¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 34

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


—Se confiscarán dos terceras partes de las tierras del duque. El liderato de la familia será tomado por su hijo mayor, Alex. Y, por ser la mente maestra detrás del golpe de estado, el duque será condenado a arresto domiciliario permanente.

Actualmente, en la sala de audiencias se estaban revelando las sentencias del grupo rebelde.

El resto de los rebeldes habían recibido una pena mayor a la del duque. La razón de esto es que una vez que los demás aristócratas habían sido arrestados, una cantidad impresionante de polvo comenzó a salir de debajo de sus tapetes. Recaudación ilegal de impuestos, tráfico de esclavos, venta de bienes ilegales y la lista seguía, y seguía. Tal cantidad de pruebas eran innegables. Al parecer habían llegado al consenso de que, antes de que el brazo de la ley los alcanzara, debían instigar una revuelta.

Entre los aristócratas que no habían participado en el golpe de estado, había gran aceptación de que el duque fuera el único que recibiera la pena de arresto domiciliario. El duque no había hecho nada ilegal. Además, mi padre se había encargado de insinuarles a los demás nobles que, gracias a las acciones del duque, la revuelta había terminado sin mayores daños.

Pero en cuanto a la capacidad de León para convertirse en el próximo Rey, lo  cual se había usado como la razón de la revuelta…

—Con respecto al príncipe León, se ha decidido que todavía no posee las habilidades para convertirse en rey, por lo que se le revocará su ascenso automático al trono. Declaro que, para heredar la corona, antes deberá demostrar su valía y obtener el reconocimiento de todo el reino.

No es de sorprender que el comportamiento del príncipe León hubiera sido cuestionado y que los aristócratas inocentes se sintieran aliviados con este anuncio. Después de todo, la actitud que el príncipe León había tenido conmigo era bastante cuestionable.

El Rey siguió hablando.

—El compromiso entre el Príncipe León y la señorita Lilina… será anulado.

Sus miradas dolían. Todos habían volteado hacia mí. Normalmente, ni siquiera debería encontrarme aquí, pero debido a que me había visto involucrada en la revuelta y, para empezar, todo el asunto con la anulación del acuerdo matrimonial estaba relacionado conmigo, ahora estaba presente.

Entre las miradas había una que era claramente más intensa que el resto. Lo confirmé rápidamente, pero por supuesto, al igual que la última vez, ahora también provenía del príncipe León.

Normalmente, cuando nuestras miradas se encontraban, él apartaba la vista inmediatamente, pero hoy sólo se sobresaltó y continuó mirándome con una expresión complicada en su rostro. Habíamos permanecido juntos durante la revuelta e incluso habíamos conversado apropiadamente, así que tal vez ya estaba un poco más acostumbrado a mi presencia.

—Con esto damos por terminado el informe sobre la revuelta. Los hemos preocupado a todos, pero espero seguir contando con su ayuda desde ahora en más.

La reunión parecía haber llegado a su fin. Ahora sólo quedábamos mi familia, el duque y el joven Chris, quien aparentaba estar completamente bien, pero ¿lo estaría realmente?

—Señorita Lilina, realmente lo siento mucho por haber tomado tantos años de su tiempo con este compromiso para, al final, terminar anulándolo.

El Rey se disculpó tan enérgicamente que parecía que iba a terminar postrándose en el suelo.

El Príncipe León parecía querer decir algo, pero sorprendentemente por una vez fue capaz de leer el ambiente y permaneció en silencio.

—Y yo que había estado ansiando el día en que te convirtieras en mi nuera… ¡Pero debido a este estúpido hijo mío…!

La Reina Rachel estaba agarrando con fuerza su abanico favorito. Me parecía haber escuchado un crujido.

—Esto no pretende ser una disculpa, sin embargo, desearía concederle un deseo a Lilina, ¿hay algo que quieras? La verdad es que ya le había preguntado al Primer Ministro, pero como Lilina fue la que tuvo que pasar por este inconveniente, él me sugirió que mejor te lo preguntara directamente.

Oh, ¿eso dijo mi padre? ¿Un deseo…? No es como si pudiera pensar en algo cuando me lo preguntaban tan repentinamente.

—Lo siento mucho. No se me ocurre nada que pedir ante tan súbita oferta. Pero hay algo que me ha estado preocupando, ¿podría preguntar sobre eso?

—Bien, siempre y cuando sepa la respuesta, contestaré a lo que sea.

— ¿Qué pasará con el joven Allen y la señorita Ange? En el informe no se dijo nada sobre ellos.

—Ah, los gemelos que el duque había adoptado. En ese caso, sería mejor que el duque mismo respondiera a tu pregunta.

El Rey incitó al duque a hablar.

—Señorita Lilina, gracias por preocuparte por mis hijos. Estos niños parecen estar muy apegados a usted. Les dije que deberían hacer lo que quisieran. Ya sea que quieran volver a ser plebeyos o quedarse a vivir como aristócratas. Ellos dijeron que decidirían después de pensarlo bien… pero es posible que ya hayan llegado a una respuesta.

Por ahora, no parecía que fueran a ser acusados ​​de nada, lo que era bueno. Seguramente ya estaban hartos de la aristocracia y volverán a sus vidas anteriores.

Aquí es donde, repentinamente, el joven Chris comenzó a hablar.

—Dado que el compromiso de Lilina ya ha sido anulado, no se le podrá acusar de nada si ella decide comprometerse con alguien más, ¿verdad? —dijo el joven Chris con una amplia sonrisa.

Tan pronto como lo hizo, comenzó a emanar una aura siniestra desde donde se encontraba el príncipe León.

—Lilina. ¿No quisieras venir conmigo a mi reino? No tenemos muchos monstruos pero aun así es divertido, hay muchas cosas que no podrías ver allí. Emm, para decirlo claramente, ¿no te convertirías en mi prometida?

¿Qué…? ¡¡Qué!! ¿Por qué diría algo así en un lugar como este? A diferencia de mí, que me encontraba totalmente conmocionada, el joven Chris sonreía alegremente.

—Christopher, estás yendo demasiado rápido. Lilina está paralizada de la impresión.

La reina Rachel intentó detener el comportamiento imprudente del joven Chris. Ah, pero se está dirigiendo a él informalmente.

—Pero, tía, Lilina es bastante popular. Si no me apresuro en atarla a mí, podrían llegar otros a robármela.

¿Tía? ¿Entonces la reina Rachel es hermana de la madre del joven Chris? Ellos siguieron hablando mientras yo me encontraba conmocionada con este descubrimiento.

—Bueno, Lilina, ¿te convertirás en mi prometida?

— ¡Ya basta! ¡Lilina es mi mmm…!

El príncipe León había comenzado a gritar, pero mi hermano le tapó la boca rápidamente y comenzó a arrastrarlo a quien sabe dónde.

『 ¡Idiocardo, suéltame! 』

『 ¿A quién estás llamando Idiocardo? 』

Podía escucharse a la distancia.

Esos dos nunca cambian.

Pensaba queriendo escapar de la realidad, pero frente a mis ojos, el joven Chris sonreía ampliamente. Por un momento, sentí que me dejaría llevar por la corriente, pero tenía que mantenerme firme.

—Joven Chris, mi compromiso anterior acaba de ser anulado. Si fuera a comprometerme con alguien más de inmediato, me temo que la sociedad pensará pobremente de mí. Su ofrecimiento me hace feliz, sin embargo, me es imposible darle una respuesta por el momento.

Puede que fuera grosero decirle eso al príncipe de un vasto reino, pero no podría perdonarme el actuar tan desvergonzadamente. Ciertamente, creo que dentro de mí hay una parte que se siente atraída por el joven Chris. Sin embargo, en este momento esa relación es imposible.

El joven Chris sonrió ampliamente al escuchar mis palabras.

— ¡Jaja! Como esperaba. Eres buena, Lilina. Por un momento pensé que podría hacer que aceptaras al verte arrastrada por la corriente, pero, no funcionó. De acuerdo, lo entiendo. Pero no me rendiré. Después de todo, esta es la oportunidad que había estado esperando por tantos años.

El joven Chris acarició mi cabeza mientras seguía sonriendo.


Kavaalin
Chan, chan ¡chaan! Finalmente el compromiso fue roto, pero eso no significa que la historia se esté acabando. ¡No! Aún queda mucho, mucho que contar. Más de cien capítulos…*hiperventila*

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