Apagar las Luces – Capítulo 11 (II)

Traducido por Nidhogg

Editado por Sakuya


Bueno, no creo que tenga que involucrarme. Mason definitivamente lo había pensado, pero cuando escuchó el amenazador click de la protección de seguridad siendo quitada del arma que sostenía el ladrón, echó a correr inconscientemente.

¿Qué demonios estoy haciendo? ¿Por qué Noah tiene que experimentar situaciones de vida o muerte tan a menudo? ¿Por qué? ¿Por qué es así? ¿Qué tan peligrosa es su vida como para que incidentes como este ocurran incluso a mi alrededor? Mason corrió como el viento, pensando, e incluso antes de que los ladrones pudieran reaccionar. — ¿Qu-? —Él estaba pateando la muñeca del tipo que sostenía el arma.

— ¿Quién eres hijo de puta? —Gritó el bastardo que sostenía el arma. Mason rápidamente atrapó el arma que salió volando de sus manos y golpeó la cabeza del sujeto, quedándose de pie cerca de Noah.

Click. Al escuchar el sonido del arma cargada, los ladrones, que se preparaban para atacar a Mason, dudaron.

—… ¿Haley?

Noah, quien estaba de pie en medio, le observó un poco sorprendido y Mason, en lugar de mirarlo, se giró y lentamente examinó el área. Había tres hombres. Los tres eran hispanos jóvenes y sanos, pero el tipo que mordía sus labios porque le había pateado la muñeca, era gordo y, el tipo que tenía sus manos en alto justo frente al arma, estaba un poco flaco. Entre ellos, el sujeto más alto y de apariencia temible preguntó frunciendo el ceño, — ¿Qué eres? —Pareciendo listo para lanzar un puñetazo en cualquier momento.

Mason trató de jadear de manera discreta y frunció el ceño. El pobre cuerpo de Haley ya estaba jadeando tan solo después de una corta carrera, incluso en esa situación.

—Hey, ¿no creen que debería ser yo quien haga las preguntas? Joder, ¿cómo se atreven unos ladrones a preguntar por mi identidad?

— ¡¿Qué?! Tú, hijo de puta.

— ¿Están cerca?

Preguntó Mason de repente y los tipos lo miraron como “¿de qué está hablando este imbécil?” Así que amablemente explicó la situación.

— ¿Quieres que mate a este bastardo? —Preguntó Mason, mientras golpeaba desagradablemente la cabeza del sujeto más flaco con el arma. Compartieron una señal y el más alto rio entre dientes como si estuviera sorprendido.

—Qué está diciendo…

—Hey, tú eres Haley Lusk ¿verdad? Joder ¿cómo una puta se atreve a entrometerse cuando nosotros estamos hablando? Tonterías ¡hugh!

Mason levantó la mano que sostenía el arma y golpeó desde atrás la cabeza del tipo delgado que estaba parloteando. ¡Bam! Con un fuerte ruido, el sujeto cayó de rodillas y dejó de respirar. Mason apuntó correctamente a su cabeza de nuevo y preguntó fríamente. — ¿Qué? —Agarró el cabello del que se había derrumbado y le hizo levantar la cabeza.

—Ugh. —Los otros tipos comenzaban a ponerse rojos de rabia.

—Joder, ni siquiera puedes disparar, perra… ¿lo viste en algún lugar y te atreves a mentirnos?

— ¿Quieres probar si puedo disparar o no?

La sonrisa de Mason los estaba volviendo locos. El sujeto alto, dudó por un segundo y dijo burlonamente. —Mira eso… Oye, ¿estás fingiendo? Porque lo que tienes en la mano es una pistola vacía ¿sabes?

El hombre alto trató de convencerlo de que el arma no estaba cargada y Mason lo miró fingiendo sorpresa.

— ¿En serio? Entonces, ¿puedo disparar?

Mason fingió jalar el gatillo en dirección a la cabeza del delgado y los otros tipos se sobresaltaron. Mason sonrió, rodó los ojos y ¡Bang! disparó el arma. No a la cabeza del sujeto delgado.

—Hee, heeek…

Lo que fue perforado fue la manga del hombre gordo que estaba tratando de sacar un cuchillo de su bolsillo. El gordo, que trató de mantener a Noah como rehén, agarró su propia muñeca que había sido quemada por la pólvora y se derrumbó en el suelo. El cuchillo cayó de su mano y rodó por el suelo y, antes de que el sujeto alto lo tomara, la pistola se disparó de nuevo y lanzó el cuchillo lejos. La carga y el disparo ocurrieron todos al mismo tiempo.

¡Bang! Al mismo tiempo que el arma fue disparada, el mango del cuchillo giró y salió volando.

—Oh, no. Dijiste que no había balas en esto ¿no?

Mason dijo tranquilamente y rio. Obviamente él sabía que tenía balas el arma tan pronto como la había tomado. El peso de un arma con y sin balas era diferente.

— ¿Qu-qué eres tú?

Mason miró a Noah quien le observaba con una expresión extraña. No parece herido… Mientras lo evaluaba, la linda frente de Noah se arrugó un poco. Uh oh, justo cuando estaba pensando, Mason escuchó el click de un arma desde abajo.

—……

Miró al hombre delgado, que antes estaba arrodillado y ahora le apuntaba con un arma. Resultaba que el bastardo también escondía una.

Qué alivio. Mason verdaderamente consideraba que era un alivio que el sujeto le estuviera apuntando a él en lugar de a Noah, porque si hubiera sido así, sin importar qué, habría arrojado su arma y levantado ambas manos.

—Baja el arma, puta. —Gritó arrogantemente y Mason rio de manera amarga. Lentamente cargó el arma que apuntaba a la cabeza del hombre. A Mason no le importaba si le disparaban en el estómago o no; empujó el arma más cerca de él y se agachó para igualar su altura. Había una sonrisa en sus labios.

—Hey. —Le llamó Mason.

— ¿Qu-qué? ¡Vo-voy a disparar!

El sujeto delgado frunció el ceño y Mason, mirándolo directamente a los ojos, preguntó en un susurro.

—Nunca has matado a alguien ¿verdad? —Preguntó con una sonrisa en los ojos y el sujeto cerró la boca, sin responder. Él continuó. —He matado antes, muchas veces.

Mason notó que las pupilas del ladrón se hacían más grandes y entonces vio su propia expresión cruel, claramente reflejada en ellos. Se levantó levemente y lo miró fríamente desde la distancia. Entonces notó que el cuerpo del tipo temblaba, ni siquiera podía abrir la boca y siguió temblando. Entonces, el hombre más alto rio entre dientes, incrédulo.

—Ja- jajaja… ¿Qué está diciendo este hijo de puta? ¿Estás diciendo que has matado algunas personas en los dramas?

El hombre más alto, quien también había sacado su cuchillo, estaba listo para abalanzarse hacia Mason. Él lo miró fijamente y sonrió.

— ¡Pell, detente!

El más delgado le gritó y el contrario dudó. Pero Mason no se detuvo.

¡¡Bang!! Un fuerte disparo volvió a sonar en la calle.

—…Este lo-loco…

Clang, el sujeto alto dejó caer el cuchillo que estaba sosteniendo y vacilante dio un paso hacia atrás.

—Heeekk, heek-

Mason miró hacia abajo, al más delgado, que temblaba, acobardado, con ambas manos sobre su cabeza. Algunas de las marcas de quemadura, aún se mantenían en su sien. Mason asintió hacia el tipo gordo que aún estaba sentado en el suelo, solo observando la escena con los ojos bien abiertos.

—Llévatelos lejos. —Dijo fríamente. El más gordo agarró al chico delgado, que había mojado ligeramente sus pantalones, y al alto y, salió corriendo a un callejón en la siguiente calle. Masón los observó hasta que desaparecieron completamente y se giró hacia Noah. A diferencia de alguien que acaba de estar en una situación de vida o muerte, Noah le miraba con una expresión tranquila y serena.

Mason le entregó el arma.

— ¿No piensas que no es seguro para ti caminar solo en este vecindario? El claramente costoso reloj, zapatos, traje y todo. —Noah parpadeó ante los comentarios de Mason y sonrió.

—Por supuesto, un poco. Pero, ¿no piensas que interfieres en una situación sin sentido?

Noah miró detrás de él y Masón dirigió su mirada por encima de su espalda. Había hombres usando trajes negros, listos para salir en cualquier momento, de todas direcciones.

—Debido a tus disparos, todos mis guardaespaldas están bastante irritados.

No estaba mintiendo, todos los tensos hermanos le miraban con expresiones aterradoras.

—…Lo sien-…

Mason inclinó ligeramente su cabeza en dirección a los hombres, que se veían bastante tensos. No había pensado que estuviera siendo entrometido, pero ¿y sí? se preguntó. Y si…. pensándolo bien, Noah probablemente no iría sólo a ese tipo de lugares y no importaba lo loco que estuvieran los ladrones, o si valoraban o no sus vidas, probablemente sólo hubieran tomado su dinero, sin intentar disparar o matar a Noah. Así que no lograba entender por qué se había apresurado a interferir. ¿Qué era él? ¿Un apóstol de la justicia?

Noah estaba escaneando a un avergonzado Mason. Se detuvo por un segundo cuando vio su cuello mojado y dijo. —Bueno, tengo algunos negocios contigo…

¿Negocios? ¿Noah, conmigo? Mason parpadeó y cuando estaba por preguntar qué tipo de negocios, escuchó una voz maldiciendo desde atrás.

—Joder, ¿qué está pasando-?

Mason se giró y alrededor de una docena de metros, de pie junto a él, estaba el director Vick, que parecía como si se fuera a volver loco y Melisa, completamente pálida, mordiendo sus labios.

—Joder, oh Dios mío, Dios. ¿Cómo pueden hacer es-?

El director estaba jadeando, como si fuera a desmayarse en cualquier momento.

—… ¿Director? —Mason llamó con cautela al jadeante director, quien, en lugar de responder, miró a Melisa.

—Melisa.

Melisa se sobresaltó y le miró. —De ninguna manera, director, tú- —Retrocedió vacilante y el director preguntó.

— ¿No dijiste que te ibas a casa?

— ¿Qu-qué? ¿Estás jugando?

Ella lo miró como si pensara “¡Este hijo de puta se volvió loco!” Vacilando, sintió algo diferente respecto a la mirada de locura de Vick.

Vick palmeó sus tambaleantes hombros y dijo. —Sí, si te quieres ir a casa, entonces vete. Por supuesto. —No necesitaba detener a alguien que ya no estaría relacionado con la película. Vick agitó sus manos diciendo. —Regresa a casa a salvo. Vete, rápido.

— ¡¿Qué?! … ¡¿Director, estás loco?!

Gritó, pero el director Vick no la escuchó e hipócritamente dijo. —Okay, okay, lo tengo. Te contactaré luego. —Y marchó en dirección a Haley que solo estaba ahí de pie.

— ¡Director! Direc…… ¡¡¡Hey!!!

Melisa estaba gritando como una perra loca, pero dentro de los oídos de Vick, solo sonaba un crescendo de trompetas de ángeles.


Nidhogg
La manía de decirle perra a Mason en este capítulo… Pero hay un lado positivo, ya sacaron a la verdadera perr-, digo, a Melisa lol

La tercera parte de este capítulo se encuentra ya disponible en la revista Kovel Times. Pasen por la edición 20.

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