El Secreto de la Belleza – Capítulo 2: Historia oculta del nacimiento

Traducido por Akatsuki

Editado por Sharon

Corregido por Bonnie


<El Joven Noble de la Rosa Carmesí.>

Ese es el título del libro que se hizo increíblemente popular en el Reino Olren desde hace mucho tiempo.

Una novela donde la  protagonista es la hija del vizconde que fue criada como un hombre desde la infancia para heredar su Casa, y representa a una persona viviendo con honestidad a pesar del sufrimiento debido a su género. El verdadero nombre de la protagonista es Alice pero desde que fue criada como un hombre, fue narrada usando el nombre Arius.

Sin revelar información sobre el autor, es una obra que dio origen a varias especulaciones.

La obra literaria, que entró en los estándares de las diferencias de género que otras obras hasta ahora nunca tocaron por ser un tabú, fue muy sensacional.

Encantó especialmente a  las mujeres nobles y sus hijas, y ganó varios fans entusiastas.

Estos fanáticos llamaron al protagonista “Joven Arius” y hablaban emocionados con otros fans sobre ‘él’. Por supuesto, era bien sabido que uno sufriría una experiencia aterradora si descuidaba el lenguaje formal delante de estos fans.

Elizabeth Rosenberg fue una de esas locas fans de “El Joven Noble de la Rosa Carmesí”.

Una muchacha atractiva nacida como la segunda hija de la Casa del marqués, conocida por su ondulado cabello rubio, disposición tranquila y sonrisa gentil.

Junto con su pequeña estatura, se veía relativamente más joven que su edad… o mejor dicho, a menudo se veía como una niña. Ya es madre, pero todavía hay gente que dudará incluso cuando se les dice que ella ya está en su adolescencia.

Leyó el libro por primera vez alrededor de la época en que se casó en el condado de Rosenberg, y quedó totalmente absorta. Era tan entusiasta que llevaba el libro donde quiera que fuera.

Cuando ese tipo de mujer dio a luz a un niño de su marido Ernest Rosenberg, pensó…

—Eh, ¿no se parece al Joven Arius?

Por supuesto, eso fue una alucinación. Dicho de otra forma, una ilusión.

Aunque la apariencia del niño florecería en el futuro y su atmósfera se parecieran a Elizabeth, decir algo así a un bebé recién nacido es absurdo.

En primer lugar, el libro “El Joven Noble de la Rosa Carmesí” era una novela y no un libro ilustrado, por lo que no había ilustración de la apariencia del protagonista.

El pensamiento de Elizabeth de que se parecía a Arius fue producto de su ilusión basada en la descripción de la novela.

Sin embargo, Elizabeth creyó en eso.

Su inflexible personalidad tomó un mal giro en un momento crítico.

Sí, se decidió a criar al niño recién nacido, Julius, como un hombre.

Si en este momento alguien hubiera visto lo que estaba dentro de su cabeza, le habrían dicho:

—Era un niño desde el principio.

Naturalmente, nadie puede mirar dentro de la cabeza de una persona así que no había nadie que pudiera replicar a esa mujer decepcionante. En cuanto a la persona que puede detenerla…

El buen movimiento del conde Rosenberg, que a duras penas logró evitar el plan de Elizabeth para nombrar al bebé “Arius”, debería elogiarse debidamente.

Elizabeth trató de criar a Julius, que ya era un hombre, como un hombre.

Si hubiera intentado criar a una niña como un hombre o un niño como mujer, alguien se hubiera opuesto.

Como era de esperar, el conde Rosenberg la habría detenido si realmente lo hacía.

Es natural ya que, incluso dejando de lado los aspectos éticos, no hay mérito en mentir sobre el género tampoco.

Es cierto que este país pide un heredero varón, con algunas excepciones, pero incluso si sólo hay una hija, la adopción de un yerno permitirá que la línea familiar continúe.

Además, desde el principio, Julius era un hombre por lo que su padre podía simplemente declararlo su  sucesor. No había necesidad de hacer algo.

Incluso si es el conde u otras personas, no aprobarían que Elizabeth criara a un niño mientras falsificaba su género.

Sin embargo, en este caso, ella planeaba criar a un niño como un hombre, no parecía haber un problema con eso. En realidad, era razonable.

Entonces, ¿cómo demonios logró tal resultado?

Incluso cuando los parientes que conocían la verdad miraban al pasado más tarde, no podían dejar de sorprenderse, sin ver la conexión entre la causa y el resultado.

Es ciertamente aterradora, la tenacidad de una fan entusiasta que llega al nivel de un fanático religioso.

♦ ♦ ♦

La educación que Elizabeth le dio a Julius incluía muchos temas.

Esgrima, equitación, literatura, historia, aritmética, arte, música, modales, etc.

Le dieron una educación extensa y especial tanto en lo académico como en la práctica.

Naturalmente, Elizabeth no estaba familiarizada con todos esos temas, ya que era una mujer noble ordinaria. No se las enseñó por sí sola a Julius; los respectivos profesores de cada asignatura se hicieron cargo.

Sin embargo, Elizabeth se aseguró de estar siempre presente en las clases de Julius. Ese era un comportamiento inusual de una nobleza común. Se entrometía en los planes educativos para controlarlos hacia la dirección que quería.

Los temas que Julius estudió se suponían que fuera la educación adecuada para un hijo noble. No era nada especial. Incluso si habían algunas diferencias por haber nacido en una Casa Noble, todos aprendían lo mismo. Sin embargo, Elizabeth se involucró, y las lecciones avanzaron hacia una dirección ligeramente diferente.

Por ejemplo, en la esgrima…

—Como noble, debes tener en cuenta que cada movimiento debe fluir siempre elegantemente.

—Sí, madre.

—Es inmodesta, así que no abras las piernas más de lo necesario.

—¿Eh? ¿Inmodesto? Umm, lo entiendo.

—¿S-Señora…?

Aunque Julius y el instructor estuvieran confundidos con las instrucciones mezcladas, como noble, no es malo exigir una postura elegante para las posturas básicas.

Por lo tanto, no podrían argumentar aunque ambos dudaran.

Pero a veces se escuchaban demandas absurdas que no podían entender.

—Mantén el sudor al mínimo.

—Es que es bastante difícil…

Julius sudó frío ante la demanda de Elizabeth. El instructor realizó una vaga sonrisa, sin entender por qué debía hacerlo.

—No te acerques demasiado a otras personas. Mantén tus interacciones vagas. Más importante, ten cuidado de no dejar que otros toquen el área del pecho.

—¿Por qué hay tanto énfasis en el pecho?

—Es absurdo dejar que los hombres lo toquen.

—Es decir, no creo que otros hombres quieran tocar…

Por otro lado, en las clases de baile…

—Los movimientos refinados nacen de la flexibilidad. Dibuja un arco, no un paso recto.

—Sí, madre.

—Practica los pasos para el lado femenino también. Serás una escolta considerada con tu compañero si lo haces.

—Entiendo.

Las enseñanzas de Elizabeth no fueron un fracaso ni en habilidades prácticas o en las académicas.

—Uhm, ¿madre? Entiendo las preguntas sobre las emociones de un personaje, pero, ¿por qué todas se inclinan hacia los sentimientos de las mujeres hasta ahora?

—Si conoces a fondo los sentimientos de las mujeres, podrás comportarte como un verdadero caballero.

—Y-Ya veo…

El resultado de esa gran cantidad de entrenamiento llevó a Julius a crecer como un joven rebosante de encanto andrógino, todo según el plan de Elizabeth.

Cuando la persona en cuestión y la gente circundante notaron que algo era extraño, ya era demasiado tarde.

No hace falta decir que todos excepto Elizabeth estuvieron faltos de ingenio.

♦ ♦ ♦

Sus planes no se detuvieron en la educación.

Ella propagó intencionalmente un rumor poco después de que Julius naciera.

Sin embargo, aunque ella estaba criando a una niña como un hombre, eso no significa que lo anunció por todos lados.

Inmediatamente después de su nacimiento, se jactaba de él usando expresiones generalmente para una niña, tales como “lindo” y “bonito” en las reuniones sociales.

Después, cuando se anunció formalmente al heredero del conde Rosenberg, las damas y jóvenes que habían  oído antes la historia de Elizabeth ya tenían el preconcepto de que una niña había nacido.

Naturalmente, las mujeres que escucharon el anuncio le preguntaron a Elizabeth sobre el género del niño, pero ella permaneció en silencio mientras bajaba la mirada con tristeza.

Viendo su apariencia hizo que las mujeres nobles con mucha imaginación tuvieran varios delirios y los rumores se extendieron en poco tiempo.

No sabían que estaban bailando en la palma de Elizabeth.

Por supuesto, el conde Rosenberg lo negó cuando se enteró de los rumores. No tenía fundamentos desde el principio, así que cuando se calmó en ese momento, también se volvió negligente.

Nadie esperaba que el rumor ardiera en secreto y reviviera varios años más tarde.

Nadie excepto Elizabeth.

Sharon
¡Oh por Dios! Elizabeth es una verdadera Reina Malvada jajaja, cómo disfruté editando este capítulo. Pobre conde, cuando fue consciente de todo ya era demasiado tarde. Nunca hay que subestimar a las fangirls.

| Índice |

16 thoughts on “El Secreto de la Belleza – Capítulo 2: Historia oculta del nacimiento

  1. Belén Loyola says:

    Todos encuentran divertido lo que hizo Elizabeth, pero nadie se da cuenta que esta señora esta loca, y las cosas que hace perjudican la salud mental de nuestro prota, no es gracioso chicas

    • Cath says:

      Lo sentimos, Conde. Nadie pudo defender la hombría del niño a causa de la astuta y manipuladora madre. 😢

      Así que el daño ya está hecho, y sólo queda agradecer a Elizabeth por la diversión de los malentendidos 😂😂

  2. Resa Rin (@Resa_Rin) says:

    Por dios, Elizabeth-sama es impresionante más allá de toda lógica, no puedo siquiera llegar a imaginar semejante plan…. En serio ¡¿Qué demonios?! JAjajajajajajaja, pobre Julius, pero no puedo dejar de inclinarme ante Elizabeth.
    Al final, sólo saqué una buena conclusión de esto: JAMÁS hay que hacer enojar a esa mujer, nunca, ni por error.

  3. Isabel Cruz (Minimis) says:

    Que es esto, comedia?! de veras que estuve riendo en todo el capitulo, e inclusive moleste a mi vecino 😅👌 es sin duda lo mas divertido que he leído últimamente. No se si amar a su madre u odiarla, por el momento la amo; es una verdadera genio malvado XD.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *