Mi hermana, la heroína – Capítulo 95

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


La felicidad está en comer algo delicioso.

Engullí la carne que el Bar me sirvió, cada pedazo haciéndome reír un poco más con felicidad.

Seguro, es una comida básica, pero eso no evita que la disfrute. La comida simple tiene su propio atractivo.

Disfrutando mi comida por completo, dejé a mis ojos observar la escena.

Los patrones del Bar están todos entre fines de los veinte y los cuarenta. Esto hace que Geist se vea bastante joven.

Quería quejarme, y preguntar si personas como ellos no deberían conseguir un trabajo, pero honestamente un tipo de reunión como esta al mediodía es algo usual.

Aunque estaba lleno, el nivel de ruido es sorprendentemente bajo. Las personas tienen sus propias conversaciones en voces bajas. No es un lugar donde las personas vayan a ser toscas, lo que me hace amarlo aún más.

Sin gritar, todos conversan fácilmente en sus mesas.

Están en una edad donde las personas quieren quejarse sobre política. Algunas temas que se escuchan comúnmente son: ingresos, política, este o aquel Noble o Burócrata. Ocasionalmente algunos me preguntan por mi opinión.

Para una genio como yo, no es exagerado decir que no hay casi nada que no puedo responder. Algunas veces sus preguntas son opiniones de plebeyos, otras argumentos formados completamente sobre alguna preocupación legítima.

Ya sea que estoy de acuerdo o no, nunca hago promesas rápidas para actuar en ello. Ya que pronto caeré en la ruina, puedo realizar conversaciones sin mostrar interés.

Todo lo que hago es escuchar. Es lo más lejos que voy a llegar.

Mientras perdía el tiempo de esta forma, un nuevo cliente entró a la tienda.

—Oh, pero si es Leon.

—¿Christina?

Mi compañero de clases en la Academia, Leon, elevó su voz sorprendido al ver mi rostro. Ahora es alto como un hombre adulto. Ese niño infantil con expresión traviesa está desapareciendo ante un rostro duro.

—Tú, sabía que te habías escapado, pero no sabía que venías a un lugar como este hoy.

—Como si alguien que está haciendo exactamente lo mismo pudiera decírmelo.

—Bueno, no estás equivocada.

Incluso yo nunca esperé que pudiéramos tener una conversación tan despreocupada. Todo es porque Leon no es del tipo de presionar por detalles.

Aunque crucé mis piernas y hablé con arrogancia, Leon sólo se encogió de hombros. Honestamente, los estudiantes de la Academia no deberían venir a este tipo de lugar. Que ambos seamos clientes es herejía.

—Ooh, así que era Leon… Llamar a este fino establecimiento “un lugar como este”, esa escuela te está echando a perder con esos nobles. Harás que este anciano llore.

—Cállate Geist. En cuanto a ti, que trajo a una señorita como Christina a esta clase de lugar, ¿puedes decir algo como eso?

Al parecer él ya sabe que este es el lugar de encuentro de plebeyos que odian a la nobleza.

Originalmente, en “Laberinto del Destino”, Leon se convertía en un intermediario en las negociaciones entre Mishuli y los plebeyos. Ese Leon vendría a un lugar así cada tanto.

Aunque lo llame un basurero, la razón por la que mi existencia es tolerada por los miembros de aquí es porque soy su fuente de información y dinero. Les dejo pensar a propósito que soy una idiota y pretendo no notar este hecho.

—Hermana mayor está bien. Mejor dicho, ella es más que bienvenida aquí.

—Sí, sí. Además, todavía no lo olvidé. Cuando éramos niños me hiciste escalar la pared de la casa de un aristócrata y entonces tuviste el valor para abandonarme allí.

—Tú fuiste el idiota que se cayó. Y de cualquier forma, hoy estoy celoso de que te haya pasado a ti y no a mí.

—¿Hmm? ¿Tienes idea de lo asustado que estaba entonces?

—Deja de molestar.

—¿No fuiste tú quien se asustó y huyó primero?

Geist y Leon son lo que se llama amigos de la infancia, pero ahora mismo están chocando cabezas. Dejando eso de lado, ya que un estudiante de honor como Leon está aquí significa que la escuela ya terminó.

—Hey, voy a irme primero. Ustedes buenos para nada que se reúnen en este lugar a plena luz del día, denle esas preguntas a Leon en su lugar. Él no es partido para mí, pero sabe mucho.

—¿Eh? E-Espera un segundo hermana.

Con esa desordenada oración, se puso de pie con dificultad. Las otras personas aquí, como se esperaba de los adultos, me ven partir con una risotada. Geist se puso de pie en pánico.

—Oi, Leon. Tú también regresa. Ahora mismo. Rápido.

—¿Qu-? ¿Qué pasa contigo? ¿Estás intentando provocar una pelea?

Aunque Leon, que acaba de llegar, sigue confundido, Geist no se contuvo.

—¡Es por ti que la Hermana se está yendo! ¡A pesar de las apariencias, ella tiene un gran sentido del deber, si su excusa para irse desaparece, se quedará más tiempo!

—¿Qué tan estúpido eres? Repítelo. Así está bien, ¿verdad? Ella actúa dura como si fuera la delincuente de la escuela, pero la razón por la que está volviendo ahora es porque si llega tarde, la sirvienta se enojara con ella. Deja que Christina se vaya temprano.

—Oye.

¿Qué está escupiendo sobre mí?

De todas las cosas, un noble de posición como la mía teniéndole miedo a una mera sirvienta… por supuesto que eso nunca sucederá.

Estaba por interceder en las palabras insolentes de Leon, pero la persona en cuestión no pareció escuchar.

—No es como si yo lo supiera. Muy bien, eso no pone en duda. Por eso es genial que se moleste con la Academia. Así que supéralo.

—Si me dices eso, por supuesto que querré quedarme. Personalmente, quisiera que Christina volviera a la Academia.

—Escuché de mi hermana lo patético que eres para dejarte engatusar por esa bruja en la facción enemiga de la Hermana Mayor.

—Sólo intenta decirlo de nuevo. Bastardo, ¿cómo te atreves a hablar así de una dama? Te golpearé hasta la muerte.

Ante la provocación de Geist, el rostro de Leon lucía listo para asesinarlo.

—¿Y qué pasa con ese “hermana, hermana” que sigues mencionando? ¿No me digas que estás intentando arrastrarla a una de tus ideas?

—Es como suena. Todos la reconocen como la Hermana Mayor.

—Christina dibujó una línea en cuanto se relaciona con personas como ustedes. Por lo menos puedo ver eso.

¿Desde cuando Surfania se convirtió en la señorita de Leon?

De cualquier forma, estos dos amigos de la infancia nos están arrastrando a ambas en sus estúpidas peleas. Ninguno de los otros patrones parece que vaya a intervenir, en su lugar parecen encontrar divertido el nuevo tema de discusión.

Estoy celosa por su cercanía. A pesar de que parece que me volví el tema principal, los ignoré y conseguí la cuenta del dueño. Ya que todavía queda algo de dinero de la última vez, puedo usar lo que queda aquí.

—Ah, además, Christina. ¿Podrías ser razonable y hacer las paces con Surfania? Sabes lo terca que puede ser. Sigues enojándote con ella, pero yo soy el que debe lidiar con su mal humor.

—Sigue sufriendo.

Con un saludo frío, salí del bar.

Sonreí un poco ante la brisa fresca del exterior.

Como resultado de su antagonismo contra mí volviéndose peor, Surfania ahora tiene una reputación bastante mala. Pero, no, por supuesto, sé que su corazón no cambió desde nuestra infancia.

De alguna forma u otra, ella es una niña solitaria. Pronto será mi final, si me acerco a Surfania sólo le causaré dolor. Y una vez que me vaya, ella dejará de actuar de este modo.

Mientras caminaba, terminé mirando hacia el cielo. El día terminó, y el Sol se está poniendo.

Es tiempo de regresar a la Academia. Si me quedo fuera demasiado tarde, la sirvienta del dormitorio se preocupara.


Nota: El Fansub inglés no tradujo el verdadero capítulo 95 porque era una nota del autor. Es decir, no seguía con la historia. Para mantener la numeración a la par con ellos, se decidió marcar uno de los bonus (cap. 89) como parte de la historia a pesar de ser una side-story. Es una aclaración simplemente para que sepan lo que pasó.

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