Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 53: Villana Durmiente

Traducido por Sharon

Editado por Sakuya


El anillo de la Reina Hada que Tiararose estaba llevando.

Sí. Los peces le dijeron que lo usara por un día más. Aun así, Levy, quien pensó era su aliado, se lo llevó.

Quería creer en él porque sabía del juego. Había pensado que, como ella, amaba los juegos otome.

[Sakuya: ¿Enserio…?]

El resultado fue inesperado para Tiararose… Y por supuesto, para Aquasteed.

Pero quizás lo más sorprendente de todo fue el hecho de que Aquasteed fue derrotado por Levy. No fue asesinado ni estaba herido de gravedad.

Sin embargo…

Aquasteed cayó a sus rodillas, y el anillo de Tiararose robado. Era el mayor de los insultos, y ella tenía un sentimiento de derrota que nunca había sentido antes.

— ¡Tiara, Tiara! ¡¡Por favor respóndeme!!

Aquasteed la estaba llamando desesperadamente, pero ella perdió la conciencia en cuanto le robaron el anillo. Él no lo sabía y estaba confundido.

Porque Tiararose era la única que sabía que no debía quitárselo.

—Maldición.

Aquasteed maldijo violentamente mientras golpeaba el suelo con su puño. Su estómago dolía donde Levy le pateó, pero eso era todo.

Por supuesto que sentía dolor, sin embargo, no era nada serio. Una vez pase algo de tiempo, el dolor desaparecerá y podrá caminar con normalidad.

¿Por qué no me apuñaló?

Desde el primer golpe supo que el mayordomo no tenía intenciones de matarle. Sin embargo, tampoco lo dejó inconsciente. Sólo tomó el anillo de Tiararose por la fuerza.

Pero Aquasteed no podía entender por qué lo hizo.

—…Si no estoy equivocado, es el mayordomo de la Casa Ariadale.

Mientras recordaba a esos nobles, Aquasteed levantó a Tiararose. Por ahora quería llevarla de regreso al castillo lo más rápido posible.

Levantó con fuerza al inconsciente Elliot y le dijo que regresarían al carruaje.

— ¡Príncipe Aquasteed! y… ¡¿Princesa Tiararose?! ¿Qué sucedió? Yo…

—Al parecer te dejó inconsciente. ¿No lo recuerdas?

Aquasteed le contó a Elliot lo que sucedió mientras entraban en el vehículo. Él asintió e intentó recordar mientras caminaba.

—Me golpeó desde atrás en la cabeza.

—Así que fue un golpe… Lo supe después de pelear con él, pero es bueno.

Es difícil controlar la fuerza de uno, pero él pudo golpear con precisión para dejar a Elliot inconsciente. Uno debe tener experiencia para poder hacer eso. Claramente no era un mayordomo ordinario, además de que usaba armas escondidas.

Aquasteed nunca había peleado contra alguien con ese estilo de pelea antes.

¿Cómo pudo esconder y llevar tantas? Un escalofrío le recorrió la espalda sólo de pensarlo.

Puso a Tiararose en el carruaje y se sentó a su lado. Una vez que Elliot se ubicó en el lado opuesto, le ordenó al cochero que avanzara.

El viaje de regreso nunca fue tan largo.

♦ ♦ ♦

Una voz hizo eco en el tranquilo cuarto.

—Esto, ¿cómo pudo haber sucedido…?

El doctor explicó que nunca había visto algo como eso antes. Verificó su pulso y su sangre con magia, pero… no había nada malo con ella.

Aun así, Tiararose no mostraba signos de despertar.

—Doctor, ¿cómo está?

—Príncipe Aquasteed… Su vida no peligra, pero su enfermedad no tiene precedentes.

—…Tiara.

Se arrodilló a un lado de su cama y apretó su mano. Sus ojos parecían rogar que despertara mientras temblaban violentamente.

El doctor le observó a la vez que se levantaba lentamente de la silla. Tenía que hacer algo de investigación en casos similares.

Elliot estaba esperando afuera. Le pidió a Aquasteed que le llamara si le necesitaba, pero no sabía si le había escuchado.

¿Puede ser el anillo la razón por la que Tiara no despierta?

El accesorio de la Reina Hada estaba desaparecido. Ahora se daba cuenta que Levy siempre estuvo tras él.

—Así que su objetivo no era Tiararose…

No sabía para qué servía el anillo. Tampoco si Levy sí lo sabía, pero no parecía probable que un duque supiera algo que la familia real no.

Los días anteriores estaban cubiertos con demasiados misterios.

—Tiara, por favor despierta.

Sus adorables ojos azules permanecieron cerrados.

Quería que le llamara “Aqua”, escuchar su voz y que le devolviera la mirada. Deseaba esto, pero Tiararose no se despertaba.

Sostuvo su mano con fuerza y pensó en el presente. Antes de que lo notara, la noche había pasado y él estuvo despierto todo el tiempo.

Si la causa es el anillo, puedo preguntarle a Grail, pensó Aquasteed, y peinó el cabello de Tiara. Besó su frente con cuidado y sintió la calidez de su piel.

—Tiara…

¿Qué clase de esposo soy si no puedo ayudarte…?, pensó con amargura. Había hablado mucho sobre protegerla, y aun así fue inútil cuando importaba.

—Quiero ser más fuerte. ¿Pero cómo puedo hacerlo?

Entrenaba diariamente y era habilidoso tanto con la espada como con la magia. Incluso estudió sobre otros países y sus técnicas.

Todavía no lo intenté lo suficiente.

Todos a su alrededor podrían sentir que ya era bastante fuerte, pero no tenía sentido si no podía proteger a Tiararose.

Susurró su nombre una vez más.

Haría todo lo necesario para ayudarla.

—Te sacaré de esta. Sólo espera un poco más… Tiara.

Tocó su mejilla con gentileza y la besó.

Aunque esté inconsciente, sus labios son dulces…  pensó en un rincón de su mente. Se movió lejos de ella con arrepentimiento y dejó el cuarto.

— ¡Príncipe Aquasteed!

—Elliot. ¿Qué sucede?

—Envié a alguien con el duque Ariadale… Pero dijo que su mayordomo desapareció hace días.

Aquasteed se preguntó si insistirían en que no tenían nada que ver con esto.  Eso aumentaría el daño a su casa, aunque su mayordomo haya hecho algo tan brusco.

Pero Elliot entrecerró las cejas y continuó.

—Sin embargo, este mayordomo, Levy… La hija a la que servía también desapareció hace unos días.

— ¿Qué? Ya veo. Así que ese hombre le servía a Olivia Ariadale.

Nunca había hablado con ella directamente, pero la vio en varias cenas. Era tranquila y tímida, y no podía recordar mucho más que eso. Aquasteed tenía poca información en su mente.

Una chica desaparecida, y un mayordomo que parece haberla perseguido.

Sintió que estaban relacionados. Esto sucedió en su territorio, y sus labios se curvaron.

El Cielo que bendijo a Aquasteed era bueno para reunir información, mucho más que el Bosque o el Mar. El Cielo estaba lleno de información, desde rumores de plebeyos a transacciones ocultas… No hay sonido que no pudiera escuchar.

—Puedo preguntarle a las Hadas del Cielo, y a Grail… ¿Hmm?

— ¿Príncipe Aquasteed?

Justo cuando estaba por llamar al viento, Aquasteed escuchó los sonidos desesperados de alguien corriendo. Usualmente era una regla que no se corría dentro del castillo, así que era claro que era urgente.

Las pisadas se acercaban rápidamente. Sabía que debía involucrar a Tiararose o a Levy.

—Elliot, abre la puerta y déjalo entrar.

—Como desee.

Inmediatamente, escucharon un golpe en la puerta y Elliot dejó pasar al sudoroso caballero. Él se arrodilló frente a Aquasteed y le extendió una carta sin siquiera recuperar el aliento.

—… ¿Qué es esto? Tiene el sello de la Casa Ariadale.

— ¿Es del mayordomo? Es más pequeña que la del duque. Quizás es de la Señorita Olivia.

—Probablemente.

Aquasteed abrió el sobre y miró la carta. Tenía una letra hermosa y fluida.

«Como condición para regresar el Anillo de la Reina Hada, pido que se libere a la Señorita Olivia de su prisión»

Al final estaba el nombre de Levy, y por el contenido, era obvio que estaba dirigida por el mayordomo. Sin embargo…

— ¿A qué se refiere con ‘liberar a la Señorita Olivia’?

Eso nunca sucedió.

El castillo tenía una prisión, pero no había nadie. Por las dudas le pidió a las Hadas del Cielo que verificaran, y ellas confirmaron que estaban vacías.

Elliot miró la carta y frunció el ceño.

— ¿Qué significa esto? —preguntó mientras pensaba en el nombre de todas las prisiones del Reino. —La que está bajo el castillo, la prisión de la Orden de Caballeros, las celdas de la ciudad, y la pequeña celda de la Iglesia. Los nobles importantes también podrían tener prisiones y soldados. Es posible que se trate de bandidos, pero si ese fuera el caso, el mayordomo la hubiera rescatado por su cuenta.

—Estoy de acuerdo… Hadas del Cielo, conviértanse en el viento y tráiganme información de todas las prisiones del reino.

Les pasó todas las ubicaciones a las Hadas y les pidió que encontraran a Olivia si estaba en una de ellas.

Cerró los ojos en silencio y escuchó a la información de las Hadas del Cielo. No obstante, ninguna de ellas vio a alguien que pudiera ser Olivia.

¿Qué significa esto?, se preguntó mientras se ponía una mano en el mentón.

—No pueden encontrarla y no puede haber tantas prisiones.

— ¿Podría estar en otro país? Eso explicaría por qué necesita negociar.

—…No.

¿Un mayordomo tan capaz iría por todo este problema sólo porque estaba en un país vecino? Aquasteed no lo creía.

El mayordomo podría entrar fácilmente a cualquier lugar. Por supuesto, causaría problemas, pero, en primer lugar, debe haber alguna razón oscura para secuestrar a Olivia. No era probable que se volviera un problema internacional.

Mientras eliminaba varias posibilidades, llegó a una última idea.

Un lugar donde yo puedo entrar, pero el mayordomo no.

En otras palabras, algún lugar como el palacio en el que estuvieron el día anterior. Eso explicaría por qué Levy necesitaría negociar de esta forma.

No pensé que la bendición se volvería útil en este sentido.

—Iré a preguntarle a Grail de inmediato.

—Sí.

Aquasteed se cambió y dejó el cuarto.

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