El plan de la villana Roxanne – Prólogo

Escrito por Polly

Asesorado por Maru

Editado por Sharon


Todo pasó cuando salí por la tarde. Rara vez tenía antojos, por eso saboreé la ironía de esto que sabe sumamente amargo, el sabor de la sangre, muy diferente al dulce del pudín que pretendía comer.

Ahhh… malditos conductores… no veían nunca lo que hacen y la gente inocente paga el precio. 

Yo pagué el precio por un hombre que no podía respetar las luces del semáforo.

¿Ahora? Estoy muerta ¿Quería morir? No. ¿Dejé algo importante atrás? Tampoco. Bueno, solo a mi gato “Perro”, esperaba que alguna de mis vecinas lo pueda adoptar para que el pobrecito no se quede solo.

Mi vida fue una porquería, desde el momento que fui una bebé abandonada, la niña nunca adoptada, la única sin amigos, la nerd tras los libros. Nadie me vio nunca, nadie me quiso, nadie me iba a extrañar.

Pero la luz que se filtraba por mis párpados debía decir que parecía estar en el hospital, y jamás sentí mi cuerpo más ligero, así que seguramente me dieron todos los sedantes que mi cuerpo resistió.

Debo admitir que pensé que este sería mi fin, pero creo que me aferré tanto a la vida que pude lograrlo. Aunque no sé cómo voy a pagar la cuenta del hospital cuando despertase. Si quiero seguir viviendo, pero no estoy segura de cuánta vida podría tener cuando le tuviera que dar el setenta por ciento de mi sueldo, por veinte años, a una institución privada porque hicieron lo más humano: salvarme.

Pensar en todo eso me hace querer solo seguir durmiendo.

—Señorita Roxanne, es hora de su biberón.

¿Señorita? ¿Roxanne? ¿Biberón? ¿Acaso estoy al lado del salón de maternidad? 

Eso no podía ser, los bebés están en cuartos alejados para que no los molestaran y se mantuvieran atendidos, además eso no explicaba el ¨Señorita¨ que escuché tan claro, casi como si me estuvieran hablándome.

—Ya despierte, tiene que tomar su biberón.

Iba a tener que ver qué estaba pasando, aunque resultaba muy difícil. Tengo que abrir los ojos.

Vamos Lori.

La luz me cegó un momento, y me quedé mirando el hermoso techo pintado como una obra de arte, tan hermosa y tan elegante, demasiado para un hospital. Intenté  cubrirme mis ojos pero mis manos, mis manos eran tan pequeñas, demasiado pequeñas, diminutas, como de bebé… POR DIOS, MIS MANOS ERAN DE BEBÉ.

—Aquí está su comida señorita Roxanne…

Una mujer mayor apareció en mi campo visual vestida con la ropa de una sirvienta. Esa era sin duda una sirvienta, y estaba alimentándome

¿Ella…? ¿Soy una niña noble? ¿Cómo es posible? ¿Y me llamó Roxanne? 

Ese nombre me sonaba tan conocido.

—Tienes el mismo cabello rubio del señor Maquielo, es una pena que tus hermanos mayores no hayan tenido esta cabellera…

Me quedé algo encantada mirando el biberón, no podía creerlo pero lucía realmente apetitoso, por un momento casi no escuchaba sus palabras.

Dijo Maquielo. La escuché bien, eso dijo…

¿¡SOY ROXANNE MAQUIELO?!

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8 thoughts on “El plan de la villana Roxanne – Prólogo

  1. Sandra says:

    ¡Gracias camión-san por permitirnos ver a otra adorable “villana”! ( _ _ )
    Se ve interesante, gracias al staff por traer esta historia al español ^^ 💖

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