Mi hermana me presentó a alguien – Capítulo 6

Traducido por Shisai

Editado por Tsunai


Me di la vuelta y me encontré con los ojos oscuros de Xu Yang. Esos ojos que normalmente parecían contener estrellas y océanos ahora solo me reflejaban a mí.

Le apreté la mano con fuerza.

Aunque nuestra relación no estuviera permitida, seguiría a su lado sin dudarlo.

Estaba seguro de que él pensaba lo mismo.

Durante las vacaciones de Año Nuevo, llevé a Xu Yang a mi casa.

Nada más llegar, se lo conté todo a mis padres.

Esperaba sorpresa, quizá incluso oposición. Sin embargo, para mi asombro, se lo tomaron con una naturalidad desconcertante. Le dieron un cálido apretón de manos a Xu Yang, lo sentaron en el sofá y comenzaron a llamarlo cariñosamente «pequeño Yang».

Sintiéndome un poco celoso, me acerqué a mi madre.

—Mamá… ¿quién es tu verdadero hijo?

Pensé que diría mi nombre sin dudarlo, pero se dejó seducir por la impresionante apariencia de Xu Yang.

—Antes eras tú. Ahora es Xu Yang —respondió con toda tranquilidad.

Me quedé asombrado.

¡Esto es ridículo!

Insatisfecho, fui a preguntarle a mi padre, pero él solo me dio una palmada de aprobación en el hombro.

—Bien hecho, hijo. Has traído a casa una incorporación excepcional a la familia.

Me dejó sin palabras.

Tener unos padres tan superficiales con respecto a la apariencia… no sé si es una bendición o una maldición.

Pero, por ahora, parece una bendición.

Esa noche, después de cenar, mis padres tuvieron la consideración de prepararnos una habitación a Xu Yang y a mí.

Nos tumbamos uno al lado del otro en la cama. De pronto, recordé algo y me giré para mirarlo a la luz de la luna.

—Xu Yang, ¿lo sabías desde el principio? ¿Sabías que era yo? ¿Te gusté desde entonces?

No lograba entenderlo. En mi memoria, no conocía a nadie tan extraordinario como él.

Al ver mi confusión, me rodeó con los brazos y me lo explicó con calma.

—Fuimos a la misma escuela secundaria. Incluso nos sentábamos juntos.

Al notar que no lo recordaba, continuó con paciencia:

—En aquella época, eras el único dispuesto a salir conmigo y ayudarme a estudiar. ¿No te acuerdas?

Fruncí los labios. Poco a poco, un recuerdo borroso empezó a emerger en mi mente.

Mi compañero de pupitre se llamaba Xu Yang… pero era un chico gordito, muy distinto al Xu Yang actual.

Nunca juzgué a nadie por su apariencia. Aunque los demás lo menospreciaran, para mí no era más que un compañero de clase. Por eso, nunca lo traté de forma diferente.

Le costaba mucho estudiar y lo ayudaba siempre que podía, sin esperar nada a cambio.

Al comprenderlo, lo miré con asombro.

—¿Es posible que ya te gustara en aquella época?

Sonaba absurdo.

Pensé que intentaría negarlo, pero en su lugar lo admitió de inmediato:

—Sí. Ya entonces pensaba que necesitaba mejorar y volverme alguien digno para poder conquistarte algún día.

—¿No te daba miedo que me gustaran las chicas?

—Sí —respondió con sinceridad—. Pero ¿no vale la pena intentarlo todo? Al final lo logré. Estás aquí, a mi lado, ¿no?

—Está bien, te daré el mérito —respondí en tono juguetón.

Me di la vuelta, fingiendo ignorarlo.

Pero entonces se levantó y cerró las cortinas. Tuve un mal presentimiento. Intenté escapar, pero él me inmovilizó. Al segundo siguiente, oí su voz justo al lado de mi oído.

—Ahora, hagamos algo divertido.

Fin de la historia principal.

⬧⬧⬧

Extras

Las vacaciones de Año Nuevo fueron largas, y Xu Yang me llevó al cine.

A escondidas, eligió una película de terror.

Eché un vistazo a la entrada y arqueé las cejas, pero no delaté su pequeño plan. Después de todo, ya veríamos quién se asustaba más.

Cuando empezó la película, el ambiente se volvió espeluznante en un instante y todo el cine quedó en silencio.

Comí palomitas con tranquilidad mientras observaba a Xu Yang, quien, a pesar de su confianza anterior, ahora me agarraba la mano con fuerza y tenía el rostro tenso.

Sonreí y me acerqué a él.

—¡Buh!

Xu Yang dio un salto, sobresaltado.

—¡Me asustaste!

Me dio un ligero puñetazo en el hombro, fingiendo molestia.

Actué con frialdad y me alejé un poco. Saqué mi teléfono y le envié un mensaje.

«Xu Yang, dado tu comportamiento cobarde, revocó oficialmente tu condición de novio».

Xu Yang me miró, atónito, y respondió de inmediato.

X: «???»

Yo: «Así que ahora yo soy tu novio. Llámame esposo».

 

X: «Esposo…».

Me reí con aire triunfal al ver las orejas rojas de Xu Yang, totalmente encantado.

Tres meses después de empezar a salir, noté que Xu Yang se había vuelto cada vez más pegajoso.

Por ejemplo, fui a lavarme la cara y, cuando volví al teléfono, estaba inundado de mensajes suyos:

X: «¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Ya te has cansado de mí?»

X: «Da igual.»

X: «No hace falta que respondas.»

X: «Estoy bien.»

X: «Adelante, de todos modos no soy tan importante.»

X: «Me quedaré aquí sentado, esperando a que me respondas.»

X: «Ya me he acostumbrado a la soledad de la espera. Por ti, estoy dispuesto a soportarla.»

Yo: «…»

Yo: «¡¡¡Solo estaba lavándome la cara!!!»

¿Este tipo hablaba en serio…?

Y así, esta historia podría terminar aquí, pero nuestro viaje juntos apenas está comenzando.

Shisai
Awww, corta y bonita. Me gustó traducirla. ¿Han visto la portada hecha por Cathii? Le queda genial a la historia. Gracias por llegar hasta aquí, si conocen otras historias cortas para traer, pueden avisarnos en comentarios.

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