Prevenir un Harem – Capítulo 33: El príncipe frío y su esposa tsundere

Traducido por Shiro

Editado por Sakuya


Lei Baofei se fue con una expresión desagradable; no tocó ninguno de los platos y dejó que el vino se derramara. Antes de su partida abrupta, sin embargo, estrictamente urgió a An Chengjie a comportarse adecuadamente. Éste estaba confundido, sin saber por qué el otro se había ido de ese modo cuando todo lo que quería era presentarle un nuevo platillo y hablar acerca del futuro del restaurante.

El tendero pareció asustarse por la repentina partida del invitado. Decidiendo sondear la situación, hizo con cautela algunas preguntas:

—Jefe, los platos que quedan en la cocina… ¿Aún los necesita?

— ¡No son necesarios! —La molestia se colaba a través de su voz. Luego frunció el ceño mientras observaba los diversos ingredientes sobre la mesa, deprimido y desconcertado. La actitud de Lei Baofei hoy era realmente extraña, y la oración que pronunció antes de marcharse no tenía sentido. ¿Eran todos los de la época antigua así de temperamentales?

Se debatió entre si debía tratar de hablar con él de nuevo cuando un camarero de repente se precipitó en la habitación; llevaba una familiar canasta de bambú con él y dijo:

— ¡Esto no es bueno! Hay otro restaurante de estofado[1] que acaba de abrir en la Calle Sur. ¡Lo venden a mitad de nuestro precio y también comparten abiertamente su receta! Este… este es el que están vendiendo el día de hoy.

El rostro de An Chengjie se distorsionó, y le arrebató la canasta; rápidamente observando el interior para así sacar la nota. Sus manos gradualmente destrozaron el papel; su cerebro se sentía como si estuviera siendo aplastado por un martillo.

— ¿En dónde está esa tienda? —Preguntó sin pensar y continuó: — ¿Cómo se llama? ¿Quién lo abrió?

—Está en el medio de la Calle sur, y se llama Chuan Yue. Pero no sé quién es el dueño, y la persona que está a cargo hoy es de orígenes desconocidos —El tendero, después de decir esto, vio la mirada perdida de An Chengjie y se asustó aún más. —Jefe, ¿qué debemos hacer? —El restaurante estaba a punto de abrir pero su platillo estrella ya había sido tomado por otro; esto ciertamente no podía ser bueno.

Chuan Yue, Chuan Yue…

Las manos de An Chengjie temblaron, su corazón deprimiéndose. El hecho de que pudiera haber otro transmigrador lo entusiasmaba hasta cierto punto, pero también lo atemorizaba. Temía perder su ventaja como persona transmigrada. Un restaurante de estofados llamado Chuan Yue[2]… ¿Este nombre era sólo una coincidencia, o una insinuación de la otra parte?

⧫ ⧫ ⧫

Ye Zhizhou regresó al Zhenguo Gong Fu con Yan Mingyong, listos para comer estofado en casa. Mientras esperaban que Chang Shun y Chang Fu preparen los ingredientes; él llevó al joven al comedor y le puso su libro entre las manos mientras decía:

—Mingyong, espera aquí un rato. Mi hermano mayor está hoy en casa, así que lo llamaré para que también pruebe el estofado.

— ¿Te gusta tu hermano? —La sonrisa que había en su rostro flaqueó, y sus ojos se preocuparon al escucharlo.

Ye Zhizhou miró con impotencia al sombrío niño, inclinándose para besar su rostro y acariciar su cabello y dijo:

—Sé obediente. Después de la cena, te mostraré un nuevo juego que no has jugado antes. Por ahora, sólo lee el libro.

Yan Mingyong no pudo controlar el enrojecimiento de sus mejillas, sus ojos negros iluminándose rápidamente. Pero, se abstuvo de mostrar su emoción en su rostro, hablando con una expresión calmada:

—Te escucharé por esta vez, vete.

Él se rio por lo bajo de la cara seria de su amante, inclinándose para besar al joven. El hombre ahora era un muchacho joven, y tenía la oportunidad de verlo crecer gradualmente. ¡Esto era realmente fantástico!

El estofado estaba listo para cuando Ye Zhizhou regresó con An Chengsheng. Yan Mingyong bajó el libro, empujándose hacia la puerta, y ante la expresión estupefacta de su hermano, se acercó.

—Le’er, me duele el pecho.

El aludido entró en pánico, caminando apresuradamente para sobarle el pecho al adolescente.

— ¿Dónde está tu pastilla? —Preguntó ansiosamente. — ¿No te dije que te tomaras una cada vez que sintieras dolor? —El cuerpo de su amante era demasiado débil, pero todas las píldoras que proveía el sistema tenían una tasa demasiado rápida de restauración. Temiendo que una recuperación repentina fuera demasiado llamativa, él la diluyó con agua, haciendo pastillas para que él tomara cada vez que se sintiera mal.

—Sin De An aquí, olvidé tomarla. —Yan Mingyon de verdad disfrutaba la preocupación y el cuidado que el otro mostraba por él, y aprovechando la ausencia del eunuco, mintió sin pestañear. Ojos iluminados, sus labios mostraban una sonrisa mientras miraba a An Chensheng. —Sólo duele un poco, no es nada grave. Comamos primero, no hagas esperar a tu hermano mayor.

Ante esta flagrante provocación, el otro apretó su mano; viendo al Octavo Príncipe seguir a su hermano pequeño, y llamarlo hermano mayor como si fueran cercanos, le hizo sentir amargura en su corazón. Sin embargo, recordando el estatus y poder de éste, calmó su estado anímico y colocando la palma de su mano sobre su puño, contestó de mala gana el saludo del adolescente.

—Me disculpo; no esperaba la presencia de Su Alteza aquí el día de hoy. Le he causado problemas debido al temperamento testarudo de mi hermano.

Yan Mingyong sonrió, sin mostrar la locura que permeó su expresión la última vez que se vieron.

—Le’er es muy bueno conmigo —dijo con un aire noble y refinado. —Debes estar orgulloso de tener tan buen hermano menor.

—Los hermanos de Su Alteza también son muy buenos. —An Chengsheng también sonrió con falsedad.

Un chisporroteo podía escucharse en el tenso silencio entre ambos; una bomba invisible esperando a ser detonada en cualquier momento.

Al verlos así, Ye Zhizhou, quien acaba de darse cuenta que fue engañado, retiró sus manos y puso los ojos en blanco. Caminó hacia la mesa del comedor y se sentó, para luego agarrar un pedazo de carne de la olla usando un par de palillos mientras decía:

—Ambos pueden hablar con calma allá. Yo estoy muriendo de hambre, por lo que no seré capaz de acompañarlos.

Viendo que el otro se había molestado, ambos dejaron de atacarse mutuamente con la mirada y refrenaron su estado de ánimo. Yan Mingyong rápidamente ocupó el asiento junto a Ye Zhizhou y haló de su manga preguntando:

— ¿Cómo comes esto?

Él lo miró de soslayo, burlándose. ¿Es sólo ahora que sabes cómo comportarte? ¿No fingiste estar enfermo hace un momento?

An Chensheng llegó un paso tarde y sólo le quedó tomar el asiento opuesto a su hermano menor.

—Esta comida es bastante interesante —comentó mientras agarraba los palillos y sonreía. —Le’er siempre logra encontrar cosas nuevas.

—Cierto. —El aludido ignoró el cumplido; bajando sus mangas para verificar la temperatura del príncipe. Confirmando que no estaba muy frío, se levantó para servirle el estofado. —Me encontré con una colección de poesía antigua y quería dársela a hermano mayor; pero esto no parece ser ya necesario.

¿Colección de poesía? ¿Y más antigua? An Chensheng, quien estaba locamente enamorado de este arte, inmediatamente captó la parte crucial en las palabras de su hermano menor. Bajando sus palillos inmediatamente.

—Le’er, esto fue error de hermano mayor. Así que, por favor, préstale esa colección de poesía a hermano mayor.

Este tipo de cebo pequeño, sabía que lo tomarías. Ye Zhizhou sonrió arrogantemente y sonrió en su mente, todo mientras conservaba una fría apariencia. Se levantó y caminó hacia la bolsa de tela, sacando la versión mixta de “Trescientos Poemas de la Dinastía Tang” y “Mejores Letras de la Dinastía Song”; para luego ponerlas en brazos de An Chensheng mientras decía:

—El libro es tan viejo que ya no es apto para ser leído. Aunque habiendo hecho ya una copia, puedes quedártela.

Su hermano sostuvo el libro como si éste fuera un precioso tesoro. No le importaban los garabatos con los que estaba escrito, e inmediatamente dejó de comer para empezar a leer.

[La probabilidad de que An Chensheng se enamore del protagonista ha descendido a 50%. Le pido al huésped, por favor, persista en sus acciones.]

Al ver la notificación del sistema, Ye Zhizhou le agradeció a los cielos en su corazón: Los sentimientos de An Chensheng hacia An Chengjie eran más parecidos a la obsesión de un fanático hacia su ídolo. Ahora que el “talento” de este último había desaparecido, la probabilidad de amor había disminuido por sí sola.

Si querían empezar “algo” entre ellos, ¡sería muy difícil!

Yan MIngyong bajó sus palillos en silencio, y simplemente miró a Ye Zhizhou fijamente.

Cuando éste lo miró de vuelta, sabía que el chico volvería a estar de mal humor.

—Es una colección de poesía. ¿Qué? ¿También quieres una copia? O, ¿quieres otro presente? Bueno, lo que sea que quieras, te lo daré. Así que, come pronto; tu cuerpo sigue enfermo.

— ¿De verdad me darás lo que quiera? —Yan Mingyong retomó sus palillos, preguntando con cuidado.

El susodicho, quien había sido distraído por la notificación del sistema, asintió distraídamente. El adolescente observó profundamente al joven mayor que él, luego sonrió: lo único que quería era a esta persona.

⧫ ⧫ ⧫

En medio de la noche, Yan Mingyong despertó en los brazos de Ye Zhizhou, mirándolo fijamente por un rato antes de levantarse. Tomando un abalorio de la mesita de noche, la aplastó bajo la nariz del otro; asegurándose que no se despertara pronto. El Octavo Príncipe halo de una cuerda junto a la cama; después de un rato, De An entró suavemente, parándose frente a él en silencio.

— ¿Has capturado ya a esa persona?

El eunuco dio un paso hacia adelante para ayudarle a vestirse, susurrando su respuesta mientras movía sus manos:

—Capturado. Ya se encuentra en la prisión secreta.

Yan Mingyong juntó sus manos, mostrando una sonrisa ligeramente sombría y dijo:

—Muy bien. El Palacio está muy sucio, y yo creo que es hora de limpiarlo —Miró a Ye Zhizhou quien dormía pacíficamente, levantando el edredón para cubrir los hombros descubiertos de éste. —Debo dejar a Le’er vivir cómodamente —Un destello pasó por sus ojos al decir esto.

⧫ ⧫ ⧫

An Chengjie no había dejado su habitación desde el colapso de su restaurante. Al ver que el joven maestro de la familia Lei no había vuelto a visitar a su jefe, junto con la falta de las generosas bonificaciones; los sirvientes gradualmente comenzaron a ignorarlo. Aunque enojado, no podía hacer nada al respecto.

Había pasado los últimos días escondido en su habitación; examinando el plato de la pequeña cesta. Había vacilado; todo tipo de posibilidades hacían fila por todo el lugar; pero no podía descifrar quién era el posible transmigrador. Actualmente, ya estaba acostumbrado a esta sociedad antigua y había hecho un plan general para su futuro. La súbita aparición de otra persona lo llenaba de amargura y odio, haciendo que sus instintos enloquecieran.

Xiao Si Da Zhu notó al jefe distraído durante los últimos días, y pensando que se debía al fracaso del negocio, le sugirió que se entretuviera un poco:

—Dentro de tres días, habrá una reunión literaria celebrada por la Academia Yingtian bajo la montaña Yuan Si justo en las afueras de la ciudad. ¿Qué tal si Gong Zi[3] asiste para salir del aburrimiento? He oído que el gran erudito imperial también estará presente, y con el talento literario de Gong Zi, ¡sin duda será capaz de obtener grandes logros!

¿Ver al gran erudito? El corazón de An Chengjie fue ligeramente conmovido, calmando así su mente caótica. Cuanto más lo pensaba, más sabía que era una buena idea; era inútil adivinar las cosas al azar mientras se encerraba de ese modo. Ya que ganar dinero no resultó, ¿qué tal hacerse un nombre por sí mismo? Recordando el desdén que sentía por los del Zhenguo Gong Fu[4], y la desilusión en el rostro de Lei Baofei, su corazón de repente se aceleró de la emoción.

¡¿Qué hijo bastardo?! ¡Sin duda alguna será mejor que esos hijos oficiales! No importaba si Lei Baofei ya no lo apoyaba; con el conocimiento avanzado que tenía del futuro, esos nobles pronto se alinearían para inclinarse a sus pies.

Su expresión gradualmente se hizo firme, la mirada que le dirigía a la pequeña cesta sobre la mesa oscureciéndose a medida que pasaba el tiempo.

Más le valía a este Restaurante Chuan Yue ser sólo una coincidencia, de lo contrario… Bueno, este mundo necesitaba sólo de una persona transmigrada.


Notas:

[1] En realidad es un Hot Pot, pero a falta de una mejor traducción utilicé la palabra estofado. Para los interesados en el platillo, aquí les dejo el enlace de Wikipedia.

[2] Nota de la traductora al inglés: 穿越 – Chuan Yue – significa transmigrar.

[3] Gong Zi es sólo un título informal para el hijo de un noble.

[4] Zhenguo Gong Fu es el gobierno de la ciudad y el papá de Ye Zhizhou es quien está cargo de él en este mundo.

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