Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 54: Anillo del Cielo

Traducido por Sharon

Editado por Ayanami


— ¡Grail!

—…Aquasteed. Ha pasado tiempo.

La voz de Aquasteed sonaba ronca, mientras caminaba dentro del dominio de Grail. Él lo saludó con una sonrisa, y Aquasteed se dio cuenta de que ya debía saber todo.

El dominio de Grail, el Templo del Cielo.

El castillo de Keith estaba en el bosque, mientras que el de Pearl estaba en el fondo del mar. Pero el Templo de Grail se encuentra en el cielo. Incluso si lo sabes, las personas normales no tienen modo de llegar.

Actualmente, Aquasteed era la única persona bendecida por el Rey Hada del Cielo, y el único que podía visitarlo.

—Tiempos difíciles.

—Si eso piensas, podrías venir a ayudar.

A diferencia de la apariencia femenina que tenía hasta hace poco, en este momento, su voz era grave y su cabello corto.

—No —dijo el Rey, que ahora vestía ropas de hombre y se rió fríamente. Peinó su cabello azul y blanco detrás de sus orejas, y cerró el libro que estaba leyendo. —Estaba esperándote aquí. Es impresionante, en serio.

—…Estoy agradecido.

Por dentro suspiró.  Grail quería que Aquasteed le elogiara por haber esperado en el Templo. No tenía la voz gentil de cuando se vestía como mujer. El aire que lo rodeaba se sentía frío.

Es sorprendente que pueda actuar tan diferente de su personalidad normal, pensó Aquasteed.

Usualmente, estaba en el Palacio de la Reina Pearl, donde se ha quedado desde que ella cayó dormida. Quizás nada de esto es sorprendente, considerando que raramente iba a su Templo.

—Hay dos cosas que me gustaría saber. La razón por la que Tiara no despierta, y sobre la prisión donde se supone que esta Olivia.

—La razón por la que Tiara no despierta es porque le quitaron el anillo a la fuerza. Requiere tiempo para volverse parte de su cuerpo.

—Así que es el anillo… —Al escuchar esto, Aquasteed apretó sus puños con fuerza. Se odiaba a sí mismo. Nada de esto habría sucedido si fuese más fuerte.

—Solo tuviste mala suerte —dijo Grail al verlo —ese mayordomo…Levy. Es fuerte. Pero si hubieses peleado con todo lo que tienes, tú hubieras sido más fuerte.

—No tiene caso, ahora está en el pasado.

—Bueno, eso es verdad —rió Grail y continuó —Nosotros, los Reyes Hada tenemos nuestros propios anillos. Contienen el poder y bendicen a quienes los llevan.

—Anillos de los Reyes Hada…

El anillo del Rey Hada del Bosque promete fertilidad al país.

El anillo del Rey Hada del Cielo permite que uno pueda manipular las vibraciones del aire para llevar tu voz.

El anillo de la Reina Hada del Mar nulifica cualquier veneno líquido.

—Todos desean los anillos, pero nadie, nunca, los obtuvo —rió Grail.

— ¿Pero Tiara consiguió el anillo de la Reina Hada del Mar?

Claramente, estaba equivocado al decir que nadie los había conseguido. Sin embargo, Grail lo negó en silencio.

—Le toma un tiempo al anillo volverse una parte de tu cuerpo. Así que Tiararose todavía no es la propietaria. Además, ni siquiera está consciente.

—Ya veo.

En efecto, los anillos tienen un inmenso poder. Ahora que lo piensa detenidamente no es extraño.

—Pero…

— ¿?

—No sé por qué Tiararose y Levy sabían de ese lugar.

Eso era algo inesperado para él.

— ¿Debería haber monitoreado a Tiararose diariamente? —Dijo en broma.

Por supuesto que nunca lo haría, ya que Aquasteed no habría estado feliz. Pero, por ahora, decidieron que el mejor curso de acción era intentar recuperar el anillo.

—Entonces, la prisión.

—No parece estar en ninguna prisión de este país, pero no creo que esté en un país extranjero. ¿Sabes de algún lugar donde los humanos no puedan entrar?

Grail se puso un dedo en los labios mientras pensaba.

Una prisión donde los humanos no puedan…para ser franco, sí la hay. Pero no era un lugar que los humanos deberían conocer, y Grail mismo no lo había visitado en un largo tiempo.

Así que no es posible…o eso es lo que quería creer.

—Cosas anormales suceden como si fuesen normales al estar con Tiararose.

— ¿Qué? ¿A qué te refieres?

— ¿Oh? Tiararose es misteriosa. El hecho de que fue bendecida por Keith significa que no es común. Pero ya lo sabías, ¿no Aquasteed?

Tiararose es la única mujer del país que fue bendecida por las Hadas del Bosque. Eso mismo era sorprendente, pero incluso el Rey Hada del Bosque quedó cautivado por ella. Eso no era otra cosa que anormal.

—Oh, viento, cuéntame la situación de la prisión fronteriza… —La voz de Grail se dispersó con el aire y desapareció. Hasta ahora, no había mostrado ninguna expresión, pero repentinamente sus cejas se entrecerraron.

¿Bingo?

Por lo menos, debido a su reacción eso parecía. Ahora, uno de sus problemas se resolvería.

— ¿Está allí?

—…Sí, pero ¿cómo llegó allí? Sólo uno de nosotros tres sabe cómo entrar.

— ¿Y si alguno le dijo a alguien más?

—Imposible —Grail lo negó sin detenerse a pensar —No es fácil de entrar en esa prisión. Fue hecha para que ni siquiera los Reyes Hada pudieran escapar al ser capturados dentro.

— ¿Reyes?

—…Por ahora, vamos a ver. Parece que está Olivia Ariadale es muy débil.

Quería saber más acerca de esa prisión fronteriza, pero Grail no parecía querer hablar de ello.

Además, las noticias sobre la Señorita Olivia eran preocupantes.

Supongo que no es sorprendente que el mayordomo estuviera tan desesperado.

Por supuesto, eso no significa que le perdonaría por poner a Tiararose en una situación tan peligrosa.

—Vamos a la prisión. Ah, toma esto.

— ¿Hm?

Grail le arrojó algo pequeño. Aquasteed lo tomó con ambas manos, sus ojos se abrieron por la sorpresa.

Lo que acaba de darle es un anillo tan claro como el cielo. Es grande y se puede ver un ópalo tallado en él. Pero lo más importante…

—Grail, esto…

—Es el anillo del Rey Hada del Cielo.

— ¿Por qué yo?

Considerando lo que Grail acaba de decir, esto no es algo que se deba pasar a otra persona fácilmente. Tampoco es algo para arrojar al aire.

—Tiararose recibió el anillo de Pearl, así que pensé que podrías tener uno también.

—…Estoy agradecido.

Recibió el anillo y lo puso en el pulgar de su mano derecha. Inmediatamente, sintió un escalofrío y envolvió sus brazos alrededor de su cuerpo. Era un poder aún mayor a cuando fue bendecido por Grail y Pearl.

No se había dado cuenta cuán grande era, el sudor bajó por su frente.

Sí, puedo ver por qué es malo quitarlo antes de que se ajuste.

En este momento se dio cuenta de que Tiararose fue increíblemente afortunada de sólo haber caído dormida.

—Vámonos.

— ¡Ahh!

Grail tomó la mano de Aquasteed y ambos cabalgaron sobre el viento.

♦ ♦ ♦

La prisión fronteriza.

Es el lugar que los reyes usaban para establecer sus fuerzas. Pero ahora no había necesidad de ello e incluso los Reyes Hada se habían olvidado de ella.

Aun así, de alguna forma, la villana, Olivia Ariadale, estaba allí.

—Estoy sorprendida de ver a un humano entrar a este lugar.

— ¿Así que esta es la Señorita Olivia?

La prisión tenía la forma de una esfera, agua terriblemente fría recorría las barras. Estaba flotando en el aire, sólo hay una planta con fruta dentro de la prisión…como una pequeña muestra de misericordia.

—… ¿Quiénes son ustedes?

Olivia se giró y miró a Aquasteed y Grail.

Lo que debía haber sido un cabello rojo lustroso había perdido su brillo. Los ojos verdes que miraban a través de los anteojos parecían llenos de una voluntad por vivir.

— ¡Ah…!

Los ojos de Olivia se agrandaron. Cubrió su boca de inmediato y cayó al suelo.

Aquasteed pensó que era muy extraño, pero la llamó.

—…Soy Aquasteed Marineforest. ¿Eres la Señorita Olivia?

—S-Sí. Soy Olivia Ariadale.

— ¿Por qué estás…? ¿Eso es sangre?

La sangre caía de entre las manos de Olivia.

Hace unos momentos no estaba herida, pensó mientras ambos corrían hacia ella. Antes de que pudieran preguntarle si se encontraba bien, Olivia sacó un pañuelo y limpió la sangre.

—Estoy realmente arrepentida de haberles mostrado algo tan terrible. Estoy bien ahora, príncipe Aquasteed, Rey Grail.

—Ya…veo…

Olivia sostuvo el pañuelo en su nariz y se inclinó. No podía moverse como deseaba debido a que se encuentra dentro de la prisión, pero no había perdido su elegancia.

Más importante…

Así que su nariz estaba sangrando.

—Está bien, mientras estés bien.

Se había puesto tan emocionada, insistiendo que estaba bien, que Aquasteed decidió que lo mejor sería no investigar más.

Grail, que estaba detrás suyo, se adelantó y miró a Olivia

—Olivia Ariadale. ¿Cómo sabes mi nombre?

No tenía sentido que un mero humano supiera el nombre de un Rey Hada. Olivia tembló bajo la mirada de Grail.

—Y-Yo…

— ¡¿Qué?!

— ¡Estoy honrada por oírle decir mi nombre…!

¡Podía morir por la felicidad! Olivia sostuvo el pañuelo contra su nariz una vez más. Grail se estremeció y dio un paso atrás.

—Aquasteed, esta niña es extraña.

—…Sí.

—No creo que podamos hablar con ella. Quizás deberíamos dejárselo a Levy.

Grail chasqueó los dedos y el viento se reunió. Levy fue teletransportado desde donde estaba. A pesar de haber sido tan repentino, comprendió la situación rápidamente…y corrió hacia Olivia.

Pero Aquasteed no lo permitiría.

Desenvainó la espada y apuntó a su cuello. Le miró con frialdad, prometiéndole cortarle la garganta si daba un simple paso.

—Cielos, pero si es el Príncipe Aquasteed.

—A pesar de la situación en la que te encuentras, pareces bastante confiado.

—Oh, me malinterpretas —dijo con una sonrisa. Pero sus ojos ni siquiera veían a Aquasteed, estaban fijos en Olivia.

Era obvio que no quería nada más que encontrarla de inmediato. Sin embargo, tales emociones no tenían nada que ver con Aquasteed. Una gota de sangre apareció en la garganta de Levy donde la espada se encontraba.

—…Dame el anillo —dijo con una voz escalofriante.

Aquasteed mismo estaba sorprendido por cuánta emoción estaba mostrando en este momento. Si no le daba el anillo de inmediato, iba a matarlo.

—Por supuesto —dijo Levy, y levantó sus manos para señalar que se rendía. Sacó el anillo del bolsillo interno y se lo dio a Aquasteed, quien se lo extendió a Grail.

Esto fue porque como Rey Hada, él podría decir si era el real.

—…Es real.

—Ya veo.

Aquasteed suspiró y dejó ir a Levy. No quería perdonarle, pero si esta pelea continuaba, tardaría más tiempo en regresar con Tiararose. Contuvo sus ganas de asesinarlo y envainó la espada.

Levy corrió rápidamente y sus manos agarraron las barras con un golpe.

— ¡Olivia…! ¡¡Gracias a dios que estás bien!!

— ¡Levy! Yo, yo…

Las manos de ambos se tocaron entre las barras. Pero no hubo lágrimas de alegría por reencontrarse.

— ¡Pude encontrarme con el Príncipe Aquasteed y el Rey Grail! Estoy tan feliz que podría morir…

—Estoy feliz si estás feliz, Olivia.

—Quedé atrapada en esta prisión por error en el lugar sagrado en Lapis, pero ¡qué suerte! ¡Oh, Levy, tus manos están muy frías!

Olivia sacó sus dedos de las barras. Las manos de Levy se habían enfriado debido al agua que caía. Si las hubiera mantenido allí, se habrían congelado y vuelto inútiles.

Por suerte Olivia se retiró, de otra forma, él se hubiera quedado agarrado por la eternidad. Sí, Aquasteed estaba seguro de eso.

—Uh, ¿Aquasteed?

— ¿Qué?

—No entiendo lo que está sucediendo aquí.

—Qué coincidencia. Estaba pensando lo mismo.

Olivia Ariadale. La villana de la secuela.

Su pasatiempo es visitar sitios de eventos famosos.


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