Elección Absoluta – Capítulo 28: La Intuición de Shi Xiaobai

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Docenas de cartas de póker flotaban en el aire y, aunque parecían una distribución desordenada, no había dos cartas que se superpongan entre sí. Shi Xiaobai incluso se dio cuenta de que en su rango de visión, todas las espaldas de las cartas de póker estaban frente a él. Probablemente, fue hecho deliberadamente por Hisith.

—Haz tu elección. Elige una carta de estas cincuenta y cuatro cartas de póker. Si tiene más de diez puntos, te ayudaré a ocultar tu identidad. Si son diez o menos, te eliminaré directamente de la alineación de novatos. Haz tu elección, mi pequeño y querido juguete.

Hisith dijo esas palabras, mientras mostraba una sonrisa siniestra en su rostro. Tenía una expresión de placer, pero su tono no podía dudarse.

Shi Xiaobai, de repente, encontró su cuerpo relajado. La energía invisible que lo ataba había sido eliminada, pero una vez que levantó la vista, sus ojos se encontraron con los de Hisith, lo que provocó que un frío penetrante se derramara de inmediato, como si lo hubieran arrojado a un bosque oscuro donde el peligro acechaba en cada esquina.

Shi Xiaobai, instintivamente, sintió miedo, pero estaba inusualmente furioso. Las palabras que dijo Hisith, “haz tu elección”, le hicieron recordar aquella puesta de sol inolvidable, así como la fría voz que sonó en su cabeza.

—En comparación con rellenar los espacios en blanco o las preguntas de respuesta breve, este Rey prefiere las preguntas con opciones, pero a este Rey no le gusta que lo obliguen a hacer una elección. ¿Por qué debería este Rey elegir entre las opciones que proporcionas? —Shi Xiaobai dijo, con una mueca burlona, mientras miraba directamente a los estrechos ojos de Hisith. Sintió que había una cuchilla más fría, escondida detrás de esas ranuras. Cada momento que los miraba lo hacía perder un poco de valor, pero Shi Xiaobai no desvió la mirada.

— ¡Muy bien! ¡Muy bien! ¡Muy bien!

Hisith, de repente, levantó la vista y emitió una risa histérica áspera y aguda. Fue aterrador. Luego insertó sus cinco dedos en su llameante cabello rojo y su boca se frunció en un siniestro arco.

— ¡Shi Xiaobai, oh Shi Xiaobai~, mi gusto por ti realmente está aumentando. Tu elección me sorprende, así que estoy muy satisfecho!

Hisith sacó la lengua para lamer sus labios. De repente, su cuerpo pareció teletransportarse a través de las cartas de póquer que estaban flotando sin moverse, mientras aparecía frente a Shi Xiaobai.

Las pupilas de Shi Xiaobai se contrajeron en un intento de evitar gritar. De repente, encontró su cuerpo atrapado por esa fuerza invisible una vez más, no tenía forma de moverse.

Hisith inclinó su rostro cerca de Shi Xiaobai y le susurró, como cuando los amantes intercambian frases de amor, —Pero el juego ya ha comenzado. No permitiré que renuncies a la mitad. Así que aún tienes que tomar una decisión. Si no lo haces, podría…

Hisith arrastró la palabra “podría” antes de cerrar repentinamente la boca. Esta palabra resaltada que, de repente, llegó a una parada abrupta provocó una imaginación sin límites. Shi Xiaobai no pudo evitar comenzar a pensar. Si él insistía en no elegir, ¿qué haría esta persona depravada?

Shi Xiaobai sintió que los latidos de su corazón aumentaban exponencialmente, su espalda comenzaba a supurar de sudor. El miedo que provenía del fondo de su alma ocupó su mente. El siniestro rostro, que estaba a centímetros de él parecía la cara de un espectro feroz.

—Relájate, relájate. No te pongas nervioso.

Hisith rió suavemente, mientras extendía su mano derecha, acariciando suavemente la mejilla de Shi Xiaobai con una uña afilada.

La fría uña se movió a través de la cara de Shi Xiaobai, de inmediato le puso la piel de gallina.

—Si es solo un pequeño juego. Este Rey puede unirse a ti, ¿está bien? Date prisa y quita tu mano.

Shi Xiaobai estaba, extremadamente, furioso, pero no se atrevía a poner un frente valiente. Su intuición le dijo que la persona frente a él era demasiado “peligrosa”.

Al escuchar esto, Hisith, lentamente, retiró su mano. Había una ligera decepción en su rostro, mientras se daba la vuelta para dar un paso. En un abrir y cerrar de ojos, regresó al otro lado, a través de las cartas de póker.

—Elige. Elige la carta de póker que crees que es mayor que diez.

Hisith, una vez más, hizo hincapié en las reglas. Como dijo, este era un juego en el que nadie podía adivinar el resultado. El éxito y el fracaso dependían sólo de la suerte.

Por supuesto, este juego era, considerablemente, desfavorable para Shi Xiaobai. Entre las cincuenta y cuatro cartas de póker, el número de cartas con caras mayores de diez solo era de catorce.

Shi Xiaobai se centró en las cartas flotantes, pero solo podía ver la estrella de seis lados con la cara de espada en las cartas. No podía notar la diferencia, y mucho menos, ser capaz de encontrar las catorce cartas entre las cincuenta y cuatro. Parecía que necesitaba una cierta cantidad de suerte…

— ¡Esta tarjeta!

En tres segundos, Shi Xiaobai había hecho su elección. Extendió su mano para señalar una tarjeta imperceptible de las demás cartas. No estaba en una esquina, ni en una ubicación, particularmente, única. De hecho, parecía, extremadamente, ordinaria.

Sin embargo, los ojos de Shi Xiaobai rebosaban de confianza. Su expresión y tono eran, extremadamente, determinados, como si la elección que hizo fuera, definitivamente, la correcta. Parecía que estaba destinado a ganar a pesar de que el resultado de este juego de suerte era, completamente, desconocido.

Hisith estaba parado al otro lado de las cartas de póker, él podía ver de inmediato qué carta había elegido Shi Xiaobai. Su mirada se enfocó en la tarjeta elegida, mientras caía en un largo silencio.

—Pasaste, mi pequeño amigo, Tu Dahei. Espero, ansiosamente, el próximo entrenamiento de novato. Definitivamente, te daré ‘mi amor’.

Después de un largo tiempo Hisith, finalmente, anunció el resultado del juego. Su voz aún era coqueta, pero ahora, aparentemente, era excepcionalmente fría. Cuando dijo las dos palabras “mi amor”, incluso lo enunció con un tono, absolutamente, aterrador.

Shi Xiaobai sintió que la fuerza invisible desaparecía una vez más. Sin decir una palabra, se apresuró a salir de la oficina. Sentía que cada segundo que pasaba con esta persona depravada, era peligroso.

Después de que Shi Xiaobai se fue, Hisith aún mantenía la misma postura. Sus ojos todavía estaban en la tarjeta de póker que Shi Xiaobai eligió.

—Una probabilidad de uno en cincuenta y cuatro. ¿Fue por coincidencia o era, simplemente, inevitable?

Hisith extendió su mano para sostener la carta de póker que Shi Xiaobai eligió. Las otras cincuenta y tres cartas de póker de repente se transformaron en flamas de llamas azules, convirtiéndose en cenizas después de arder por un momento.

En cuanto a la carta de póker en la mano de Hisith, reveló su lado frontal: ¡Era la carta de triunfo más alta, “el Joker Rojo”!

—Parece que en verdad posees la Percepción de Dios, y es la más fuerte. Interesante, definitivamente interesante. Como un juguete, eres realmente, demasiado, extravagante para mí. Sin embargo, el juego acaba de comenzar. Te ‘enseñaré’ bien, y espero que no me decepciones.

Hisith colocó al “Joker Rojo” en el bolsillo de su pecho, mientras una sonrisa siniestra se extendía por sus labios.

♦ ♦ ♦

Después de salir de la oficina, Shi Xiaobai aún se sentía presa del pánico. Apresuró sus pasos, temeroso de que la persona odiosa y depravada lo persiguiera.

—Es otro monstruo que codicia el cuerpo divino de este Rey. Afortunadamente ¡Este Rey fue rápido para escaparse!

Ayanami
Insisto su modesta persona no deja de impresionarme ♡ ( ̄З ̄)

Cuanto más pensaba en lo sucedido, más miedo tenía. Sin embargo, solo pensar en que pudo elegir una carta de póker mayor a diez entre las cincuenta y cuatro cartas, lo hizo muy feliz.

— ¡No hay nada que este Rey no pueda hacer! ¿No es solo una apuesta a la suerte? ¡Este Rey nunca le ha temido!

Mientras Shi Xiaobai elegía la tarjeta de póker, recordó en cómo había hecho un disparo a ciegas durante la prueba de habilidad de la evaluación de novatos. Inmediatamente, sintió que tenía una suerte invencible, por lo que eligió sin ninguna duda.

Su intuición le dijo que esa carta era mayor a diez.

—Extraño, ¿por qué este Rey sigue pensando que la carta de póker es el “Joker Rojo?

Esta idea extraña brilló en la mente de Shi Xiaobai, pero pronto desapareció.

—Heh heh, no hay nada de extraño en eso. ¡La carta elegida por este Rey era, definitivamente, el Joker Rojo!

Shi Xiaobai se sintió a gusto y justificado al aceptar su propia explicación.

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