Villana sanadora – Capítulo 53

Traducido por Den

Editado por Nemoné


*¡Ching!*

Admito que fue realmente sorprendente este giro de los acontecimientos, pero lo que más me impactó fue…

Una gota de sangre fresca pasó por mi mejilla solo por un centímetro. No tocó mi piel ni nada. Un violento intento de asesinato estalló ferozmente desde detrás de mí. Fui tentada a darme la vuelta, pero por otro lado, pensé que sería bueno no ver nada.

¡¡Pero…!! 

Me giré para encontrar un par de ojos rojos como carne fresca mirándome fijamente. En su mano había una espada hecha de sangre. Porque éramos vampiros, podíamos controlar libremente nuestro flujo sanguíneo. Nuestra habilidad también variaba respecto a cada uno.

— ¡No la toques!

*¡Whoosh!*

— ¡Luler! ¡Détente!

Intenté detenerlo, pero ya se había abalanzado moviendo su espada de sangre contra el hombre gato. Pero el hombre saltó rápidamente hacia atrás para esquivar. Instintivamente cerré los ojos. ¡Pero si no podía ver nada, estaría en peligro!

Está bien… No es extraño en absoluto. ¡Antes de que me volviera médico, ya había visto muchos cadáveres desnudo! 

Cuando abrí los ojos, encontré que… Llevaba un pantalón.

Demonios… No esperaba nada en absoluto, pero solo sentí que había perdido un poco de mi confianza en mí misma

*¡Ching!*

—Ara… Con tan solo despertarme y ya estás actuando como un monstruo como este, huh —Sonrió con astucia mientras esquivaba el ataque de Luler.

— ¡Cállate!

*¡¡Bang!!*

En este momento, saltaron de mi cama y trasladaron su lucha al centro de mi habitación. Llamar esto una pelea no era exactamente lo correcto porque solo era Luler quien tenía un arma en la mano y ese hombre solo lo esquivaba.

— ¡Detente ahora mismo, Luler! —grité para que se detuviera.

*¡Ching!*

No me escuchó en absoluto.

Sus ojos no me miraban. Sentí que no me gustaba esto… ¡No, absolutamente no me gustaba esto! Me mordí el dedo para dejar salir la sangre. Cuando esparcí esa sangre en su dirección…

*¡¡Zap!!*

— ¡Ack!

— ¿Qué es esto?

La sangre se convirtió en una pequeña cuerda atada alrededor de ellos en un nudo de una carey [1]. Los alejé y cayeron al suelo.

Um… No pretendía que fuera ese tipo de nudo. Sólo pensé que me gustaría atarlos fuertemente. ¡No importa! ¡Este nudo era el más seguro!

— ¡Te dije que pararas! Esta es mi habitación, ¡así que no puedes pelear aquí!

Me levanté de la cama y me acerqué a ellos. Me puse en medio de ambos. Ah… Solo era de mañana, y ya tenía dolor de cabeza.

—Yo no fui quien comenzó esta pelea, sabes. Pero realmente tienes buen gusto, hablo sobre este nudo, claro —dijo el hombre gato, como si pensara que éramos cercanos, ¡pero ni siquiera sabía su nombre!

— ¡Eres la fuente de este problema! ¿Quién eres para entrar a esta habitación como te plazca? ¿E-Eres ese gatito?

—Así es, fuiste tú quien me invitó. No me des un hombro tan frío.

—Te enviaré a la directora. Tu delito es que estás entrando ilegalmente en la escuela.

—Eso sería malo porque todavía tengo algunos asuntos que atender.

*¡Pop!*

Se transformó en un pequeño gato negro para liberarse de mi atadura. El gatito saltó por la ventana.

¡¿Quieres escapar?! 

—Definitivamente nos volveremos a encontrar, señorita Shiwa.

*¡Whoosh!*

Con un cuerpo ágil, desapareció de nuestra vista. Ni siquiera tuve tiempo para seguirlo.

¿Qué estaba haciendo…? Hay muchas preguntas rondando por mi cabeza, pero no podía encontrar una respuesta para ellas.

— ¡Ack!

— ¡Luler!

De inmediato fui a ayudarlo. Se agachó con una expresión de angustia mientras su rostro perdía todos sus colores. Es justo lo que pensé. Se cortó la mano para hacer que su sangre fluyera. ¡Su mano estaba llena de sangre que continuaba fluyendo sin cesar! Nosotros, los vampiros, nos regeneramos más rápido de lo que es considerado “normal”, pero esto también dependía de nuestro cuerpo. Luler debe haber usado una gran cantidad de sangre para crear esa espada.

¡Necesitaba recibir sangre ahora mismo! Tengo que darme prisa… No podía esperar más.

— ¡Luler, bebe mi sangre!

— ¡No!

Me gritó y volteó la cabeza. ¡Si te vas a enojar, entonces deberías enfadarte en el momento adecuado! No perderé mi tiempo intentando obligarte a hacerlo en este momento.

No se podía evitar. ¡Si no comes, entonces te obligaré a hacerlo! 

Me mordí el labio para dejar salir la sangre antes de agarrar sus mejillas para que me mirara. Deliberadamente apartó su rostro. Jaa, ¡sería como darle una medicina!

— ¡¡!!

Me incliné para juntar mis labios con los suyos. Sus ojos se ensancharon y dejó de retorcerse bajo mi atadura. Lentamente cerró los ojos.

Sus labios se sintieron cálido. ¿Normalmente no se suponía que serían fríos al tacto? Algo no estaba bien. ¡Sus labios comenzaron a volverse agresivos mientras intentaba entrar lentamente a mi boca!

Espera… Esto… 

¡Ya no le volvería a dar medicina nunca más!

—Es suficiente… ¡Oop!

Cuando intenté alejarme, inesperadamente, fui yo quien cayó al suelo por un fuerza misteriosa. Luler estaba encima de mi cuerpo.

Incluso cuando estás atado, ¡todavía actúas así!

—Shiwa.

—Detente, Luler. ¡He tenido suficiente!

Arrastraba un poco la voz. Pero no solo dijo mi nombre, también me mordió el cuello y después…

Me mordió otra vez.

— ¡Ah…!

Mordió mi cuello con toda su fuerza. ¡No tenía que hacer algo tan vergonzoso si me hubieras mordido desde el principio!

—Sangre… La sangre de Shiwa.

— ¡Si estás satisfecho, vete de una vez! ¡Tienes que limpiar tu herida!

—La sangre de aquí.

— ¡Ah!

Levantó su cabeza para lamer la sangre en mi boca. Podía ver completamente su rostro ahora. Estaba rojo… Más rojo de lo normal y respiraba con dificultad.

— ¿Quién es ese hombre, Shiwa? —dijo mientras permanecía acostado encima de mí. Es verdad, aún no lo había desatado.

—Era ese gato negro. Pero no sé por qué usó ese cuerpo para engañarme.

—Dejar que otro hombre… duerma en tu cama… No vuelvas a hacer eso.

—No lo haré.

— ¿Lo prometes?

—Incluso si no hago una promesa, no lo haré de todas formas.

— ¿Entonces, puedo besarte de nuevo?

—Te di una pulgada y quieres tomar una milla, ¿huh? ¡Suéltame ahora mismo!

Lo empujé y después disolví la sangre de su cuerpo. Giré su mano para ver que la sangre había dejado de fluir. Pero todavía estaba rojo, así que puse mi mano en su frente…

¡Estaba muy caliente!

¡¿En qué momento?!

—No puedes hacer algo como esto otra vez, ¿entendido?

—Um…

No sabía si estaba de acuerdo con lo que dije o no, ¡pero eso es para otro momento! Lo llevé a acostarse en mi cama porque tenía que limpiar su herida… Los vampiros también podían contraer una infección, ¡sabes!

Lo vendé rápidamente, por lo que no se veía muy lindo, pero esto estaba bien. Luego fui a buscar un cubo de agua para limpiar su cuerpo después de quitarle la ropa. No tenía que limpiar mitad inferior, ¿verdad? No me hagas hacer eso, por favor…

—Quédate aquí. Traeré el desayuno. Necesitas comerlo y dormir, Luler. Llamaré al médico personal para que te cuide.

—No… Shiwa… quédate conmigo.

—Está bien… —Suspiré.

No uses esos ojos, Luler. Porque no podría ganar contra ellos ni una vez.

—Traeré tu desayuno entonces.

—Um… Vuelve rápido…

No se vería bueno caminar con un pijama, así que me cambié a una ropa casual. Caminé rápidamente hasta la cafetería. ¿Por qué todo parecía tener prisa esta mañana? *Suspiro* No pensé que tendría un día en que tuviera que perder clases de esta manera.

¿Tenían algo ligero hoy? Quizás… Debería encargarlo especialmente. 

—Por favor, hagan una gacha de sangre para una persona enferma. La quiero rápido, por favor.

Le entregué un trozo de papel con mi orden a la cocina. Una chef se inclinó ante mí y comenzó a preparar este plato. Fue cuando…

— ¡¡Shiwa!!

Escuché la voz de Akane detrás de mí. No me sorprendía verla levantarse temprano en la mañana, ¡sino verla acercándose a mí con solo un pijama!

— ¡Akane! ¡¿Por qué vienes en ese estado?!

— ¡Yo debería ser quien te pregunte! ¡¿Qué fue ese ruido?! ¿Sabes cuánto me sorprendió?

Ah… ¿También escuchó lo que sucedió dentro de mi habitación?

Normalmente, un extraño no escucharía nada desde mi habitación sin importar el ruido que haga. ¿Tal vez porque las orejas de Akane eran mejores que las de un demonio normal? 

—N-Nada.

— ¿Estás segura?

—Estoy segura. Oh, has venido en el momento adecuado. ¿Puedo encargarte que rellenes el formulario de ausencia por mí? Luler está enfermo en este momento, así que tengo que cuidarlo. Te lo dejo a ti.

— ¿Qué? ¿Luler está enfermo? ¿Cómo?

—Tiene una enfermedad crónica. Rellena el formulario de Luler también.

— ¡Um!

—Y… Vuelve a tu habitación y cámbiate de ropa. Eres la Princesa, así que no puedes hacer nada despreocupadamente como esto. Si otros te vieran, ¿qué pensarán?

— ¡¿Ah?! ¿Por qué todavía llevo un pijama?

¿Cómo podría yo saberlo? 

Akane regresó a su habitación corriendo en un instante.

*Suspiro* A veces también dudaba… ¿Era realmente una princesa? Oh, olvídalo.

Recibí dos tazones de gacha de sangre de la chef y luego regresé a mi habitación.

Incluso en este momento, no podía dejar de pensar en ello. Tanto el asunto de Luler como ese gato demonio…

Y… lo que dijo de que nos volveríamos a encontrar.

¿A qué se refería? 

*Suspiro*

Me dolía la cabeza ahora mismo.

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