¡No aceptaré una heroína como tú! – Capítulo 17

Traducido por Bee

Editado por Lucy


Abril. El día de hoy se celebraba la ceremonia de ingreso en la escuela primaria de la Academia Takamine.

Tsubaki fue acompañada por su padre para echar un vistazo a las listas de aulas en el tablón de anuncios. Quería exclamar “Ah~ ¿en qué clase estoy?” pero al mirar las listas, pudo ver que “Asahina Tsubaki” estaba escrito en la parte superior de la primera lista.

Bueno, mi primer nombre es Asahina, era comprensible que estuviera en la parte superior de la lista con este orden alfabético, pensó, deprimida, aunque hace unos segundos estaba emocionada con el anuncio.

Después de recuperarse, comenzó a buscar el nombre de Kyousuke y Anna en el tablón de anuncios.

Kyousuke estaba en un aula diferente. Aunque era predecible porque ellos dos eran parientes. Sin embargo, Anna estaba en el mismo salón que ella. Al saber que alguien con quien estaba familiarizada estaría en la misma clase, suspiró para sacar la presión que había acumulado en su pecho.

Aunque fuera políticamente, Anna era prima de Tsubaki. Con la preocupación de su educación, se aseguraron de poner a alguien cercano para estar en la misma clase. Por supuesto, no hace falta decir que los causantes de esto eran la casa Mizushima y Asahina.

La escuela primaria de la Academia Takamine poseía tres aulas en cada grado, la reorganización de la clase sucedía una sola vez en cuarto grado.

Aunque la Academia era famosa por ser una escuela a la que asistían niños ricos, aquella reputación se mostraba completamente en la escuela secundaria. El director de la escuela primaria tenía como lema “Un aprendizaje natural fomenta un corazón rico” y lo estableció como la base de la escuela. La escuela media y secundaria se encontraban en el corazón de una ciudad metropolitana, así que solo la escuela primaria estaba en un lugar privilegiado, en las afueras de la ciudad.

La naturaleza, como la ganadería o la agricultura, se había convertido en uno de los principales planes de estudio en la escuela primaria. Por esa razón, algunos padres orgullosos no permitían a sus hijos matricularse en ella.

Quienes inscribían a sus hijos eran aquellos padres que compartían el mismo punto de vista de la escuela primaria, los que deseaban evitar el examen de ingreso a la secundaria, o los que querían crear conexiones.

Pero, dado que las tarifas de matrícula eran ridículamente altas, la Academia realizaba una auditoría secreta sobre el ingreso anual en cada uno de los padres de sus ingresantes, o eso se rumoreaba.

♦ ♦ ♦

Pasada una semana desde que asistía a la escuela primaria, se había convertido en una parte de su rutina diaria ponerse el uniforme escolar y girar frente al espejo.

Consistía en tres prendas; un uniforme de marinero azul marino, una bufanda roja, y un barret. La muchacha no podía dejar de sonreír al ver la imagen que se reflejaba: una niña buena proveniente de una familia adinerada.

Si alguien la estuviera observando ahora, no sería más que una narcisista.

El día en que todos los sirvientes de la casa Asahina aprendieron que ella no poseía la naturaleza de ser una mujer educada, había un acuerdo tácito entre ellos  para ignorar su conducta poco femenina.

En este momento, detrás de la niña -que estaba haciendo otra pose y sonriendo frente al espejo-, una de las criadas estaba limpiando su habitación sin siquiera mirarla.

Al principio, ella se había esforzado por cumplir su rol, jugando el papel de una joven con una buena educación. Sin embargo, esa misma imagen se destruyó en un instante a los ojos de los sirvientes al momento en que Kyousuke y Anna la visitaron para jugar.

Aun así, la actitud de los sirvientes hacia su persona no cambió en absoluto desde la primera vez que la conocieron, no se podía esperar nada más de profesionales.

Al mirar la actitud inmutable de los sirvientes, fuera por el estrés acumulado de la actuación o cualquier otra razón, dejó de presionarse con el acto de buena señorita.

Más bien, prefería la situación actual, donde no tenía que forzarse.

Cuando terminó con su rutina diaria de posar frente al espejo, entró en el auto proveído por la familia Asahina.

Llegando a su destino, la puerta principal de la escuela primaria de Takamine, descendió del vehículo. Mientras se dirigía al pasillo de entrada de la escuela, Anna apareció por detrás de ella y caminaron juntas.

—Buenos días, Tsubaki.

—Buenos días, Anna.

Dado que las dos habían estado en contacto desde la fiesta de Navidad, visitando las casas del otro para jugar con frecuencia, su relación se ha vuelto muy cercana.

Tsubaki normalmente se tomaba su tiempo camino a la escuela, por lo que en general llegaba en el último minuto, así que Anna dijo: “Hoy llegas temprano”, aunque antes de que pudiera responder, escucharon la voz chillona de varias chicas desde la puerta de la escuela, por curiosidad, se detuvo y miró en esa dirección.

Vio a Kyousuke, saliendo del auto de la familia Mizushima, caminando hacia la puerta de la escuela y comprendió el motivo por el cual las chicas gritaban.

Con el trasfondo de ser el hijo de la distinguida familia de Mizushima, agregando la apariencia de un príncipe, la imagen de Kyousuke como el ídolo de la escuela se convirtió en un hecho rápidamente después de su inscripción.

Sin embargo, debido a su naturaleza social, él siempre estaba en guardia con las personas que no conocía. Y la única persona con la que se sentía tranquilo dentro de la escuela era Tsubaki. Por otro lado, era difícil saber que era un solitario por naturaleza cuando estaba rodeado por gente todo el tiempo sin su consentimiento.

Las otras chicas conocían el límite de la acción que podían tomar debido a Tsubaki. Era sabido dentro de la escuela que su tiempo privado, lo pasaba con ella, y que la joven también era cercana a su padre y a su abuelo.

Incluso en esa madrugada, las chicas hacían todo lo posible para llamar la atención de Kyousuke, sin embargo, él solo dejó escapar una corta respuesta sin mirarlas y avanzó hacia la escuela a un ritmo rápido.

Mientras se movía hacia la entrada de la escuela, se encontró a Tsubaki que hablaba con Anna. “Con esto no podrán seguirme”, pensó, cambiando rápidamente su rumbo hacia ellas.

Al ser llamada por el muchacho desde atrás, Tsubaki pensó: “No me usaras como tu lugar para escapar”. Sin embargo, sin dejar que su emoción se mostrara en su rostro, saludó a su primo.

Respondiendo los saludos de Tsubaki, Kyousuke miró a Anna.

Tsubaki nunca los había presentado formalmente, a pesar de tener buena relación con ambos, normalmente cuando uno venía, el otro se iba.

—Hmm. Así que es usted la persona que se está acercando a Tsubaki recientemente, ¿eh?

—Buenos días, joven Mizushima. Mi nombre es Yakumo Anna, encantada de conocerle.

Kyousuke la observaba de una manera descortés.

Por favor, no digas nada grosero, pensó Tsubaki.

Después de un momento mirando a Anna, él asintió para sí mismo, como si se hubiera acordado algo.

—Muy bien. Si eres amiga de Tsubaki, entonces no me importa ser tu amigo.

¿Qué pasa con la lógica de “el amigo de mi amigo es mi amigo”? Además, ¡para esa actitud tan arrogante! ¡Es por eso por lo que nunca tuviste amigos además de mí!, pensó ella al mismo tiempo que mantenía su sonrisa.

Hacia la declaración de amistad de Kyousuke, su amiga solo sonrió dulcemente.

—Es un placer, estaré a su cuidado.

Nada había cambiado en la actitud de Anna. Sin embargo, sus ojos no mostraban su felicidad en absoluto.

Por otro lado, Tsubaki no podía hacer otra cosa que disculparse con Anna mentalmente mientras luchaba con el impulso de inclinar su cabeza.

Escuchando la conversación que se desarrollaba, las otras chicas pensaron que si se acercaban a Tsubaki también podrían ser amigas de Kyousuke. Por esa razón, siempre había una multitud frente a su escritorio durante el recreo.

Gracias a todas las chicas transparentes que querían usarla, Tsubaki había llegado a su límite.

Aun así, dentro de la escuela siempre había dado el aire de una buena señorita y no podía gritarles, por lo que solo podía rechazarlas suavemente, lamentablemente no había ningún efecto en absoluto.

Al observar la situación actual en la que Tsubaki se encontraba, una chica de su misma clase, quién poseía una fuerte voluntad en sus ojos, dejó escapar una risa de desprecio.

—Hacer que todas las chicas te rodeen y te halaguen así. Te hace sentir especial, ¿no es así?

—¿Qué quieres decir?

—No pienses que estás por encima de los demás solo porque eres prima de la joven Mizushima.

—Vaya, parece que estás malentendido algo. Ellas no quieren ser mis amigas, sino que me usan como su ventaja para acercarse a Kyousuke. De ninguna manera quiero corresponderles. Además, me ha estado molestado que todas vengan a mi escritorio cada vez que hay un descanso. Si quieren ser amigas de Kyousuke, arréglense ustedes mismas.

Al escucharla hablar de esa manera desafiante, todo el estrés que había acumulado en ella explotó y se desquitó con todas las chicas que le rodeaban.

El entorno alrededor de Tsubaki cambió por completo, volviéndose silencioso, mientras cada una volvía a su escritorio.

Al ver que todas se habían ido, se giró para hablar con su amiga.

—Dime, Anna, ¿quién es ella?

Como no era capaz de recordar todavía el nombre de sus compañeros, le susurró a su amiga que estaba a su lado.

—Toudou Chizuru, nieta del ex primer ministro Toudou y la hija del miembro del Congreso Toudou, quien también es presidente de la Compañía Farmacéutica Toudou. Además, es líder del grupo más grande de nuestra escuela —susurró.

Tsubaki estaba sorprendida, ya se había convertido en el líder del grupo más grande dentro de la escuela, solamente estando en primer año.

La influencia y el carisma de Toudou son realmente algo, pensó.

Sin embargo, desde ese momento, cada vez que Tsubaki fallaba en algo, Toudou la interrumpía y le hablaba con un sarcasmo tan brutal como si estuviera tratando con la cabeza de un demonio.

Según Anna, Toudou también sentía afecto hacia Kyousuke. Por lo tanto, la confrontaba en cualquier oportunidad dada. Al escuchar eso, Tsubaki pudo entender de alguna manera.

♦ ♦ ♦

Un día, después de la escuela, Tsubaki estaba junto a Anna, matando el tiempo en la esquina del comedor, esperando que llegara su transporte. Las dos habían estado juntas en cada oportunidad que Toudou se burlaba de Tsubaki.

Para Anna, Tsubaki era una persona que se enfadaba rápidamente, debido al asunto con su primo, León, al cual ella había golpeado en la cara cuando la molestó.

Por lo tanto, Anna se preguntaba por qué Tsubaki aceptaba el trato de Toudou sin tomar represalias.

—Es raro que solo escuches en silencio y no te defiendas.

—Porque después de todo, me agrada Toudou.

—¿Eh? ¿Eres una masoquista?

Tsubaki estaba preocupada por si alguien escuchaba su conversación, así que dio vistazo alrededor, sin embargo, nadie se sentó alrededor de su escritorio, más bien podía sentir de alguna manera que los otros estudiantes estaban tratando de evitarla.

Después de confirmar que nadie se encontraba cerca de ellas, Anna miró a Tsubaki y le explicó la razón por la cual la gente la evitaba.

—Bueno, eres la prima del joven Mizushima, a pesar de que políticamente también eres la hija de la casa Asahina. El joven no se ha abierto a nadie, y eres la única a la que se acerca, ¿no crees que tengan miedo de hacerte algo accidentalmente y terminar provocando la ira de alguien importante?

—Aunque por dentro yo soy alguien que no puede hacer ni bien ni daño~

—Entonces, ¿cuál es la razón por la que te gusta?

—Aah, ella nunca hizo algo irrazonable. Incluso acerca de sus comentarios, solo los dice cuando está cara a cara conmigo, cuando sus seguidores la rodeaban y tratan de copiar sus pasos, les advirtió que dejaran de hablar a mis espaldas. Es bastante refrescante, alguien tan justa e inteligente como ella. Es el modelo por seguir de una hija de buena familia. En el buen sentido, por supuesto.

Para empezar, los comentarios de Toudou siempre se centraron en lo que Tsubaki no podía hacer, sin mencionar a nadie de su familia ni encontrarle fallas personales.

Además, las muchachas que trataron de usar a Tsubaki y fueron rechazadas por ella, intentaron hacerlo con Toudou, pero ella también las rechazó severamente. A Tsubaki le agradaba porque siempre hacía las cosas de forma razonable, sin dejar que sus emociones la controlaran.

Sobre todo, lo que hacía era decir una parte de sus pensamientos. No tomaba ninguna acción ni medio injusto. Tsubaki pensaba que su relación hasta el momento no se trataba más que de celos de niña, y lo encontraba bastante agradable.

Cada vez que comenzaba, los otros estudiantes preferían verlas a distancia en lugar de involucrarse.

La propia Tsubaki temía que, una persona como Toudou, llamara la atención de más personas e intentara entrar dentro de su círculo social, así que cada vez que otros estudiantes empezaban una conversación con ella solo respondía brevemente como “¿En serio?” “Vaya” “Ya veo”, la mayor parte repitiendo todo lo que decían.

Así pasó su vida diaria en la escuela, los otros estudiantes la habían visto como una joven taciturna que temía a los extraños, una niña bien educada… Hasta que comenzó el asunto con Toudou, empezaron a verla como alguien que menospreciaba a los demás. El rumor se esparció tan rápido que otras clases habían empezado a reconocerla.

—Cambiando de tema, ¿no crees que este comedor es demasiado elegante?

Era tan grande que a pesar de que todo el alumnado entrara el comedor, todavía sobraría espacio. Además, había un servicio de postres que ofrecían después de la escuela.

La mayor parte de los estudiantes tienen clases privadas y capacitación, por lo que los que quedaron después de la escuela eran realmente pocos.

—No importa cuán baja sea la reputación que tiene esta escuela, después de todo, sigue siendo parte de la Academia Takamine. Aunque no pudimos usar la habitación privada hasta que llegamos a los grados superiores.

—¿Qué piensan al dejar que los niños aprendan sobre el estilo de vida lujoso a tan corta edad? Si simplemente les tiran algunas flores de azalea y les permiten chupar miel, estarán bien.

Al momento en que lo dijo, Anna la miró como si fuera tonta. Sin embargo, ella se limitó a responder:

—¿Nadie lo hizo de chico?

—Después te regañaron, ¿verdad? ¿No es así?

A partir de ahí comenzaron sus disputas triviales, mientras que una persona se acercaba a ellas, Tsubaki no se dio cuenta en absoluto.

—Tsubaki.

“Sí”, “No”, “Sí”, “No” Eso era principalmente el contenido de sus disputas, antes de que lo supieran, Kyousuke estaba parado detrás de ella.

Cuando lo miró, recordó que le había prometido que irían juntos a clase.

Inmediatamente se puso su máscara mentalmente y actuó como una buena dama.

—Perdóname, Kyousuke. Estaba tan feliz de hablar con Anna que casi me olvido del tiempo. Ya podemos irnos.

—No importa. Después de terminar la clase, ¿puedo ir a tu casa?

—Ee, creo que estaría bien.

—Tengo que darle una carta y un regalo de parte de mi padre a la señora Oba. Está pasando por un tiempo precioso, ¿no es así? No hay manera que pueda visitarles cuando quiere.

—Así es. Estoy segura de que la señora Okaa prefiere que Kyosuke pase en persona, pero llamaré a mis padres y preguntaré primero.

¿A qué se refería con “tiempo precioso”? Al embarazo de Yuriko. A pesar de que todavía estaba en la etapa inicial, habían pasado siete años desde la última vez, así que todos a su alrededor estaban nerviosos.

A pesar de que Tsubaki se preguntaba si tendría una hermana o un hermano, estaba ansiosa y esperaba que su madre tuviera un estilo de vida tranquilo durante el embarazo.

Después de despedirse de Anna en la puerta principal de la escuela, entraron en el auto de cortesía de Mizushima.

La puerta se cerró y el auto comenzó a moverse. Pasaron unos minutos y él habló de repente.

—¿Cuántas veces te dije que no hay ningún niño que extraiga miel de las flores de Azalea?

—¿Dejarías de espiar las conversaciones de otras personas?

Y en aquel momento, ¿no eras tú quién chupaba con gusto la flor?

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