Mi hermana, la heroína – Capítulo 100

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


El sonido de las piezas del juego golpeando el tablero resonaba por el cuarto.

Leon avanzó, pero su oponente no cambió su expresión, contraatacando sin vacilar como si todo saliera de acuerdo al plan.

El final del juego se acercaba, y Leon comenzó a pensar más. Sabía que su formación había caído durante la mitad del juego, pero no era tan mala como para considerarlo una pérdida aún. Todavía podía haber una oportunidad para regresar.

—Me retiro.

—Te tomó demasiado tiempo admitir la derrota.

Cuando Leon finalmente se rindió, fue duramente criticado.

Su oponente era una chica inteligente con ojos geniales y pequeños. Era hermosa pero fría.

Surfania Calibrachoa.

Como la hija del Marqués, su crítica era algo arrogante. Además, Leon no supo cuándo el partido estuvo decidido.

—No seas tan dura conmigo. La próxima vez deberías pelear contra la Señorita Marywa o alguien más.

La Señorita Toinette es una persona ocupada. Me sentiré mal si le pregunto que juegue conmigo.

Cuando eran jóvenes estaban igualados, pero ella había mejorado un montón desde entonces.

Aun así, él seguía jugando contra Surfania, por más que sus oportunidades de ganar disminuían drásticamente.

Leon se preguntó si ella podría ganarle a Chris como era ahora.

En ese caso, no había forma en que él pudiera superar a Surfania.

—Es cierto que la Señorita Marywa está algo ocupada… Por cierto, Mishuli y el Príncipe Charles entraron a la Academia, ¿verdad?

—Sí.

A pesar de que nombró a sus conocidos, su reacción fue pobre. Cualquiera que no la conociera diría que era una persona cruel y fría.

Ella sólo tenía una palabra para decirle a esta Academia llena de niños de clase alta y plebeyos talentosos.

Surfania Calibrachoa, la malvada hija del Marqués.

Así es como era conocida en la escuela.

Ella no mostraba misericordia hacia nadie quien no le gustara. Había rumores de que seducía tanto a hombres como mujeres con su belleza, mientras actuaba como la mente maestra para todas las prácticas corruptas que se producían en la Academia. Su comportamiento y apariencia fría no mejoraban a estas habladurías.

Ella no podía negarlos por completo porque en hecho no era muy amistosa, pero tampoco tenía la habilidad suficiente para seducir a nadie. Quizás esa parte de los rumores aparecieron porque Leon siempre estaba a su lado.

Después de todo, Leon era un plebeyo, mientras Surfania era la hija de un noble de clase alta. Normalmente no debería haber nada entre ellos, pero desde que se inscribieron en la Academia siempre andaban juntos. Como resultado, se extendieron rumores sobre cómo ella lo sedujo.

Pero nunca los negó. Quizás fue porque lidiar contra ellos eran una molestia. Leon también los ignoró, pensando que esos rumores desaparecerían eventualmente. Si alguien se molestara en conocer mejor a Surfania, ellos sabrían que, aunque era algo mandona algunas veces, todo era superficial.

Para bien o para mal, esa era su personalidad.

Sin embargo, su identidad como la villana se estableció en piedra debido a cierto incidente.

—Dejando al Príncipe de lado, ¿cómo le está yendo a la bruja?

—Ella es sorprendentemente normal. Está tomando clases y extendiendo su círculo de amigos.

Surfania nunca llamaba a Mishuli por su nombre. Quizás porque la odiaba. Además, todavía tenía resentimiento de esa vez hace años cuando Mishuli la hizo llorar. Por eso la llamaban bruja.

—Conociendo a Mishuli, pensé que le habría hecho algo a Chris en el momento en que se inscribió.

—Sí. O quizás, incluso antes.

—Whoa, eso es aterrador…

Definitivamente era posible. Leon tembló de miedo.

Recordaba la sonrisa inocente de Mishuli. De acuerdo a su personalidad, ella haría lo que estuviera dentro de su poder por el bien de Chris mientras mantenía esa sonrisa.

—Su vida pacífica en la Academia parece lejana… ¿Cómo está Christina? Escuché que rompió con su club de fans o algo así.

—No me importa escuchar cosas como esa.

Sin poner una expresión, Surfania acomodó las piezas para otro juego.

Leon mismo se sorprendió cuando lo escuchó, pero Surfania tenía un punto.

—Además, se está involucrando con esa novata idiota de primer año. ¿Conoces a la Señorita Freesia Istar?

—Sí. Son una pareja idéntica.

Este vio a Surfania poner una expresión dura.

—¿Hm? ¿Qué sucede? ¿Estás celosa porque Chris tiene una nueva amiga? Eres de mente cerrada como siempre.

—Obviamente ese no es el caso… Ella destruyó su club de fans después de que esa bruja entró. ¿No es obvio lo que está haciendo al aplastar personalmente algo que fue hecho como una muestra de buena voluntad hacia ella?

—¿Te refieres a Chris enfrentándose a Mishuli para arruinarla? ¿Realmente piensas algo como eso, Surfania? No creo que eso sea todo.

—¿En serio?

Surfania sonaba contrariada. La mayoría de sus emociones estaba dirigida contra Mishuli.

—Arruinarse por el bien de su hermana no es algo que esa idiota haría.

—¿Oh, en serio?

Surfania tenía algo de confianza en esa teoría, mientras que Leon sospechaba un poco.

Para él, Chris siempre era voluntariosa y optimista. Pero sobre todo, nunca se rendiría. Por el contrario, ella encontraría un mejor ángulo.

Además, la Señorita Toinette nunca lo permitiría. Leon podía decir esto con confianza por ser uno de sus estudiantes. Eso, además que siempre y cuando ella no tuviera plena confianza en sus planes, nunca elegiría un curso de acción pesimista, aunque fuera por el bien de Mishuli.

Había algo más.

—Incluso Chris no haría algo como eso si no estuviera segura que Mishuli sería infeliz en el futuro.

—Precisamente por eso estamos investigando. ¿Has descubierto algo sobre los orígenes de esa bruja?

El pasado de Mishuli. Para comprender la motivación de Chris, y quién era Mishuli antes de ser adoptada por la Familia Noir, Surfania reunió información entre la clase alta mientras Leon hacía lo mismo entre la clase media. Fue mucho más difícil de lo que esperaban, además de que había poca información.

—No es de conocimiento público, pero alguien testificó que vio a una persona parecida a Mishuli. Él tenía un puesto en los barrios bajos hace mucho tiempo.

—Alguien que se parece a la bruja… ¿Quién era?

—La última Princesa, Evelia Edward.

—Ya veo.

Era como esperaba. Los ojos de Surfania se achicaron aún más mientras pensaba.

—La Señorita que era más valiosa que el oro, y quien propuso el desmantelamiento de las clases privilegiadas… Esa bruja es más problemática teniendo sangre real.

—Aunque no es un hecho comprobado.

—En este punto las suposiciones son suficientes. Incluso las cosas fragmentadas y vagas pueden transformarse cuando las unes, y si no, podemos llenar los agujeros con nuestra imaginación. Ahora puedo entender vagamente lo que esa idiota y esa bruja intentan hacer.

—¿Basado en meras especulaciones?

—Debo decir que tengo una imaginación bastante vívida.

Surfania sonaba segura. Reuniendo sus ideas juntas y llenando las brechas con deducciones era algo que ella era buena, pero para Leon no era suficiente.

—De cualquier forma, vamos a dejar de tantear el terreno y arreglarnos con Chris, Surfania. Si nos disculpamos, las cosas podrían resultar de la forma que queremos, ¿sabes?

—Imposible. ¿Por qué debo disculparme yo?

Leon miró a Surfania, que se las arregló para mantener su rostro serio.

Se estaba comportando infantilmente, a pesar de su posición como la mayor villana de las Academia.

—No hice nada malo.

—¿Qué se supone que significa eso?

Ella hizo un puchero. Leon suspiró en silencio.

Los rumores sobre Surfania no se crearon sólo por su actitud. Hubo un cierto evento que sucedió cuando Chris y ella se encontraron por casualidad.

—La batalla entre las hijas de la Familia Noir y de la Familia Calibrachoa…

Surfania escuchó las palabras de Leon y se dio la vuelta.

Ya habían pasado casi dos años. Después de su inscripción, Surfania se encontró con Chris y la regañó duramente.

Chris cortó sus lazos abruptamente con ellos antes de entrar a la Academia, y Surfania no escuchó ninguna noticia de ella después de eso. Debe haberse contenido por un largo tiempo, y finalmente explotó cuando vio a Chris frente a una gran multitud.

La regañó con tanta fuerza que Leon quedó estupefacto al ver a Chris casi en lágrimas.

Desde entonces, la imagen de Surfania y Chris se mantuvo de ese modo.

La cruel y despiadada villana, y la confiable chica que fue regañada hasta el punto donde lució inútil.

En cierta forma, Chris se volvió más popular de lo que había sido gracias a Surfania la villana.

En esa situación, Leon simpatizaba con Chris.

—Casi la hiciste llorar, ¿sabes? ¿Dónde aprendiste a regañar a alguien de esa forma de cualquier modo?

—Simplemente mejoré mi vocabulario después de leer novelas de entretenimiento.

—Esas novelas claramente no son educativas.

Surfania no mostraba arrepentimiento por su comportamiento indigno para una dama. Ignoró a Leon y tomó un libro para leer.

—Realmente no me importa. De hecho, no podría ser más feliz después de distanciarme de todos de esa forma. A diferencia de Chris, me molesta ser amada por todos.

Su comportamiento y pasatiempos nunca cambiaron. Tampoco su personalidad. En ese sentido, ella no había madurado nada.

Sin embargo, dejó de ser débil. Ganó la habilidad de analizar las cosas con calma, al igual que su apariencia decía.

Creció, aunque fuera un poco.

—Como rehúsas a hacer las paces, ¿qué vas a hacer?

—¿Podrías dejar de hacer preguntas obvias? —respondió Surfania mientras pasaba las páginas de su libro.

Comenzó a traicionar su apariencia fría, como si un fuego se hubiera encendido en ella.

—Voy a agarrarla de la ropa y darle una buena golpiza.

—No hagas eso.

Leon simpatizaba con Chris, así que le dio una fuerte advertencia a la chica violenta.

| Índice |

One thought on “Mi hermana, la heroína – Capítulo 100

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *