Yayoi, quien estaba embarazada del Antiguo frente a mí.

Azuza permanecía en silencio al oír a su padre hablando.

—Escapé con ella después de eso. No tenía idea de cuando los Aoi vendrían a recuperarla a ella y al bebé que llevaba en su interior, por lo que, nos desplazábamos de un sitio a otro…varios meses después naciste tú, Azuza.

Azuza no podía ver la expresión de su padre debido a que tenía su cabeza hacia abajo. Pero sus hombros temblorosos daban a entender las dificultades que había soportado. Sus reacciones demostraban que lo que decía no eran mentiras.

—Pero… ¡No soy un vampiro! ¡Nunca he querido sangre!

Quería que él lo negara. Quería que le dijera que había nacido de su madre y él, y que no era una vida artificial creada en un tubo de ensayo.

Tomó el brazo de su padre. Él puso sus manos sobre las suyas. Esas grandes y gentiles manos que siempre la habían apoyado cuando estaba asustada.

—Tu cuerpo es humano. Yo solo reproduje la sangre. Por lo tanto, no necesitas la sangre de los demás para sobrevivir, es por eso que nunca la has deseado.

Eso no era lo que quería oír. Lo que realmente quería que dijeras es…

— ¿Alguna vez me consideraste tu hija?

Azuza solo escuchó un jadeo de sorpresa. Eso era suficiente para entender. Él no respondió con un sí de inmediato a lo que le había preguntado. En otras palabras, el hombre al que consideraba su padre hasta este día de hoy, nunca la había visto cómo su hija.

—Lo entiendo —Respondió Azuza en un tono resignado.

— ¡Azuza! —Su padre, Shingi, sujetó sus hombros en pánico.

—Quiero entender que esa fue una prueba suficiente para ti —Intervino Tsubaru, removiendo suavemente las manos de Shingi. —Creo que explique lo suficiente para que entendieras que tu secuestro fue instigado por la asamblea Aoi. Y ellos vendrán por ti de nuevo. No podemos arriesgarnos a que caigas en sus manos y que se vuelvan más poderosos. Así que ¿por qué no permaneces en esta mansión mientras tanto? Te prometo que te daremos todo lo que necesites

— ¿Qué ocurrirá si me rehusó?

—Tenemos la orden de detenerte por la fuerza. No me gustaría hacer eso, así que espero que no lo hagas.

Era su forma de decir que esto no era una petición. Azuza solo pudo asentir una vez que lo comprendió.


[1] Aoi, término japonés que significa azul, pero al ser utilizado como un nombre propio se deja de esa manera.

[2] Akai, término japonés que significa rojo, pero al ser utilizado como un nombre propio se deja de esa manera.

[3] Kiiro, término japonés que significa amarillo, pero al ser utilizado como un nombre propio se deja de esa manera.

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *