Dinero de consolación – Capítulo 56: Traje típico

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


Ese día había invitado al joven Schnei, a su sirvienta, Mya y a los dos chefs de la nación de las bestias a mi casa. Por supuesto, era para enseñarles a hornear las galletas duras. Ya que el joven Schnei era un invitado real, Su Alteza también venía con ellos.

Era difícil decirlo, pero… Su Alteza, quien nunca se había confesado directamente o profesado su amor por mí, finalmente había revelado este inesperado lado suyo la última vez que nos habíamos visto. Después de que le dijera que me sentía sola, Su Alteza me había lanzado un ataque directo con su confesión…

¡Qué vergonzoso!

Sin embargo, esa sensación de inquietud finalmente se había ido.

— ¡Buenos días! Por favor, saquen sus libretas y comiencen a tomar nota.

Los chefs del reino de las bestias parecían sorprendidos de que nuestro chef les hablara tan amigablemente. La gente solía temer a la gente bestia por su apariencia, por lo que parecían extrañados de que nuestros empleados actuaran tan normalmente a su alrededor.

Los empleados contratados por mi familia gozaban de una gran variedad de géneros y etnias. Además, los Knocker nunca contrataríamos a unos debiluchos que les temían a los demás sólo por su apariencia física.

Mientras los chefs de la nación de las bestias escuchaban atentamente las indicaciones de nuestro chef, yo guíe a los demás invitados al salón.

El ama de llaves, quien también era la esposa de nuestro chef, nos sirvió té. Ahora nos dedicábamos a observar a través de la ventana el jardín familiar del que estábamos tan orgullosos.

—Tenemos bastantes galletas crujientes, así que, por favor, coman cuanto quieran.

— ¡Bien! ¡La casa de Julia es tan acogedora!

El joven Schnei se ve tan adorable cuando ríe.

Es tan lindo, me encantaría vestirlo como a una muñeca.

—Julia, sé que estás pensando en algo malvado.

—Su Alteza, ¿podría dejar de leerme la mente?

Esa frase tan común de parte de Su Alteza me hacía sentir aliviada y decepcionada al mismo tiempo.

—Hablando de eso, ¿el joven Schnei vestirá el traje típico de la nación de las bestias en la fiesta de aniversario por la fundación del reino?

Su Alteza soltó un pequeño carraspeo ante mis palabras. ¿Dije algo que no debía?

— ¡Eso planeaba hacer, pero Rudy me lo prohibió!

El joven Schnei mostraba sus colmillos mientras se quejaba.

Que adorable.

Cuando me volteé a mirar a Su Alteza, este se estaba limpiando la boca con sus puños.

¿No tiene un pañuelo?

— ¡Sus trajes no son apropiados!

— ¿Por qué no? En realidad, estoy bastante interesada en ver su traje típico.

Pude ver cómo se iluminaban las miradas del joven Schnei y de Mya al escuchar mis palabras.

— ¡¿Lo ves?! ¡Rudy es un idiota! ¡Le regalaré a Julia uno de nuestros trajes!

— ¡Amo Schnei, tenemos uno en el carruaje!

— ¡Bien! ¡Tráelo ahora!

Me sobresalté un poco ante el entusiasmo del joven Schnei y Mya.

Su Alteza se puso de pie con el rostro pálido.

— ¡Mya, espera! ¡Schnei, detenla!

Mya había corrido tan rápido hacia el carruaje que no había alcanzado a escuchar las palabras de Su Alteza.

Me sorprendió el traje que había traído Mya.

Era un hermoso traje azul oscuro de corte sirena y, aunque la parte que iba desde el pecho hasta los muslos estaba completamente cubierta de tela, esta era transparente y exponía bastante piel.

Me daba curiosidad cómo habían creado esta tela transparente. Tal vez, si lográbamos controlar la transparencia de la tela, seríamos capaces de comercializarla.

—Esto es ropa interior.

Enmudecí al ver el traje que había traído Mya.

— ¡Eso es porque la ropa interior es el arma mortal de las mujeres!

—Este traje no deja nada a la imaginación…

—La idea es mostrar tus atributos, no esconderlos.

Ladeé mi cabeza mientras meditaba ante la idea de comercializar este producto.

El joven Schnei sonrió ampliamente al verme hacer eso, mientras que Su Alteza escondía su rostro entre sus manos. Sus orejas estaban rojas.

Su Alteza, lo siento, pero realmente estoy interesada en este producto.

— ¿Esto es un arma mortal?

—Es un arma que las mujeres usan para seducir.

— ¡Que aterrador! Pero, por otro lado, podría venderse bien…

¿Quizás este producto podría ser un estímulo efectivo para que las parejas sazonaran su vida marital? No podía evitar sentir que podría ser un movimiento de mercadotecnia demasiado audaz.

—Su Alteza…

—No me hables por ahora.

—Pero quiero un permiso de importación.

— ¡¿Quieres importarlo?!

Su Alteza seguía tapándose el rostro.

—Es que creo que podría venderse bien.

— ¡¿Qué crees qué…?!

¿Eso es un no?

No es que yo lo necesite, pero pienso que hay mujeres que realmente lo querrían.

—Rudy, ¿no te gustaría que Julia lo vistiera para ti?

— ¡Detente! ¡Nunca he pensado en eso!

— ¿Por qué no? Después de todo, Julia es tu prometida.

Su Alteza se estaba tapando los oídos mientras se agachaba y gritaba. Ver a Su Alteza, mientras este se negaba a abrir los ojos, me parecía estúpidamente encantador.

—Buh, es porque Rudy es demasiado débil mentalmente.

—Joven Schnei, es por esa razón que Su Alteza es tan encantador.

El joven Schnei parecía sorprendido.

—Julia, ¿te diviertes molestándolo?

—Así es. Realmente me estoy divirtiendo.

¿Esto es lo que significa amar a alguien? El hecho de que verlo en un estado tan miserable me parezca tan encantador. ¿Es porque se trata de Su Alteza que lo encuentro irresistiblemente adorable? ¿Cómo podría resistirme en molestar a la persona que amo?

—Que mal pasatiempo…

Me acerqué a Su Alteza con una sonrisa pícara en mi rostro.

—Su Alteza…

Cuando sujeté las manos de Su Alteza, este las alejó lentamente de sus oídos.

—Por favor, no sea tan cauteloso conmigo.

—Es que te gusta burlarte de mí.

—Eso ni me ha cruzado por la mente —Lo miré sonriendo—. Además, lo que quiero importar es la tela. Pienso que si la usamos para crear corsés estos se venderán bien.

—Ah, ya veo… Entiendo. Comenzaré a redactar una carta.

Al escuchar la desesperada respuesta de Su Alteza, me parecía tan adorable que sentía como mi expresión seria comenzaba a distorsionarse.

— ¡Qué pena…! ¡Es cierto! Julia, ¿por qué no te pones el traje para mí?

Al oír sus palabras, Su Alteza se levantó rápidamente y se interpuso entre el joven Schnei y yo.

— ¡No! Julia, no puedes ponértelo.

— ¿Ehhh…?

—Eso está absolutamente prohibido.

Estaba disfrutando de esta sensación de que alguien me protegiera. Por alguna razón, Su Alteza se veía realmente genial. No podía reprimir mi sonrisa.

—Lo siento, joven Schnei. Pero en este reino, no es bien visto que las mujeres enseñen su cuerpo a otros hombres, aparte del que será su marido. Por lo que, tendría que alterar bastante este traje para que fuera presentable.

— ¿Oh, de veras?

El joven Schnei no parecía muy feliz.

—Y por eso, me aseguraré de preparar un atuendo adecuado para que el joven Schnei vista durante la fiesta de aniversario de la fundación del reino. Todos los que lo vean lo alabarán como a un maravilloso caballero.

— ¡¿De verdad?! ¡Bien!

Mientras el joven Schnei saltaba de alegría, me acerqué a Su Alteza con una sonrisa en mi rostro.

— ¿Qué sucede?

—En cuanto a las ropas que trajo el joven Schnei, sólo las vestiré para Su Alteza.

En ese momento, Su Alteza empezó a ponerse completamente rojo. Cuando intenté seguir hablándole, este se comenzó a agachar mientras se tapaba los oídos.

Yo reía alegremente mientras observaba las acciones de Su Alteza.


Kavaalin
Ay, julia, eres una pillina~ Y Rudy lo más seguro es que ya se esté arrepintiendo de querer enamorar a su prometida, bueno, ahora que has despertado a la bestia no te queda otra más que aguantarte. Jeje~

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8 thoughts on “Dinero de consolación – Capítulo 56: Traje típico

  1. nicks lycan says:

    lo siento no puedo soportar la actitud del principe, en realidad alguien asi gobernara un pais? a diferencia de todos no creo que Rudy y Julia sean buena pareja, ella es indiferente al amor, el un meloso pero debil de personalidad si no fuera por su titulo no lograria nada por si mismo

  2. Mari says:

    Puedo imaginarlos a ambos ya de muy adultos siendo gobernantes…

    Ah~ definitivamente tendría sentimientos encontrados al ver a los gobernantes de mi país tratarse así.

    Siento que perdería un poco el respeto de mi Rey.

    Jsjs

    Bueno. Julia es experta en molestar al príncipe. Eso me divierte. Aunque sus palabras son medio cierto cierto, medio broma. Pobre Rudy.

  3. Key says:

    Jajajaja Rudnik siempre será molestado por Julia 🤣🤣🤣 amo las interacciones de ambos, son tan lindos y al imaginarme las expresiones de Rudnik hace que me sienta como Julia 🤣 él es encantador.

  4. Lirio Alicia says:

    Jujuju pobre Rudy 🤣🤣🤣 pero ya antes sabía cómo es Julia desde antes y aún así se enamoró de ella así q ahora se aguanta 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
    Gracias por la droga 😆😆😆😆

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