Mi hermana, la heroína – Capítulo 99.2: Historia Externa (3)

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


Soy Nowa Kurisu. Soy una genio.

Pude pararme en mis pies al año de edad. Cuando tenía cinco, demostré mi intelecto superior, dejando a los adultos en vergüenza. A la mera edad de diez dominé el lenguaje inglés. Y para los quince, dominé cada una de las tareas domésticas mientras acudía a la escuela al mismo tiempo.

Soy una super genio.

Debido a que el sistema de educación japonés probó ser demasiado limitante para una genio como yo, estoy estudiando en el extranjero, en Inglaterra, donde se permite saltear grados, lo que hice en un parpadeo. Ahora tengo dieciséis y estoy atendiendo una prestigiosa universidad histórica.

Estuve viviendo en Inglaterra desde que cumplí los diez, siempre haciendo mi desayuno en la cocina.

Habiendo pasado casi la mitad de mi vida aquí, la Familia Edward amablemente cuido de mí gracias a su conexión con mis padres.

Los Edward son una familia de dos, una madre y una hija. La madre, la Señorita Evelia, no suele venir a casa porque es la única proveedora de la familia. Como tal, su hija Mishuli y yo manejamos la casa.

—Oh, ho, pequeña Kurisu. Estoy en casa. ¡Hoy es otro buen día!

… Sigue siendo temprano en la mañana, pero ella anuncia su regreso fuertemente.

Sus ojos son tan azules como el cielo. Tiene un voluminoso cabello dorado, el cual su hija heredó también. A pesar de que pasó los treinta, luce más joven que eso. Además, su comportamiento es algo infantil. Uno probablemente la confundiría con una adolescente.

—¿Dormiste bien, Kurisu? ¡Yo no dormí nada! Todavía puedo seguir trabajando, pero, ¡Oh, qué cortos son los días!

—Ah, Señorita Evelia. Buenos días.

Al parecer se mantuvo despierta toda la noche pero no parece molesta por ello. Ella siempre es muy energética.

La Señorita Evelia es una investigadora de una compañía. Básicamente se mantiene toda la noche haciendo su investigación y desarrollo, así que raramente vuelve a casa.

—Es raro que venga a casa. ¿Necesitaba algo?

—Sí, hay algo pequeño que sucede hoy. ¿Irás a la Universidad, Kurisu? Mishuli es una idiota, así que te envidio un poco por tu excelente trabajo en la escuela. Oh, ¿puedo tener algo de desayuno?

Ella tomó algo de comida y la tragó felizmente mientras hablaba.

Estoy acostumbrada a su comportamiento donde hace lo que quiere a pesar de tener treinta años que ya no la regaño.

—Eres dura con tu hija como siempre. Mishuli es una niña muy buena.

—No, no. Ella es una idiota. No es que no tenga cerebro, sino que no sabe cómo usarlo. Me pregunto cómo mi propia hija se volvió de este modo. Es un misterio.

Me pregunto si ella es un mal ejemplo para Mishuli,.

Antes de que me tomara, no hablaba con ella para nada. Pensó en mí como una persona inocente. Nunca se lo había dicho, pero es difícil para mí lidiar con personas con su personalidad. Incluso siendo una genio, no soy perfecta en todos los aspectos.

—Al parecer Mishuli sigue durmiendo, así que ¿podrías hablar más bajo?

—¿Hmm?

Sigue siendo temprano, y Mishuli suele dormir a esta hora.

Evelia inclinó su cabeza exageradamente.

—Mi idiota hija probablemente está pretendiendo dormir. Siempre busca llamar la atención.

—¡Cállate madre!

—…

Mishuli bajó las escaleras y golpeó a su propia madre con su almohada sin vacilar.

Es probable que se haya despertado por el ruido. Ya está vestida con su uniforme escolar, y su usual sonrisa gentil fue reemplazada con una expresión enojada que raramente muestra.

—¡¿Por qué actúas como quieres?! ¡Si vas a hacer tanto ruido cuando regresas a casa, deberías haberte quedado afuera!

—¿De qué estás hablando? Esta es mi casa, ¿sabes?

—¡Te la robaré y te dejaré afuera!

Mishuli se despertó del lado equivocado de la cama, y está diciendo ridiculeces.

—¡Y no pongas ideas raras en la cabeza de mi hermana! ¡¿Qué vas a hacer si cambia la forma en que me ve?!

—He pensado esto desde hace tiempo Mishuli, pero ¿a quién llamas hermana?

—¿Huh? ¿Ahora preguntas eso?

Mishuli comenzó a llamarme hermana desde la primera vez que nos conocimos.

—Quiero decir, sólo tengo una hija, y Kurisu no es mía.

—¡Mi hermana es mi hermana! ¡No tiene nada que ver contigo, madre!

—Y mi única hija es una niña tan extraña.

—¿Qué pasa con eso? Nunca actuaste como una madre. ¡Y tú eres la extraña, madre!

Mishuli le sacó la lengua de una forma completamente adorable. La joven Señorita Evelia no le mostró ni una pizca de culpabilidad.

—¿Oh? No puedo evitarlo, Mishuli. El mundo necesita mi cerebro e inspiración. Tengo que quemar mi cabeza con investigaciones para hacer un nuevo descubrimiento tecnológico. ¡Por supuesto que no tengo tiempo para mi hija!

La Señorita Evelia está siendo bastante desconsiderada. Mishuli la miró con ojos de perrito.

Son una combinación peligrosa. Es difícil entender a la Señorita Evelia a primera vista por su actitud estúpida, pero en particular, Mishuli parece detestar a su madre.

Es la culpa de la Señorita Evelia por abandonar a su hija.

Pero yo diría que el que Mishuli pueda expresar sus emociones de esta forma es algo bueno.

Cuando llegué por primera vez a Inglaterra, Mishuli era tan frágil que parecía que se partiría como el vidrio.

—Muy bien, muy bien, Mishuli, dejémoslo así.

—Grr…

Descansé mi palma en la cabeza de Mishuli antes de que esto se convierta en una pelea por completo.

Esta es la clase de persona que es Evelia. No hay forma de cambiar su personalidad.

—Vamos a tomar el desayuno. Usted también, Señorita Evelia.

—… Sí. Amo el desayuno de mi hermana.

Ella cambió su expresión triste por una sonrisa dulce.

Sí. Es adorable. Con esa sonrisa como motivación, perfeccioné mis habilidades de cocina cuando llegué a este país.

Mishuli tomó un asiento y miró fijamente a la Señorita Evelia.

—¡Yay, ha pasado tiempo desde que comí tu desayuno!

—… Maldita holgazana, le diré a la Señorita Marywa más tarde que te tomó veintisiete días en llegar a casa.

—¡No hagas eso, ¿por favor?! ¡Marywa es aterradora, ¿sabes?!

Es la primera vez que veo su actitud despreocupada transformarse en miedo.

Marywa es una profesora en mi universidad. A pesar de que es mujer, ella está enseñando en una universidad tan autoritaria. Es extremadamente estricta y aterradora. Al parecer ella es una vieja conocida de la Señorita Evelia, y como sabe que ella está cuidando de mí, Marywa es doblemente estricta conmigo.

—Marywa es aterradora. Sí, realmente lo es.

—¿Cierto? Si, estoy feliz de que nos hayamos visto. Desde nuestra graduación, los únicos momentos en que me hace sentir bienvenida es cuando la invitó al laboratorio o le pregunto sobre su campo de estudio, o hablamos de las lecciones de inteligencia artificial.

—No puedes hacer eso, hermana. No hay forma que esta madre que descuidó a su propia hija refleccione, y no es como si le importara. Lo mejor es que no te involucres con ella.

Mishuli terminó su desayuno y continuó insultando a su madre mientras se ponía de pie.

—Vamos, hermana. Mientras más hables con ella, más audaz se volverá.

—¡¿Huh?! ¡¿Te comiste mi parte también, Mishuli?! ¡Engordaras!

—¡N-No hay forma de que engorde, estúpida madre!

Así era su discusión amistosa. Es mejor que cuando son demasiado hostiles como para hablar.

♦ ♦ ♦

Cuando llegué a casa de la Universidad, vi una planta de bambú en el jardín.

Está tan fuera de lugar que luce irreal.

—¡¿Qué te parece esto?!

—… ¿Dónde te las arreglaste para encontrar uno?

Eso es todo lo que puedo decir.

Los bambúes son plantas que crecen en áreas húmedas y cálidas con gran altitud. No crecen en lugares como Inglaterra.

No tengo que mencionar a la persona que la plantó.

La Señorita Evelia giró por completo a los pies del bambú, mostrándola orgullosa.

—¿No lo sabes? Los bambúes son bastante populares para el jardín, así que son fáciles de encontrar si se buscan.

—Huh, no sabía eso.

Aun así, no puedo evitar mirar fijamente. Parece un bambú normal de lejos, pero en realidad está decorado.

—Hoy es el siete de Julio. Estaba pensando en ti, así que lo compré.

—Ya veo… ¿Pero por qué tan repentinamente?

Estoy agradecida con sus sentimientos. Han pasado casi cinco años desde que estuve bajo su cuidado, pero nunca celebramos Tanabata.

La Señorita Evelia respondió mi pregunta despreocupadamente.

—Tenía ganas.

Ya veo. Es así.

Su tendencia a actuar en base a impulsos no pierde ante nadie. Ella avanzará sin pensarlo, dándole problemas a los demás hasta el final de sus días.

—… ¿Por qué un bambú?

Mishuli, que se unió en mi camino a casa, no parece entender la razón de la planta en su propia casa. Está dándole a su madre una mirada perpleja.

Estoy haciendo un acertijo para despejar sus dudas.

—¿Qué sucede el siete de Julio?

—¿Es el día de la Independencia de las Islas de Solomon?

—Ciertamente es un día importante…

En efecto, es el día en que las Islas de Solomon ganaron su independencia de Inglaterra.

Aunque es un evento importante, soy japonesa.

—Hoy es Tanabata. [1]

—¿Tanabata?

—Es una celebración en Japón. Se celebra comiendo dango, explotando fuegos artificiales y deseándole a las estrellas.

—Señorita Evelia, ¿por qué estás mezclando varias cosas?

Probablemente confundió Tanabata con el Festival de Verano.

—Para Tanabata, escribimos nuestros deseos en pequeños pedazos de papel y decoramos los bambús con ellos.

—Hmm… Deseos…

La Señorita Evelia miró a Mishuli con curiosidad, quien ya está escribiendo su deseo.

‘Deseo que la investigación de mi madre termine en un final explosivo’.

—¡¿Por qué escribes un deseo tan desafortunado?!

—Porque eso es lo que quiero.

Viendo a las dos molestando a la otra me hizo sonreír con amargura mientras escribía mi deseo.

‘Deseo que todos se lleven bien con los demás’.

—Kurisu, ¿no nos llevamos bien ya?

—Bueno, esto está dirigido hacia ti y Mishuli.

—Eso es imposible, hermana. Aunque sea tu deseo.

—Sí, sí. Aun así, estoy feliz de celebrar este evento.

Me aseguré de tener su atención antes de mostrarles mi bolsa de las compras.

—Pensé que podríamos darnos un lujo hoy.

—¡¿Eh?!

Los ojos de ambas se abrieron.

—¡Yay! ¡Amo tu deliciosa comida, Kurisu! ¡También te amo a ti!

—¡Oh, eso no es justo, madre! ¡¡La amo mucho más que tú!!

Ignoré su argumento y le di un vistazo al papel que la Señorita Evelia ya puso en el bambú.

‘Deseo la paz mundial’.

No pude evitar poner una sonrisa amarga ante su estúpido y gran deseo.

—… Hehehe, comenzaré ahora, así que voy a entrar.

—¡Ah, lo comeré todo!

—Hermana, ataré a madre y la dejaré rodando por el suelo, así que no te preocupes.

—¡¿Por qué dices cosas tan aterradoras?!

Ellas se apresuraron a seguirme adentro.

El indirecto deseo de Mishuli para que su madre venga a casa a menudo, mi deseo para que todos en la familia nos llevemos bien, y el deseo de paz mundial de la Señorita Evelia colgaron fuera en el bambú.

El viento sopló suavemente sobre nuestros tres deseos.


[1] El Tanabata es una fiesta donde se celebra a los fallecidos. Se hacen deseos que cuelgan de los bambús porque se dice que estos árboles estarán más cerca del cielo.

Sharon
Ni idea de qué fue este extra, pero me gustó XD Es bueno saber que el tipo de relación que Evelia y Mishuli hubieran tenido si la primera hubiera sobrevivido, pero ¿no tienen todos el presentimiento de que se parece demasiado a su relación con Charles...? Por cierto, para quienes no lo hayan entendido, Kurisu se pronuncia como “Chris” XD

Tanuki
Asistente

Una respuesta en “Mi hermana, la heroína – Capítulo 99.2: Historia Externa (3)”

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